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La celebracion de Gerardo Diego

Francisco J. Díaz de Castro

Sobre el centenario del nacimiento de Gerardo Diego, la reedición de sus poesías completas lo consagra como figura central de la Generación del 27.

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Francisco J. Díaz de Castro, “La celebracion de Gerardo Diego,” accessed February 8, 2023, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/980.

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Title

La celebracion de Gerardo Diego

Subject

Literatura

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Sobre el centenario del nacimiento de Gerardo Diego, la reedición de sus poesías completas lo consagra como figura central de la Generación del 27.

Creator

Francisco J. Díaz de Castro

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Nueva Revista 048 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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es

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La celebración de Gerardo Diego [ Francisco J. Díaz de Castro ] El pasado octubre se cumplieron cien años del nacimiento de Gerardo Diego. Una multitud de celebraciones en toda España ha evidenciado que el poeta santanderino vuelve a instalarse sólidamente como una figura central de la Generación del 27 y por razones, en su caso, exclusivamente literarias. La edición de sus poesías completas, la más tardía de los grandes de su generación —y ello es bien significativo— ha permitido acceder a una creación poliédrica, tan diversa como los impulsos y estados de conciencia de todo ser humano y realizada con un prodigioso dominio de las posibilidades expresivas que brindan las tradiciones clásica y vanguardista. erardo Diego es el poeta dudable que influyó en sus logros de su generación más reuna especial cualidad temperaGbelde a los encasillamienmental que complementa el entos y también el que mantuvo tusiasmo con una útilísima capamayor diversidad de alternativas cidad de distancia mental respecestéticas mientras fueron suceto a la creación: no puede olvidiéndose todas las fases obligadas darse (y el propio poeta se encarde la renovación poética españogó de recordárnoslo a lo largo de la. En un grupo como el que tusetenta años de poemas y prosas) vo la suerte de compartir —y que de qué manera decisiva su formaél contribuyó a aglutinar con su ción musical como intérprete antología de 1932, formado por contribuyó a corporeizar su confuertes singularidades, podría decepto artísticotécnico de la poecirse que Diego es el poeta más sía y a canalizar eficazmente su singular de todos, el que más escritura. temprano maduró una concepDesde muy temprano Diego ción estética históricamente cotrató lúcidamente de resolver, paherente y, por ello, tan diversa ra conseguirlo inmediatamente, como los estímulos artísticos de el conflicto teórico que por aulos primeros años veinte. Es intenticidad como poeta se le planteaba —sensibilidad y concienciaGerardo DiegoJosé Ortega y entre su propio dinamismo creaGasset (19211932), en Revista dor y los estímulos diversos de los de Occidente, n° 178, pág. 16). años en que se iniciaron su actividad y su activismo: ese congloLa poesía de creación y la merado que integraban, como experiencia de la literatura formas de superación del simbolismo, el proyecto ultraísta, la Nunca se insistirá bastante en pulsada fecundidad del creacioel valor emotivo, sentimental y nismo, el riguroso desafío purista biográfico de la poesía de creay, también decisivamente, la vención de Gerardo Diego, desde tajosa recuperación de la poesía Imagen a los poemas de la Biogradel Siglo de Oro ¿cómo entenfia continuada. En cómo siempre der a Diego sin Lope de Vega, trató de alcanzar una nueva y más por ejemplo?. honda penetración en la realidad A la primera vanguardia espay en sus fulgores inéditos con el ñola le fue muy útil que su prinobjetivo esencial de enriquecer cipal artífice dominase los ritmos mediante la especulación libre la y las músicas del verso tanto coexperiencia de la literatura y, en mo las técnicas compositivas del última instancia, de la vida. Y es poema, y lo que sobrevive de ella esa incesante necesidad de busdepende, además, del hecho de carse a sí mismo en la realidad que, en su dedicación a lo nuevo, por medio de la aventura verbal el sentido profundo de una crealo que dota de unidad al mundo ción libre, pero arraigada en lo poético de Gerardo. Como señahumano, hizo de sus primeros lilaba con su precisión habitual bros algo excepcional en el panoEmilio Alarcos, la conjunción rama poético de entonces. En de modestia en los propósitos, de 1921 escribía a Ortega: voluntaria limitación a lo más simple y de consciente jugueteo Como posición frente a la humoresco con las imágenes, no naturaleza creo que la del poeta se resuelve, sin embargo, en mera de hoy debe ser ésta. Buscarse en superficialidad sin trascendencia. ella. Encontrar en ella su propio Aunque eso sea lo que parece suyo, su creación, su naturaleza, gerir al pronto la gran masa de que nazca de él con la fluidez y la poemas de tendencia creacionista calidad propia del suspiro que de Gerardo, debe rechazarse esta nace del pulmón. (^»«¿Margariprimera impresión apresurada. ta Márquez, Correspondencia conciencia abren múltiples camiDe muchos poemas se disparan nos a esta poesía de celebración breves destellos propios de un asque no se autolimita más que en cético manual de humanos, donlo que importa, que es en la exide resuena la preocupación por gencia interna de cada poema, en las grandes preguntas sin respuessu nuevo decoro poético. Y es ta (en ABC Cultural, 4IX96). la libertad creadora con la que la Manual de humanos: buena poesía de celebración gerardiana síntesis de la inevitable contrapose desarrolla siempre otro de los sición de las dos escrituras de Geaspectos que unifican la perspecrardo Diego —poesía absoluta y tiva, la visión y lo compartible de poesía relativa— en sus primeros toda su escritura. Naturalmente, años: Versos humanos y Manual de dada su riqueza, se despliega en espumas. Y ese manual de humapoemas mayores y menores, conos resulta tan ascético como gomo en la tradición clásica, en tozoso. A las grandes preguntas sin nos muy distintos que van del respuesta que subraya Alarcos juego o la broma a la parodia o la pueden añadirse las grandes y glosa, del intimismo a la celebratambién las pequeñas respuestas ción del paisaje con figuras, del el matiz menor que busca el testimonio de amistad —vida poeta obtenidas por Diego de su compartida— al elogio de las depoliédrica interrogación a la realimás artes, de la profesión de fe de dad. Porque si es fundamental la poesía religiosa a los conflictos que esta obra esté ceñida por una de la existencial o a la exaltación visión trascendente del mundo de tanto y tanto poema de carác—y hasta explícitamente religioter hímnico. Es difícil, así, no desa—, también lo es que esa visión jarse tentar como lectores por la orienta la disposición hacia la repropuesta vitalista que encierra el alidad, hacia la vida y hacia la emblemático poema Ser, de práctica artística en un sentido Alondra de verdad, escrito en esencialmente afirmativo, alegre y 1935, a punto de cumplir los sociable, a partir de una prediscuarenta años: posición al gozo y a la celebración del estar en el mundo con las cosas. Vivir, vivir tan sólo, sustantivo, existir, ser, estar, pura presencia, La diversidad de la realidad, la palma de mano abierta a la diversidad de las posibilidades clemencia técnicas al alcance de la mano y de la luz dócil y el calor pasivo. la diversidad de los estados de la riberas del tiempo que rodean un Gozo de palpitar, vacar festivo, vuelo en plenitud, solo en apairresponsable, ardiente de inocencia, riencia desarraigado. Experiencia, de persistir, perenne transparencia, humanísima y hondamente mosuceso en plenitud, ser exhaustivo. ral, hecha soneto. Sí, dejarse mecer, flotar, volumen, cuerpo sólido y límites que asumen La creación divina la calidad del bloque que gravita. y la humana Mientras algo que es mí yerra Como su amigo Jorge Guillén, en la esfera Gerardo Diego escribió sobre las con la rosa y la lágrima infinita, mil y una realidades que afectan al y no hay memoria ya de la ribera. ser humano: el amor y la amistad, la naturaleza y las ciudades, la pinAspira el poeta a formular en tura, los toros, la música, la misma su complejidad un sentimiento poesía, Dios, la vida y la muerte. Y creado de plenitud vital. Necesita para ello recurrió, por medio de para ello ceñir a lo existencial, al una libertad y riqueza verbal inifinal del poema, el vuelo humanígualables, a las cosas y a los seres simo que ese sentimiento, en inmás diversos de lo que para él evifinitivos, ha desarrollado bajo denciaba la creación divina. Y la una luz y un calor elementales y humana, como no podía ser meclementes con los seres. El deseo nos en una época de verdadera inde ser en plenitud, arraigado vasión de artefactos y novedades hondamente en lo existencial, técnicas y científicas: de manera exige la disociación del sujeto en más sorprendente en sus primeros un mí, gramaticalmente forzado, libros y con la normalidad de lo que atrae la atención por su excotidiano desde entonces, siempre trañamiento sintáctico. Se produindagando en las posibilidades del ce así una complejidad de la exlenguaje tanto como explotando el periencia conjunta del deseo de ingenio, la ocurrencia puntual y la plenitud y de la conciencia vigicapacidad elaborativa de una felante del sujeto que se sabe atado cunda imaginación. Y siempre desa la ley mortal de todo lo vivo. La de un profundo entusiasmo vital y raíz senequista es, de esta forma, artístico: hasta en sus libros de seel otro elemento necesario para nectud, y quizá por serlo, la vida es dotar de densidad al poema: la el valor supremo en su poesía, coconciencia de un final, de unas mo ha señalado Francisco Javier Diez de Revenga en su Poesía de seEl protagonista de Gerardo nectud. También lo es, en su caso, Diego es creyente desde el primer la confianza en algo más, porque momento. Incluso hay una vena sin esa confianza, sin esa fe, a difereligiosa que recorre toda su poerencia de otros poetas de su entorsía, desde Viacrucis (que el poeta no, la compleja arquitectura interdeclara haber escrito en la fecha na de lo que alienta en su obra, su crucial de 1924, aunque se publivisión del mundo, no hubiera pocase la primera edición en 1931) dido sostenerse. hasta las últimas composiciones de El resultado unitario es evidenVersos divinos, de 1970. Esa confete en los distintos registros de la sionalidad originaria de la voz popoesía de Gerardo Diego. Revelaética refuerza indudablemente la ción, epifanía de las cosas a la nueunicidad de la visión y de la prova luz de la metáfora. Canto entrapuesta de nuestro poeta. Incluso si ñado en todos los momentos. Cedejamos aparte la poesía devota de lebración de la vida, de la belleza y muchos textos religiosos, son del sentir. Conciencia de la precaabundantes los libros en los que riedad del existir y afirmación de todo se unifica por la integración la creencia religiosa. Por ello, si es de poemas en los que la mirada cierto que la poesía de Gerardo del creyente va más allá. Es el caDiego se asienta en la diversidad so, por no salir de Alondra de verdel canto y de los motivos que la dad, del soneto Revelación. La propician, también lo es, y de maanécdota que recoge el poema el nera decisiva para percibirla en su topos de un pájaro cantando al sentido más profundo, que lo que atardecer— da pie a una celebratrata de revelar es la compleja inteción que aboca al salmo: gridad del ser humano que se dibuja en toda ella como sujeto unitario. Lo admirable de su obra toEra en Numancia, al tiempo tal es el proceso mediante el cual que declina se alcanza porque el designio del la tarde del agosto augusto y lento, poeta así lo busca desde el princiNumancia del silencio y de la ruina, pio— una coherencia que da valialma de libertad, trono del viento. dez y sentido ético y estético al modelo humano y artístico que La luz se hacía por momentos mina admira, canta, ama, sufre, juega y de transparencia y desvanecimiento, analiza en cada uno de sus poediafanidad de ausencia vespertina, mas. esperanza, esperanza del portento. Súbito ¿dónde? un pájaro sin lira, trario, como vemos en las Odas sin rama, sin atril, canta, delira, morales, de 1966, en sus referenflota en la cima de su fiebre aguda. cias históricas de Biografia continuada o en las elegías de Vuelta del peregrino, centradas no en la fataliVivo latir de Dios nos goteaba, dad histórica, tácita aquí, sino en risa y charla de Dios, libre lo que treinta años después sigue y desnuda. operando como vehículo de la Y el pájaro, sabiéndolo, cantaba. memoria, como en La voz de Federico, donde la importancia de la voz de Lorca en el recuerdo lleLos costes de una poesía va a una contenida reflexión sobre de celebración la caducidad: Claro está que hay contraluces (...) Háblame, Federico. Tantas en la propuesta gerardiana, como noches es inevitable en toda poesía verdaderamente dimensionada. Pero sueño que no has muerto, son estos contraluces los que nos que escondido vivías y estamos llevan como lectores al terreno de en Granada, la ética, pues el coste de mantener una maravillosa Granada continuadamente una poesía de distinta, tuya y mía, celebración —que, no cabe ignorary otra vez o la misma somos jóvenes lo, apunta también a un deseo de y nos contamos cosas, proyectos, armonía, a un misterio presentidichos, versos. do— es tan alto que incluso posibiY tu voz suena y eres tú, gracias lita el riesgo de ser mal leído y pea ella. or entendido. Evidentemente, no ¿Quién, ni en mundo de sueños, basta la afirmación directa para podría falsificarla? dotar de dimensiones y hondura Tu voz que me habla siempre, la confianza existencial que posique me llama, bilita toda celebración. Por eso tu voz, sí, tu voz llamando, hay que referirse a aquellos motu voz clamando... mentos en los que entran en la poesía de Diego la confusión, la violencia o el dolor históricos: su Por muy distintos que sean los disconformidad se salda frecuentetonos y los enfoques adoptados, los valores vitales y estéticos no mente con elocuentes silencios y varían porque lo que importa, por con enérgicas afirmaciones a conGuillén, en un mundo de negaencima de la discordia es la identiciones, que unifica este imponente dad de lo humano como eje de la fresco testimonial de la vida del fe religiosa y como asidero que poeta como vida sociable, como permite no caer en el vacío. Los celebración de la convivencia y la innumerables poemas de amor, la solidaridad humanas. infinidad de retratos, semblanzas y dedicatorias, la reafirmación consCelebremos nosotros el centetante de la amistad como sentinario de Gerardo Diego con una miento de resistencia tratan de invitación a la lectura de un poeta consolidar la celebración colectiva cada vez más vivo. Los más jóvede la vida en solidaridad de afecnes, aquellos que por los avatares tos. La amistad como celebración de la enseñanza o de la difusión liy el elogio de la excelencia artística teraria no conocen del poeta más unidos nos ilustran mejor que que unos cuantos poemas, quedaotros textos acerca de la particular rán deslumbrados por su tremensensibilidad con que Gerardo Dieda maestría compositiva, por la figo plasma este nivel superior de nísima percepción de muy distinrelación humana como modelo de tos ritmos, por la ingeniosidad y relación individual sensitiva y la gracia con que nos sorprende creativa con el mundo. una imagen inesperada, por lo vivas que llegan hasta nosotros las Amigos nada más. El resto es experiencias de lo vivido o de lo selva. Lo gráfico de este verso de imaginado, por la intensidad, en Jorge Guillén lo enuncia nuestro fin, con que la aventura verbal poeta de mil maneras distintas, y puede llevarnos a una determinasu protagonista poético afianza cada epifanía. Podrán hallar, en suda vez más centralmente los afecma, ese puñado de poemas útiles tos para reforzar, en paralelo, la que, sin que sepamos cómo, tiene unidad del sentir y de los valores para cada uno de nosotros todo cognoscitivos de los poemas, cada poeta verdadero, porque, en efecuno de ellos faceta de un único to, la utilidad de un buen poema conglomerado de afirmaciones. es siempre imprevisible. H Poesía del Sí, como la de Jorge