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Los tesoros de flotas y galeones llegados de las Indias

Felipe Ruiz Martín

De cómo los españoles que después de 1492 se encuentran con un Nuevo Continente lleno de posibilidades que aprovechar, tienen preferencias marcadas, casi obsesivas, por el hallazgo o la captura de metales preciosos.

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Felipe Ruiz Martín, “Los tesoros de flotas y galeones llegados de las Indias,” accessed July 5, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2368.

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Title

Los tesoros de flotas y galeones llegados de las Indias

Subject

Especial quinto centenario del descubrimiento de América

Description

De cómo los españoles que después de 1492 se encuentran con un Nuevo Continente lleno de posibilidades que aprovechar, tienen preferencias marcadas, casi obsesivas, por el hallazgo o la captura de metales preciosos.

Creator

Felipe Ruiz Martín

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Nueva Revista 025 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

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Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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LOS TESOROS DE FLOTAS Y GALEONES LLEGADOS DE LAS INDIAS Por Felipe Ruiz Martín lo» itpañolts qu» d*iconciertan al hombre de hoy, no sabiendo donde ONFORME avanzaba ¡a segunda mitad va a ir o fe llevan. § del siglo XV, la madurez de Europa del pati do 1492 it Oesteno sólo material y culturalmenLa plata de Potosí y de Méjico, tanto o más que •««iMtran ion un Haot te iba agravando su viejo y eterno el oro del Brasil, fueron combustibles esenciales C¥0 Contlitasto llano da problema, la insuficiencia de numerapara mantener en marcha el motor que condujo a poiibllldad» qua rio, de dinero contante y sonante, el medio Europa de la Edad Media a la Modernidad, el aprowocbar. tUntn pro* corriente de pago de aquello que se necesita Renacimiento a la Ilustración, pasando por esa foronda» marcadas, adquirir. El oro que se traía del Sudán era un etapa crítica, cuyo contenido no acaba de ser casi obiailvat, por al pequeño alivio para aquella carencia, igual que la desenredado cumplidamente, y que conocemos bollado o la captara plata extraída de los yacimientos del Sur de Aledifusamente con el apelativo de Él Barroco. Fuedo motalai procloso» mania y de Hungría, Entre mercaderes se remeron de gran importancia aquellos metales, aundiaba la penuria acudiendo al juego de escrituras que de su uso no resultasen los más beneficiados para compensar deudas y créditos recíprocos, No en sí mismos los hombres y los territorios que, de era bastante, Por eso los españoles que después un lado, los guardaban en sus entrañas y, de otro de 1492 se encuentran con un Nuevo Continente lado, quienes los extrayeron y depuraron, acuHeno de posibilidades que aprovechar, tienen preñándolos a continuación, malbaratándolos ulteferencias marcadas, casi obsesivas, por el hallazriormente. Sería absurdo afirmar que aquella go o la captura de metates preciosos. Va Colón se riqueza no les deparó a ellos alguna ventaja y que dejó llevar por esa inclinación; todavía más los fueron inútiles esfuerzos y sacrificios, consideranconquistadores. Ciertamente, el oro a! principio, do que la plata de Potosí y de México, como el oro luego en los siglos XVI y XVII la plata, y otra vez el del Brasil, terminarían yendo a parar al Asia Orienoro en el siglo XVIII, fueron las contribuciones tal, donde se enterraron. más patentes de América a que e! progreso ininterrumpido de la que llamamos Civilización Occidental, que no cesó nunca de transformarse y de La plata antes que el oro avanzar en una determinada dirección. Le fue posible acelerar su ritmo a una velocidad que no Punto primero a aclarar es la cantidad de plata había tenido antes y plantearse en los umbrales y de oro sacado de América y la cronolrgía punde la Industrialización, esa «revolución» irreversitual. Inicialmente la plata, insístese, tras comproble de la que han partido los formidables cambios bar temprano los buscadores, (1530} que las aresucesivos que asombran y en cierto modo desnas auríferas de los ríos que al principio les atrajeComercio con AméricaGrabado de finales del s. XVI Ali pues, la «dad do la plata no dura dan aiioi, «Ino doníontoi, y continúa ttnltndo rolavancla más tarda a posar da le irrupción dal oro gao ta daicabra abwndanta an JHitai Carafs dal Braiil daida 16901700 ron, carecían de interés para el porvenir. No así las de la plata el stock de ese metal, pálido mejor que minas argénteas que se descubren tanto en Potoblanco que pasa a Europa, se multiplica, aunque sí como en México hacía 15451546 y no dejarán constantemente está fluyendo: entra principalde dar rendimientos ubérrimos al presente consmente, aunque no con exclusividad ni mucho ta con aceptable certeza hasta fines del siglo XVII, menos, en el transcurso de todo el siglo XVII el y no como se creía antes hasta fines del siglo XVI. siglo XVI es otra historia, por Sevilla o Cádiz, a Durante el siglo XVII se obtuvo más plata de Méxirazón de unas 165 toneladas cada ejercicio; sale co y del Potosí que en el siglo XVI. Así pues, la de Amsterdam y de Londres en las expediciones edad de la plata no dura cien años, sino dosciende la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientos, y continúa teniendo relevancia más tarde a tales o de la East India Company. pesar de la irrupción del oro que se descubre El oro en el trancurso del siglo XVI y del XVII casi abundante en Minas Gerais del Brasil desde 1690desaparece de la circulación; hay algún residuo de 1700, consiguiéndose hacia 1620 los más pingües «escudos» pero muy corto, Lo que priva por beneficios durante los doscientos años de la edad doquier son los «reales» castellanos, y dentro del de 1672 en adelante, a Francia. Por donde pasa la tamaño o tipo de las piezas que los contienen, plata hispanoamericana, o con más exactitud amepequeñas, medianas y grandes, hay una, el «real de ricanohispana, contribuye el que se asome a la a ocho», el «duro», que se hace universal, Si por escena una criatura llamada a tener dimensiones 1608 en Genova y Génova es a la sazón el polo o colosales: nada menos que «el capitalismo». Efecepicentro financiero de ese conjunto desgarrado tos y causa son indiscutibles en la trabazón. políticamente, no financieramente, que es la CrisLos albores del capitalismo, proclamó Marx, se tiandad se abre un banco privado que solo opera encuentran en el siglo XVI. Ya en los reinos de Cascon reales de a ocho, es por algo. Resulta que en las tilla se descubren manifestaciones inequívocas de «escalas» de Levante en el Mediterráneo, como en pequeño capitalismo en las décadas de 1550y 1560, los puertos o Jos mercados rusos dei Báltico o los de las cuaies por motivos que aquí se soslayan pero la China y el Japón, como mejor se abren es a que empiezan a ser conocidos, no cuajaron en gran requerimiento de esos reales de a ocho. La moneda capitalismo. Pero fuera de los reinos de Castilia, con penetra con la máxima facilidad hasta el fondo de la plata hispanoamericana, americohispana, sí que los espacios que están detrás, en la retroterra: ¿No hubo gran capitalismo. Precursora de ese gran capiLo qm privo por talismo es la banca genovesa entre 1566 y 1617; es el duro el modelo que en peso y ley adopta el doauior ton loi «roaotro antecedente más claro, aunque más distante, el dólar de los Estados Unidos, bien que el nombre lo lo»» «»tollano». y donentrepót, que tiene su reducto en Amsterdam y tome del taler germano? tro dol tamaño o tipo do la» pioia» gao lo» | Los alborea del capitalismo contlonon. poquoSa», modlana» y grando», Vamos a revisar las etapas que recorre la plata, hay una, ol «roaj da a trabajosamente obtenida en el Potosí o en México. ocho», al «duro», gao En esos yacimientos las venas están muy hondas, y ti haca uni»ar»al allí, al pie, en la boca, se depura el minera! por el método del brasero o, desde 15591562 en México desde 15701572 en el Potosí, por amalgama con azogue, y se conduce hasta el centro administrativo más próximo para ser envasado, trasladándose a continuación a las Antillas salvo la necesaria para los costes de organización de las colonias, a fin de transportarla por el Atlántico hasta Sevilla o Cádiz, en convoyes bien protegidos contra los piratas y corsarios que los acechan. En los reinos de Castilla se retiene la plata más tiempo del que se suele suponer, hasta 1552 casi en su integridad. Más tarde, sí, ciertamente es sacada, y se distribuye por Europa, a la que inunda. Es verdad esa dispersión, esa sangría calculada y sistemática de los reinos de Castilla, cuando estaban separados por una aduana rígida de Aragón, Cataluña y Valencia, de Navarra y de Vascongadas y por supuesto de Portugal y de Francia, en tanto que las costas son severamente vigiladas para evitar fugas. Pero los envíos se hacen, ineludiblemente con licencia del rey, a porfía aunque can orden, y sí no es fácil conocer las cifras exactas, las partidas se pueden agrupar por destinos. De 1552 a 1620 van a embarcarse en Cataluña, Valencia, Alicante o Cartagena, rumbo a Italia, al Norte de Italia, más que a Roma, Nápoles o Sicilia. De 1630 a 1647 se dirigen a Inglaterra; de 1643 a Idolillo de oro. Tesoro de los Quimbaya. Colombia. 1672 a las Provincias Unidas, en especial a Holanda; Museo de América, Madrid. salieron unas cantidades tan fabulosas, que da cuyos tentáculos barcos, fletes, seguros, agentes vértigo comprobar. comerciales surcan el Báltico, el Mediterráneo, navegan por el Atlántico a las Antillas y hacen intenPero con independencia de que la lucha por un tos de fijación en el Brasil. Por otra ruta, doblando el ideario aunque sea utópico, nunca es estéril, aunCabo de Buena Esperanza y ascendiendo por el Indique termine en derrota, aquellas ingentes sumas co, recalan en los archipiélagos y en las costas de que se gastaron en los numerosos conflictos béliChina, India y Japón. cos, no se consumieron en vano. Si a la guerra y el progreso de Werner Sombart replicó John U. Nef La enseña pecuniaria invariable de los holandeEn lo» finos da Camicon un canto a lo que la paz estimula, permanecen ses en el real de a ocho proveniente de las cecas de lla ti doscwbron manílas dudas sobre cómo realmente ocurrieron las los virreinatos de México y del Perú o de una de las fo»tfl<lono» inoquívocosas, a pesar de los estragos de las guerras. En el ocho instaladas en los reinos de Castilla, las de co» do poquofto capitacampo de batalla más constante y duradero de la Segovia, Toledo y Sevilla destacando, o siendo imiEdad Moderna, que fueron los Países Bajos merill»mo on la» década» do tación de ellos los indígenas conocían nada más dionales, bastó una concordia breve, de 16091621, verlos los auténticos reales de a ocho y los diferen1550 v1560 para que brotase tal esplendor en las manufacturas ciaban de los reales de a ocho espúreos, por lo que textiles. Así, uno de los motivos, al acabarse los no se dejaban engañar. Los catálogos de las colecdoce años de la tregua concertada, de no prolonciones numismáticas más famosas del mundo, garla y de reanudarse las hostilidades, fue la presión están poniendo de relieve la gran capacidad de conde los núcleos pañeros de las Provincias Unidas que vocatoria digámoslo así de que disfrutaron los preferían los horrores militares a la competencia. reales de a ocho teniendo en cuenta que aparecen en los lugares más remotos. Destaca el empuje del gran capitalismo inglés América y el mundo oriental que paso a paso se desenvuelve no obstante las crisis cíclicas y consigue la plenitud sin necesidad Una última consideración: se ha atribuido a de aquel espectacular despegue {takeoff de los Oriente el papel de cementerio ineludible de los aviones que emprenden el vuelo} que brillantemenóbolos en que Occidente cifraba su creatividad a te expuso por 1959 W.W. Rostowy tanta aceptación duras penas conseguida, y no fueron excepción los tuvo entre los historiadores que se afanaban por acuñados con la plata del Potosí y de México, en encontrar el punto de unión entre la era preindussuperior medida que el posterior oro del Brasil. trial con la era postindustrial. Al profundizar desOccidente no fue capaz de ofrecer a Oriente una pués en el análisis, resultó que no hubo ruptura, Lo» toldado» morconocompensación que pudiera equilibrar lo obtenido pudiéndose demostrar la continuidad. Inglaterra se rio» do lo» Habtburgo en aquellas tierras de modo que su balance de interadelantó evidentemente unos pocos lustros, pero cobraban »«» ostiponcambios fue deficitario... Hasta la Revolución Indusapoyándose en hazañas pretéritas, no pocas de dio» tardo, poro a la trial, en que se vuelven las tornas. Mas lo poco y mal éstas, por añadidura, ajenas. postro »in domn»iada que conocemos de aquellas remotas civilizaciones De los dominios de Portugal viene el oro, en el mongua on argóntoos denota que su pasado si no se movió ran la celerique desde la reforma de 1696, se insinúa el patrón foelos dotdo gao fuádad del nuestro, tampoco estuvo en absoluta quieoro británico. España y sus posesiones también ron Insuficionto» lo» tud. Los contactos extemos indujeron a aquellos aportaron su contribución al éxito, que no se hubieoteado» aóroo» goo pueblos a apresurar su lenta evolución, predispora coronado cuando se hizo sin los avances que el rodaban do aqaí para niéndolos a desempeñar el equilibrio en lo univerorbe registró cuando los reales de a ocho marcaron allá sal que están jugando. Un equilibrio que hubiera la pauta. sido imposible de lograr y que les ha llevado a estar presentes en esa realidad que integra la Actualidad, | Pecunia belll con mayúscula, y que si no es un dechado de perfección, se aleja menos del mito utópico de lo que jamás ha estado. En la trayectoria de ese proceso Los soldados mercenarios de los Habsburgo incomparable, fue importante, decisivo, un hito, lo cobraban sus estipendios tarde, pero a la postre sin demasiada mengua en argénteos reales desque los ibéricos hicieron en América. El trasiego de de que fueron insuficientes los escudos áureos la plata y del oro que transportaron es testimonio que rodaban de aquí para allá, lo cual acaeció más elocuente. • o menos entre 1585 y 1605. Los paganos de esos Felipe Ruiz Martín es miembro de la Real Academia de la Historia. caudales fueron los reinos de Castilla, de donde