Nueva Revista 007 > La semántica, objeto de manipulación política

La semántica, objeto de manipulación política

Jesús Trillo-Figueroa

De cómo se manipula la semática de las palabras en el entorno político. El carácter electoral del lenguaje no justifica, ni legitima, la confusión de la lengua, ni mucho menos la consciente manipulación semántica de la misma.

File: La semántica, objeto de manipulación política.pdf

Referencia

Jesús Trillo-Figueroa, “La semántica, objeto de manipulación política,” accessed May 23, 2019, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2517.

Dublin Core

Title

La semántica, objeto de manipulación política

Subject

Ensayos

Description

De cómo se manipula la semática de las palabras en el entorno político. El carácter electoral del lenguaje no justifica, ni legitima, la confusión de la lengua, ni mucho menos la consciente manipulación semántica de la misma.

Creator

Jesús Trillo-Figueroa

Source

Nueva Revista 007 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

Desde hace algún tiempo asistimos con perplejidad a situaciones confusas en el uso del vocabulario político, los conservadores no quieren atribuirse esta palabra; consideran que la utilización de la misma para referirse a ellos equivale a veces a un insulta Paradójicamente en el otro lado los comunistas también se avergüenzan del uso de la palabra, la situación es de tal guisa que por parte de todo un vicepresidente de Gobierno se explica la existencia de una coalición tácita entre conservadores y comunistas en razón de la identificación de ambos conceptos. U peor del asunto es que la explicación no aparenta ser tan absurda si se hiciera caso de la utilización por los medios oficiales de comunicación de la palabra «conservador» para referirse al ala dura de los miembros del Politburó del PCUS. Así las cosas, todos los días asistimos sin extrañarnos a la manipulada utilización del sustantivo conservador» como un adjetiva LA SEMANTICA, OBJETO DE MANIPULACION POLITICA Por Jesús TrilloFigueroa ste es uno de tos ejemplos de la maje era una característica esencial del ser huAhora bien, el carácter nipulación que sufren las ideologías mano en su función política. La importancia electoral del lenguaje de^^ políticas provocada por la confusión Edel lenguaje en la política es una cuestión mocrático no justifica, ni semántica del lenguaje. ya muy antigua, que ha tenido mayor o melegitima, ta confusión de nor virtualidad según ias épocas históricas Se ha dicho que vivimos en la época de la lengua, ni mucho menos en las que el lenguaje ha sido utilizado consla imagen, que nuestro mundo es fundamenla consciente manipulacientemente como arma estratégica. Al tertalmente un mundo de formas, característición semántica de la misminar la Segunda Guerra Mundial en Alemaca de lo que se ha denominado la posmoma. El ejercicio de la denia prolifero el estudio científico de esta dernidad. Si a esta prevalencia de la forma mocracia exige tina opicuestión, pues se entendía que fa lengua aleen nuestra cultura actual unimos e) hecho nión pública rectamente mana había sido corrompida por la manipude que en la política «vale tanto la aparienconformada a través de lación ideológica del nacionalsocialismo; se cia como la esencia», resulta que en esta una información veraz, y hablaba inclusive de un lenguaje del nazismateria el lenguaje cobra una importancia mo que había que depurar. Para muchos para ello es necesario utifundamental, más aún cuando las grandes autores, Hitler y Goebbels fueron grandes construcciones ideológicas en torno a la polizar con rigor el lenguamaestros de la estrategia verbal. lítica están en plena decadencia, caracterije, que sin duda es el mezándose en general por la falta de conteniIgual sucedió en el otro ámbito del totalidio más asequible al error dos y la prevalencia de las imágenes. Si detarismo de nuestro siglo: el comunismo. Stay a ta confusión. cimos esto es porque a pesar de todo, lejos lin y Gramsci —a modo de ejemplo de las de asistir al fin de las ideologías, la política dos grandes vertientes estratégicas del indudablemente sigue a las ideas, estén éscomunismo— pasaban por ser grandes extas vacías o no de contenido. Y no se olvide pertos en Filología y maestros en la utilizaque las palabras son las formas de las ideas; ción del lenguaje. Pero la utilización del lenque, en definitiva, el lenguaje no es más que guaje por la política no es un fenómeno exla forma del pensamiento. clusivo de las ideologías totalitarias; tamAristóteles, al definir al hombre como un bién se produce de una manera muy parti«animal político», identificaba tal caracteríscular en los sistemas democráticos. tica por su capacidad de habla, por su poEntre las funciones asignadas al lenguaje, sesión de logos. Para él, por tanto, el tenguael político se caracteriza por la llamada «funMussolini y Hitler dos grandes mac¡6n apelativa», que significa que el texto poversos factores que inducen a pensar en nipuladores. lítico debe ser eficaz y debe conseguir que ello, que voy a tratar de reflejar brevemente el oyente o destinatario haga algo o adopte en las siguientes reflexiones; a saber: en priuna determinada actitud; qué duda cabe que mer lugar, la filosofía oficial de moda, refleesta función apelativa del lenguaje es projada, entre otros documentos, en el Prograpia del lenguaje electoral que alimenta la vima 2000 que contiene las propuestas del soda de las democracias occidentales. cialismo para el futuro. En segundo lugar, ia tradición ideológica del socialismo (marxisAhora bien, el carácter electoral del lenmo y postmarxismo). Y, por último, la prácguaje democrático no justifica, ni legitima, tica, en especial el lenguaje de sus líderes. la confusión de la lengua, ni mucho menos la consciente manipulación semántica de la La semántica, misma. El ejercicio de la democracia exige una opinión pública rectamente conformafilosofía de la posmodernidad da a través de una información veraz, y paSe ha dicho que la filosofía del siglo XX ra ello es necesario utilizar con rigor el lendescubrió el lenguaje, y realmente no es así. guaje, que sin duda es el medio más asequiLo que sí es cierto es que la filosofia retoble al error y a !a confusión. ma el lenguaje como objeto de estudio filoEl problema es que en la España actual sófico en el siglo XX. Pero sucedió que la fiexiste una degradación progresiva del lenlosofía del lenguaje no solamente tomó al guaje político, que, a su vez, ha contaminalenguaje como objeto de estudio, sino que do al lenguaje periodístico. Lo más grave es llegó a afirmar que únicamente el lenguaje que existe una utilización ideológicopolitica es objeto de estudio, de tai forma que todo del lenguaje realizada por el socialismo en lo demás carece simplemente de sentido. el poder. Esta afirmación no es una consiEsta fue la conclusión a la que llegó ei deración arbitraria, más o menos intuitiva; «neopositivismo lógico» del primer tercio del es una constatación de los hechos. Hay disiglo XX, y, ciertamente, que la evolución seen si misma no se apoya en una filosofía guida por la historia de la filosofía moderna particular, ni la implica necesariamente. La no podía terminar de otra forma: se trata de ciencia de los signos no decide entre una fiun proceso que el mismo Michel Foucault losofía empírica y una filosofía no empírica, pone de manifiesto contemplando la evolucomo tampoco entre una religión naturalisción de la filosofía moderna; a su juicio exista y una religión sobrenaturalista». Es ésta, Stalin acostumbraba a deten tres momentos consecuentes: en un pripor tanto, una hermenéutica, una ontología cir, según sus biógrafos: mer momento, el realismo consideraba que mínima que admite la variedad y cualquier «Pe todos tos monopolios «el lenguaje es expresión y lectura de las cointerpretación igualmente válida, en definide que disfruta el Estado, sas»; en esta filosofía, los signos lingüístitiva, el llamado «todo vale». Acaso no es ésninguno será tan crucial cos se identifican con las cosas. En una seta la filosofía posmoderna que impregna como su monopolio sobre gunda fase, correspondiente a fo que podenuestra «era del vacío», o al menos de ello mos denominar en general como idealismo, la definición de palabras. quieren convencernos las tesis planteadas el lenguaje no representa ya a las cosas; los para el año 2000 en el llamado «Programa El arma esencial para el signos se constituyen mediante un acto del 2000» del PSOE. control político será el conocimiento y, en definitiva, los signos lindiccionario11. Si he traído a colación esta interpretación güísticos, las palabras no son sino «las forfilosófica es para poner de manifiesto la immas de las ideas». Aquí es donde surge el portancia que en la misma sigue cobrando gran elemento de ambigüedad en la palabra, el ya tan viejo tema del nominalismo, que real no responder la representación real verífleja perfectamente ta expresión semiótica ficable, sino a la idea producto del pensahecha famosa por Umberto Eco en El nommiento. En una tercera fase, el lenguaje se bre de la rosa: «Estat rosa prístina nomine, ha aislado del todo de ia vida; en ésta escrinomina nuda tenemus». Desde esta filosobe Foucault; «El lenguaje ya no es un efecfía se entiende bien y claramente cómo pueto exterior del pensamiento, sino que conde identificarse una corriente ideológica siforma y define el pensamiento mismo». De tuada en la derecha, con una corriente ideoesta forma, el lenguaje, al dejar de ser cológica situada en la izquierda, ya que si amnocimiento, adquiere ser propio y define al bos son conservadores después de manipuser, «sólo el discurso define la realidad». Al lar el término —puesto que unos son tales cabo, la filosofía llega a una ontología del y otros son el ala conservadora del partido lenguaje, y el filósofo a un solipsismo absocomunista— pueden, en última instancia, luto, como el que expresaba Wingenstein en identificarse también ideológica y concepsu famosa sentencia: «los límites de mi lentualmente; no se olvide que solamente teneguaje son los límites de mi mundo». mos nombres. Y tampoco es extraño que la cuestión de la autodeterminación sea una Sin duda se trata de un reduccionismo mera cuestión semántica, pues, en definitimás de nuestro tiempo: el todo se reduce a va, sea lo que sea, no es más que un nomuna parte: el lenguaje; la conclusión es fácil, la utilización de uno u otro lenguaje subre, y ya se sabe que éste no define ni lo napondrá una u otra visión del mundo. Pero el tural ni lo sobrenatural; es, en definitiva, apliEl marxismo exige unos final solipsista debería encontrar una salicable el «qué más da», pues vale todo. términos que para su adeda, y por eso la ontología del lenguaje se recuada expresión debe El lenguaje duce posteriormente a una ontoiogía mínicambiar de sentido o vama. Así es en el caso de la semiótica. A mí en la estrategia marxista juicio, la semiótica se explica muy bien cociar de contenido el senStalin acostumbraba a decir, según sus mo la filosofía propia de la llamada posmotido propio de ios térmibiógrafos: «De todos los monopolios de que dernidad. Si a ésta se la ha distinguido por nos originarios; por ello disfruta el Estado, ninguno será tan crucial tres características, ia prevalencia de la forse habla de lexicología o como su monopolio sobre la definición de ma frente al contenido, la existencia de una lenguaje marxista. palabras. El arma esencial para el control filosofía mínima o una ontología mínima y, político será el diccionario». Y efectivamenpor último, la heterogeneidad, la variedad, te, como escribía Jim Guirard, asesor del Dela fragmentación, son rasgos que también partamento de Estado USA, con esta tesis caracterizan una definición de la semiótica. George Orwell construyó su gran novela Estas tres características resultan claramen1984: «El Estado totalitario, deseoso de que te identificabas en la definición de la semióningún ciudadano tuviera pensamientos netica dada por Morris en 1959: «La semiótica gativos sobre ¡a dictadura, simplemente elideterminada visión del mundo burgués. minó de los diccionarios y de ¡a práctica haNo obstante los análisis importantes en bitual las palabras con las que se podrían torno a la semántica y al lenguaje son los construir pensamientos traicioneros. Las paque se produjeron con posterioridad entre labras que no podían eliminarse abiertamenlos posmarxístas. Hubo una célebre polémite, se sustituían por las palabras de la nueca entre Nicolás Marr y Stalin en torno a la va lengua, cuyos significados eran normalfunción del lenguaje. Para Marr, el lenguaje mente la antítesis del sentido de la palabra tendría carácter clasista y pertenecería a la original». Según el citado autor, en el año superestructura ideológica de la sociedad, 1985 los soviéticos estaban escribiendo al siendo Instrumento de dominación al servimenos dos diccionarios Oxford de lengua incio de la clase dominante, lo cual era conglesa para introducir definiciones confusas secuencia lógica de las tesis sustentadas de palabras políticas clave, colocando estos por Marx. Pero en 1950 Stalin, en un estutérminos en la línea doctrinal del partido comunista. En fin, la semántica era una de las principales armas de propaganda de la Unión Soviética. Pero al margen de las presuntas imputaciones propagandísticas, es preciso hacer una consideración en torno a la cuestión del lenguaje en la teoría marxista. La semántica es un instrumento perfectamente utilizado por el marxismo desde su origen por una razón teóricopráctica, además de por la pura constatación del resultado. El marxismo exige unos términos que para su adecuada expresión debe cambiar de sentido o vaciar de contenido el sentido propio de los términos originarios; por ello se habla de lexicología o lenguaje marxista. Ciertamente, no existe una doctrina clara de Carlos Marx sobre el lenguaje, pues sus tesis están dispersas en diversos escritos, pero puede concluirse la siguiente consideración: Para Marx el lenguaje es esencialmente un fenómeno social y, al igual que la conciencia, surge de la necesidad, de manera que es un producCanea tura soviética de Goebbels. to social en contra de cualquier innatismo. Ello explica que exista un lenguaje del prodio denominado «Sobre el marxismo en la letariado que será la expresión de la conlingüística», publicado en Pravda, afirmó que ciencia del proletariado y, por tanto, el únital posición es absolutamente errónea, pues constataba el hecho de que producida la reco lenguaje liberado. Por otro lado, Marx, covolución proletaria en la revolución rusa, no mo cuestión metodológica, abordó con la se había, sin embargo, cambiado el lenguateoría lingüística el estudio de las relaciones je. Para Stalin, hay que tener en cuenta la de clases sociales y las ideologías, lleganrelevancia revolucionaria de ciertos aspecdo a concluir que al igual que existe un lentos semánticos y léxicos; lo que había camguaje burgués, existirá un lenguaje de la clabiado era el sentido de las mismas palabras, se dominante. Pero va más allá, y siguienpero no la lexicología en su totalidad. do las tesis de Saphir y Worff, entiende que las estructuras lingüísticas determinan difePosteriormente, autores como Bachtin y Voloshinov profundizaron en el estudio serentes formas de pensamiento y visión del mántico, analizando cuáles eran las causas mundo. Por eso concluye como premisa refundamentales que enlazan la ideología con volucionarla que para alcanzar la revolución el lenguaje, determinando un cambio de sendel proletariado será necesario cambiar el tido, llegando a la conclusión de que el conlenguaje de la burguesía, que supone una tenido de todo signo lingüístico tiene una La semántica determinada acentuación o carga valoratiy la política va socialmente adquirida, en virtud de la cual el signo funciona ideológicamente; esEl objeto fundamental de la semántica es to es lo que se ha denominado en la semánel estudio del cambio de sentido de las patica como la «función afectiva ideológica del labras, y desde su origen la política fue conlenguaje». siderada como una de las causas de influenAl margen de la Unión Soviética, la concia determinante en los cambios de sentido. sideración de la semántica como instrumenEl lingüista Sperber considera a lo que él llato estratégico revolucionario, también fue tema «fuerza emotiva subconsciente», una de nida en cuenta por el otro gran estratega del las fuentes de la creación lingüistica y de los comunismo moderno, Antonio Gramsci. cambios de sentido debido a las ideologías. Gramsci se sintió toda su vida atraído por Para él, lo mismo en la colectividad que en la lingüística y, en particular, por lo que hoy el individuo hay esferas de pensamiento prise llama sociolingüística, dejando un estuvilegiadas, suertes de temas obsesivos que dio deí efecto de las situaciones sociales en condicionan socialmente el lenguaje. Por los cambios lingüísticos entre los años 1912 otro lado, hay que considerar que las palay 1913, aplicando posteriormente todos sus bras se definen en muchos casos en relaconocimientos en sus obras revolucionarias. ción con su contexto; así Harold Weinrich Gramsci escribió: «El proletariado necesita escribe: «Las palabras engañosas perteneintelectuales orgánicos, intelectuales que no cen a un sistema contextual y tienen un vase limitaran a describir ia vida social desde lor sustitutivo en una ideología. Estas palafuera, de acuerdo con normas científicas, sibras adquieren una mendacidad cuando la no que utilizaran e! lenguaje de la cultura paideología en sus principios doctrinales son ra expresar las experiencias y sentimientos mendaces. Por eso había palabras neutras reales que las masas no pueden expresar en sí, como pueblo, sangre y suelo, que a trapor sí mismas». Es clara, por tanto, ia estravés del contexto de la ideología nazi se contegia semántica en la estrategia revoluciovierten en palabras engañosas, y algunas naria de Antonio Gramsci. Esta corriente ha palabras se hacen definitivamente inutilizasido desarrollada por distintos ideólogos del bles por su falaz uso». Weinrich llega a conAl margen de la Unión Somarxismo con posterioridad, de entre los siderar que las estrategias lingüísticas enviética, la consideración que destaca —a mi juicio— Adam Schaff, gañosas pueden influir incluso sobre el «esde la semántica como instal vez el más lúcido representante de los píritu del tiempo» (Zelgeist) de forma tal que trumento estratégico reideólogos que actualmente se desenvuelven pueden transformar en pocos años una devolucionario, también fue en torno a la órbita del socialismo democráterminada visión del mundo, cosa que, a su tenida en cuenta por el tico representado en el PSOE. Schaff, en su juicio, ocurrió entre 1930 y 1933 en Alemania. otro gran estratega del coIntroducción a la semántica, hacía un anáEsta tesis tiene su propia explicación inmunismo moderno, Antolisis certero de la filosofía del lenguaje, concluso en consideraciones puramente lingüísnio Gramsci. cluyendo que estábamos de nuevo ante la ticas. En 1931, el profesor de Heidelberg, J, vieja cuestión «que lleva el nombre tradicioTrier, construyó la «Teoría de los campos linnal de controversia sobre los universales». güísticos». A su juicio, las palabras se relaPero al tiempo, en este libro Schaff resaltacionan con un sector conceptual del entenba la importancia de la semántica, llamandimiento y constituyen un conjunto estrucdo la atención sobre el olvido por parte de turado en el interior del cual cada una está los países socialistas de la utilización eficaz bajo la dependencia de las otras; las palabras forman de esta manera un «campo linde la llamada «teoría científica de la propagüístico» que abarca un campo conceptual ganda», y rechazando las estériles discusioy expresan una visión del mundo que permines anteriores de los teóricos marxistas soten reconstruir. La utilidad de la idea es que bre la cuestión, concluía haciendo un llamanuestros conceptos abarcan todo el campo miento a la utilización activa en la estratede lo real como las piezas de un rompecagia revolucionaria de la semántica. Hoy en bezas, sin dejar huecos. De ello resulta que día, Schaff es uno de los filósofos inspiratodo cambio en los límites de un concepto dores de las nuevas corrientes denominadas acarrerará una modificación de los conceppor la Fundación Sistema «el futuro del sotos vecinos y, de rechazo, de las palabras cialismo». que los expresan. En consecuencia, un camtegias revolucionarias que han tenido en bio semántico de la palabra clave puede vacuenta la semántica. La cuestión se reduce riar el sentido no sólo de una palabra, sino ahora a determinar de qué forma se produde todo un campo linguistico. ce la manipulación semántica del lenguaje por parte de la política. Por otro lado, Matoré, creador de la Lexicología generativa, estudió la existencia de En el estudio anteriormente mencionado generaciones lingüísticas, que son los grande Weinrich, éste consideraba que fundades tramos históricos dentro de los cuales mentalmente son tres las técnicas de maniexistirá una estructura lexicológica caractepulación verbal, a saber: rística desde un punto de vista histórico. En 1) La transformación de conceptos. Mecada uno de los estados de lengua históridiante la transformación, palabras corriencos se encuentra la presencia de «palabras tes entran en un nuevo contexto y enlazan testigo» o neologismos correspondientes a con nuevas asociaciones para abusar de su nociones nuevas que surgen en el seno de acento axiológico positivo o negativo, y adla colectividad en ese particular momento de quirir el significado contrario. Así, por ejemsu historia. Estas «palabras testigo» o «palabras clave» son las que, utilizando una definición cultural, llama el filósofo español López Quintás «palabras talismán», para determinar cómo cada una de las épocas históricas desde el punto de vista de la Lexicología se pueden definir con una determinada «palabra fuerza» o «palabra talismán». Estas palabras tienen una especial carga emocional en cada época histórica, y una configuración casi mágica que les confiere un carácter incontestable; «todos los términos que se muestran en alguna medida afines al término talismán quedan automáticamente orlados de prestigio en forma tal que apenas hay quien ose ponerlos en tela de juicio y someterlos a revisión, aunque sean utilizados por razones estratégicas de modo poco o nada matizado; se imponen como alStalin. go consabido e indiscutible». Palabras talisplo, la palabra democracia se asocia a la pamán a modo de ejemplo son: en los siglos labra popular, y en su nuevo contexto resulXVI y XVII la palabra orden, en el siglo XVIII ta que lo que era originariamente un sentila palabra razón, en el siglo XIX la palabra do fundamentalmente liberal y participativo revolución y en el siglo XX la palabra libertad. se convierte en un sentido asociado al carácter totalitario de la nueva ideología. Si se conjuga la tesis de «los campos lingüísticos» con la relativa a las «palabras cla2) La nueva acuñación de conceptos mendaces. Para el citado autor, la expresión ve» en una suerte de trasvase ideológico edicto racial proporciona un ejemplo caracinadvertido, sucederá que al cambiar una paterístico de cómo con tales nuevos conceplabra en un sentido diferente al originario, tos se puede hacer propaganda política. o incluso antagónico, como las fichas del dominó, todas las demás palabras del cam3) La tabuización de conceptos. El ejemplo típico es el de la palabra fascismo. El po Irán consecutivamente cambiando al nuefascismo se convierte en una palabra tabú vo sentido; y así, sin advertirlo, con las misde forma tal que se utiliza a diestra y siniesmas palabras hemos variado toda una contra como elemento arrojadizo y acusatorio cepción del mundo. a cualquiera que no esté de acuerdo con la Pero independientemente de la veracidad ideología, convirtiéndose, por tanto, en un de las afirmaciones anteriores, la carga vatabú indiscutible. lorativa producida por las ideologías es alSin duda que las estrategias anteriormengo consciente —como hemos visto anteriorte enunciadas de manipulación del lenguamente en el marxismo— a todas las estratalismán, en la estrategia revolucionaria del partido. Pero curiosamente, a diferencia de otros, Lázaro considera que mientras los partidos socialistas europeos han ido progresivamente marchando hacia el liberalismo, el PSOE por el contrario «se afirma en su izquierdismo. Pero el aparato conceptual y terminológico que emplea poco lo diferenLázaro considera que miencia de esas formaciones extranjeras». Tamtras los partidos socialisbién en este punto, lúcidamente Lázaro vueltas europeos han ido prove a coincidir con la última versión del llagresivamente marchando mado «Manifiesto del Programa 2000». hacia el liberalismo, el Uno de los más curiosos y divertidos anáPSOE por el contrario «se lisis hechos sobre la manipulación semánafirma en su izquierdisma tica del socialismo español es el que José Luis Gutiérrez y Amando de Miguel hacen en Gramsci. La ambición del César. En un capítulo deje son puramente ejemplificativas, pues puenominado «El lenguaje de González: la seden abundar muchas otras. miótica de la confusión» recogen las técnicas más corrientes existentes en el acervo la semántica manipulador. A modo de ejemplo, digna de señalar es la llamada «Técnica de la confuy el socialismo español sión», que consiste en utilizar constantemente un lenguaje confuso y ambivalente. En el prólogo del Manifiesto para una nuePor ejemplo: a la pregunta ¿en qué consisva izquierda europea —considerado por alte ser de izquierdas?, responde «gobernar en gunos como el nuevo catecismo de la izquierda—, Felipe González, después de haun momento en el que uno tiene que optar cer una reflexión en torno a la necesidad de entre inventar el futuro para que la derecha construir un nuevo mensaje ideológico por gobierne en el presente, o gobernar el preparte de la izquierda, establece y escribe en sente para construir el futuro...». La intencuanto a la estrategia para su implantación: ción de la utilización de estas técnicas ya «No se trata, lógicamente, de descubrir verla denunciaba Aristóteles en su Retórica: dades sorprendentemente nuevas, sino só«No hay que servirse de palabras ambivalenlo de expresar viejas verdades en el lenguates, a no ser que se busque lo contrario a je de debates nuevos». la claridad, cosa que se hace cuando no se tiene qué decir, pero se finge decir algo, porEl socialismo español ha asumido claraque los que así hacen, dicen estas cosas en mente la estrategia de la manipulación ideoestilo poético ya que el circunloquio, al ser lógica por medio de la semántica. Analizanabundante, deslumbra». En fin, nihil novum do las características del discurso socialisUno de los más curiosos sub sole. ta, Lázaro Carreter diagnosticaba el efecto y divertidos análisis hetípico de la falta de neologismos para la exEn conclusión, los ejemplos podrían repepresión ideológica y la utilización de todas chos sobre ta manipulatirse y extenderse ampliamente, pero no es las técnicas propias de la semántica, que, éste su lugar adecuado. Se trata simplemención semántica del sociaen definitiva, supone decir contenidos nuete de poner de manifiesto una cuestión que lismo español es el que Jovos con las mismas palabras o, lo que es lo describía magníficamente Lewis Carrol: sé Luis Gutiérrez y Amanmismo, variar el sentido de las palabras. Lá«Cuando uso una palabra —dijo Humpty do de Miguel hacen en La zaro llama la atención sobre la utilización Dumpty en un tono un tanto burlón—, sigambición del César. verborreica de determinadas palabras en nifica exactamente lo que yo quiero que siguna y otra ocasión con fundamento o sin él, nifique, ni más ni menos. La cuestión es tales como colectivo; así como la ampliación —dijo Alicia— si puedes hacer a las palade la panolia expresiva y la degradación bras significar cosas diferentes. La cuestión eufemistíca de la fuerza expresiva de las paes —repuso Humpty Dumpty— quién va a labras claves, tales como revolución, que se ser el amo. Eso es todo.» sustituye por cambio; palabras que al tiempo juegan una eficacia de palabras clave o Jesús TrilloFígueroa es abogado del Estado.