Nueva Revista 030 > Algunos aspectos de la poesía de Miguel d´Ors

Algunos aspectos de la poesía de Miguel d´Ors

Julio Martínez Mesanza

Páginas dedicadas a la poesía de Miguel D'Ors, algunos aspectos de su vida y de su obra poética.

File: Algunos aspectos de la poesia de Miguel d´ORS.pdf

Referencia

Julio Martínez Mesanza, “Algunos aspectos de la poesía de Miguel d´Ors,” accessed April 6, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/548.

Dublin Core

Title

Algunos aspectos de la poesía de Miguel d´Ors

Subject

Pliego literario

Description

Páginas dedicadas a la poesía de Miguel D'Ors, algunos aspectos de su vida y de su obra poética.

Creator

Julio Martínez Mesanza

Source

Nueva Revista 030 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

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Con estas páginas dedicadas a la poesía de Miguel DOrs NUEVA REVISTA continúa su galería de creadores literarios: Claudio Rodríguez, Bernardo Atxaga, Pere Gimferrer, Juan Malpartida entre otros ofrecieron a nuestros lectores muestras de su obra y reflexiones sobre su propia escritura. Algunos aspectos de la poesía de Miguel DOrs Por Julio Martínez Mesanza na característica común a buena parte de la verdadera poesía es la de transparentar un destino, la de hacernos participar como lectores en el destino de un hombre y, a Utravés de él, en el destino de todos los hombres. Entiendo aquí destino no como fatum, sino como un conjunto de tensiones biográficas que al ser sentidas, reconocidas y expresadas de manera coherente por el poeta otorgan a la obra una dimensión dramática. En esa dimensión dramática, que no es caprichosa ni artificial, podemos reconocernos. Esto sucede de manera manifiesta con la poesía de Francisco de Aldana, y sucede también con la de Miguel dOrs. Da lo mismo que en el primer caso el conflicto adquiera un tono casi heroico y que en el segundo, en el de Miguel dOrs, predomine a veces una sensación de melancolía y otras una actitud crítica: en ambos, la confrontación permanente de dos fuerzas, una positiva y enriquecedora, que llamaremos fe, y otra negativa y secular, que llamaremos mundo, dan lugar a una poesía agonística en la que se reconoce el alma del lector; una poesía, por consiguiente, capaz de emocionar, porque de espectadores pasamos a ser protagonistas. En la poesía de Miguel dOrs hay abundantes referencias a nolugares, a una Arcadia infantil que sólo la memoria conserva y a regiones anheladas por la imaginación; los paisajes de la niñez y Wyoming son el contrapunto utópico de un alma en constante desacuerdo con la realidad inmediata, tanto la personal como la histórica. La naturaleza cobra tanta importancia en la poesía de Miguel dOrs por ser un vestigio de lo sagrado en un mundo que tiene fatalmente contaminado el espíritu: Mi Amado: las montañas, por supuesto el Naranjo de Bulnes, el espolón Bonatti del Petit Dru, la Sur del Aconcagua y tantas otras dichas que esta vida jamás podrá ofrecerme. La nieve de Wyoming. Las islas coronadas de cálidas palmeras que destellan al fondo de mis sueños. Mi Amado para mí es todas estas cosas. Leída de manera superficial, y algún crítico así lo ha hecho, la obra de Miguel dOrs podría parecer un mero ejercicio de conmiseración e ironía, a la manera de la llamada poesía de la experiencia. Esta visión me parece empobrecedora, por mucho que luego vaya acompañada de una alabanza de la sabiduría técnica y del estilo del autor. Hay mucho más en la poesía de Miguel dOrs, precisamente lo que hace de ella una poesía sin parangón en el panorama literario actual y lo que le da su carácter de alta y verdadera poesía. El rechazo de sí mismo no es el de un individuo hastiado que se encuentra a sus anchas rebozándose en la miseria de la decadencia ni el de alguien sin dignidad que se ofrece en espectáculo a los lectores, tampoco el de un consumado fingidor, y los tonos que adquiere este rechazo, lindantes a veces con la desesperanza, no son los de la moda, sino que reflejan verdades eternas y nos hablan de una fe y de una búsqueda de lo absoluto. De igual manera, la desconfianza en el lenguaje y en la poesía, que podría emparentar a Miguel dOrs con otra tendencia que tiene sus raíces en la impostura, no es ningún ejercicio intelectual y sí una actitud honesta y clarividente que sabe discernir los verdaderos valores. Hay, como hemos dicho, un Miguel dOrs enfrentado de continuo con la realidad del mundo, y, más concretamente, con la realidad inmediata. Cuando el blanco de la crítica del poeta es lo que la gente llama la realidad sociocultural, nos encontramos con el satírico de altura, para quien es un deber moral señalar las incongruencias y necedades de la época que le ha tocado vivir. A veces esta sátira utiliza una ironía meditada de gran finura y otras entra de lleno en la mejor tradición de la indignatio juvenaliana (véanse las Lecciones de Historia), pero nunca veremos a Miguel dOrs complaciéndose en el retruécano y en la burla fácil y gratuita. Recientemente y con el título de Punto y aparte (19661990)1 ha sido publicada una amplia recopilación de la poesía de Miguel dOrs. Este libro, además de proporcionarnos el goce de la verdadera poesía, puede ayudarnos a ver, a lo largo de los años y en conjunto, el desarrollo de los aspectos que hemos esbozado en estas páginas, así como descubrirnos algunos otros del rico y variado repertorio del autor. El Epílogo, en el que dOrs explica numerosas claves de sus poemas, enriquecerá sin duda el conocimiento que el lector pueda tener de la poesía dorsiana. • La Veleta, Granada, 1992.