Nueva Revista 017 > La ruina de los museos de España

La ruina de los museos de España

José Manuel Cruz Valdovinos

De cómo la política actual de los museos se puede tildar de tacaña, al menos en puntos tan sensibles como los que tocan al personal y a sus adquisiciones.

File: La ruina e los museos de España.pdf

Referencia

José Manuel Cruz Valdovinos, “La ruina de los museos de España,” accessed April 22, 2021, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2225.

Dublin Core

Title

La ruina de los museos de España

Subject

Club de Debates

Description

De cómo la política actual de los museos se puede tildar de tacaña, al menos en puntos tan sensibles como los que tocan al personal y a sus adquisiciones.

Creator

José Manuel Cruz Valdovinos

Source

Nueva Revista 017 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

un origen económico, según el sentir general de sus responsables, que compartimos. Afirmar que tos museos públicos en España son entes llenos de problemas La política actual de museos se puede tildar no es descubrir nada nuevo. Se suele culpar de ello de tacaña, al menos en puntos tan sensibles a la escasa dotación presupuestaria que padecen, que, unida a su como los que tocan al personal y a sus adconsecuencia más directa y grave, que es ta falta de personal, quisiciones. Probablemente no corresponda la mayor parte de culpa a las direcciones gecierra la vía de las soluciones, sea cual sea la voluntad, trabajo o nerales directamente competentes, sino a imaginación puestas por las personas, aquellas que adoptan las decisiones luego reflejadas en los Presupuestos Generales del Estado, a través de los cuales se advierte una nefasta tendencia al recorte de asignaciones para las actividades de tipo humaLA RUINA DE LOS MUSEOS nista y netamente espiritual en beneficio de desarrollos más pragmáticos, en áreas de conocimiento que tocan ai bienestar material. Los museos no son sino un eslabón de DE ESPAÑA esa cadena que es la cultura de las letras y las artes, tan devaluada en la estimación de nuestros gobernantes. Los problemas que a Por José Manuel Cruz Valdovinos continuación vamos a comentar son inabordables mientras no se resuelva la cuestión económica de fondo. El esfuerzo personal podrá ayudar a paliarlos en pequeña medida, pero no se podrá llegar a una situación OMO la excepción confirma la aceptable. Hacemos referencia a continuaregla, puede decirse que la exción a alguno de esos problemas que deben plicación no es válida para uno hallar respuesta cuanto antes. de estos museos nacionales, e! Centro de Arte Reina Sofía. Para que un museo pueda desarrollar una Su presupuesto se ha cifrado en cientos de labor fructífera es fundamental que disponmillones, y cantidades aún superiores se han ga de un elenco cualificado y suficiente de dedicado a reformas del edificio —una y conservadores. El Prado cuenta apenas con otra vez concluidas e inauguradas y una y media docena, y su director se ve precisado otra vez iniciadas de nuevo—; incluso ha a cumplir todo tipo de labores, ya que hasta disfrutado de privilegios de orden adminisel personal auxiliar es escaso. El aumentar trativo en sus adquisiciones, que no han las plantillas, tanto de técnicos como de precisado de informe de la Junta de Califiauxiliares —y en muchos museos, de subalcación, Valoración y Exportación de Bienes ternos— es un gasto urgente y absolutamendel Patrimonio Histórico Español, a difete necesario si queremos tener unos museos rencia de los demás centros museísticos esa política actual de eficaces y tjue sigan planteamientos modertatales. Ha gozado de abundante autonomuseos se puede tildar de nos en materia de atención al público y mía en sus disposiciones de la consignación tacaña, al menos en puntos cumplimiento de objetivos diferentes de la presupuestaria, hasta el punto—es vox pomera exposición estática de piezas, y aun de tan sensibles como los que puli~ que, tras el cambio en la dirección esta misma. Son muchos los casos en que tocan al personal y a sus acaecido hace unos pocos meses, ¡a nueva salas, pisos enteros o el mismo museo perresponsable encontró agotada la asignación adquisiciones manecen cerrados por no disponer de perpara adquisiciones de 1991 y parte de la que sonal suficiente. podía corresponde ríe para í 992. No obstanEl incremento de plantillas debe complete tan desfavorables condiciones, los años tarse con una mejor preparación de los nuepasan sin que en su ingente espacio disponivos conservadores, la cual, creemos, sólo ble se empiecen a exponer sus fondos, que puede venir de la mano de una reforma del son los del extinto Museo Español de Arte actual método de sus oposiciones, exigiendo Contemporáneo y esas millonarias adquisiespecialización centrada en los cometidos ciones por ahora secretas para el público en peculiares de la plaza que en concreto haya general. de cubrir, sin pretensiones de saber universal; pedimos además desde aquí —porque han llegado a nuestro conocimiento muchos Cuestión económica tristes casos— que se ejerza un mayor control sobre posibles arbitrariedades de los Pero conviene tomar de nuevo el hiio del examinantes. Sin olvidar que, si se ha de asunto. Decíamos que los defectos de los exigir una sabiduría empírica, se dé la oporactuales museos nacionales parecen tener tunidad a los futuros aspirantes de entablar una meritoria gestión en este aspecto en los contado con las obras de los museos y su Fachada del Museo del Prado últimos años, no en todos los demás ha sido conversación mediante unas prácticas, tan así. Muchas piezas llegadas a los museos, y útiles a ambas partes. no sólo recientemente, no están fichadas, y la mayoría de las que lo están es de forma Función cultural tan incompleta que su reconocimiento en la y docente práctica resulta difícil. No hablemos ya de las clasificaciones, plagadas de errores. El tratamiento automático de la información, A nuestro entender, los museos estatales que tanto simplificaría las tareas de inventano cumple» el t^ue debe ser el objetivo más rio, brilla por su ausencia. La catalogación importante de su actividad, que es la funde los fondos, imprescindible para cualquier ción cultural y docente, que debe evoluciouchas piezas llegadas desarrollo científico, no está ni siquiera en nar según las nuevas necesidades y deseos proyectos para la mayoría de los centros. A a los museos, y no sólo del público y los estudiosos. Las deficiencias este respecto, fue meritoria la labor realizaque observamos en esta área del funcionarecientemente, no están da hace ya años por el Museo Arqueológico miento son muy graves, fichadas, y la mayoría de las Nacional, que nos tememos se halle paraliLa piimera, crucial, es el conocimiento que lo están es de forma tan zada al presente. Desde luego, su ejemplo imperfecto de sus propios fondos. Ahora incompleta que su no cundió. Es ésta una tarea a emprender que et Estado exige a instituciones y particon urgencia y que debe confiarse a verdareconocimiento en la práctica culares listas de sus bienes artísticos, se deros especialistas. Su coste, por lo demás, hace más visible la falla de inventarios reresulta difícil es poco elevado, y su rentabilidad científica cientes y exactos en la mayoría de los mumuy alta. seos nacionales. Aunque el Prado ha hecho ría un estudio y comentarios específicos. Consecuentemente, si los museos no tieTan sólo cabe señalar que la gran mayoría nen publicaciones que permitan un somero de nuestros museos no lleva a cabo exposiconocimiento de sus fondos, menos aún ción alguna, ni siquiera de sus propios foncabe esperar que dispongan de publicaciodos. Muy frecuentemente, no existe ni sines, periódicas o no, relacionadas con ellos. quiera sitio adecuado para realizarla y se Las dos revistas más conocidas editadas por ven precisados a retirar sus fondos de expomuseos nacionales son un buen ejemplo de sición permanente para alojar en sus salas decadencia. El Boletín del Museo del Prado os museos disponen de una exposición temporal. no ha alcanzado los treinta números y lleva insignificantes fondos para ya años sin aparecer. Mucho más reciente Los museos disponen de insignificantes adquisiciones, y el Estado fue la aparición de un Boletín del Centro fondos para adquisiciones, y el Estado tamtampoco los prodiga a su de Arte Reina Sofía, pero su carácter de poco ios prodiga a su instancia, cuando se divulgación informativa y su concepción peinstancia, cuando se propone propone la compra de un determinado objeriodística no tienen mucho que ver con la to que presenta gran interés, según informe la compra de un determinado Historia del Arte entendida científicamendel director del mismo. Más decisivo aún objeto que presenta gran te. ¿Y cuántos otros museos publican algunos parece que apenas entren piezas proceinterés, según informe del na revista en España? dentes de donaciones o legados. La política director del mismo fiscal en este campo sigue siendo insuficienRelacionada con la actividad científica te y la conciencia cívica es nula, en cierta está también la organización de cursos, conmedida como respuesta al trato que la Adferencias, etc. Es poco lo que alcanzan a haministración da —todavía peor es el que se cer los museos en ese terreno, y. por lo geanuncia— a los particulares que poseen o neral, con carácter en exceso divulgativo. desean poseer bienes artísticos. No conocebajo la etiqueta de «popular». Exceptuando mos datos oficiales al respecto, pero, sin el Museo Arqueológico Nacional y algunas duda, no pueden compararse con los de actividades aisladas de otros, (.cabe establecualquier museo francés, y, menos aún, cer comparación con los de primer rango en norteamericano. En el Museo del Louvre, USA, Gran Bretaña, Francia o Italia en tal por ejemplo, en el quinquenio 198589 inaspecto? No es éste el momento de referirgresaron. tan sólo en el departamento de Museo del Prado. Interior de la sala principal nos a las exposiciones, pues el tema requeriotras iniciativas que no requieren siquiera demasiada imaginación podrían favorecer la disponibilidad de unos fondos extras. Pero conviene matizar en un doble sentido. La contribución económica del Estado, al menos en el momento actual, es imprescindible, pues los gastos siempre superarán los ingresos obtenidos por tales vías. Y, sobre todo, no creemos que quepa pensar en un museo como en una empresa, especialmente si es de propiedad pública. Estos museos, para cumplir bien su función, deben siempre dar más que recibir, y desde esta perspectiva resulta inadecuado pensar que la solución de los museos españoles está en poner a su frente a un gestor de corte empresarial. No conocemos ningún museo de importancia en ningún país dei mundo que esté dirigido por alguien no especializado desde el punto de vista científico. Puede ser útil la presencia de un gestor, pero nos parece aberrante que el experto económico se convierta en director. Por último, y aunque sea asunto ajeno ya al problema de fondo que hemos tratado, nos parece oportuno hacer mención de la extraña y discutible concepción subyacente, que se pone tantas veces de relieve en la práctica, de la divergencia entre universidad Retrata ecuestre de Felipe IV. Velazquez objetos de arte, 136 piezas, de las que mey museo. Desde su radicación en distintos nos de un tercio fueron adquiridas a costa ministerios —Educación y Ciencia y Cultudel Estado, mientras el resto procedía de ra—, todo los separa. Parece dominar en el donaciones y actos similares. fondo la ¡dea de que el personal científico Las asociaciones de amigos de museos — de los museos es el único que debe tener al margen del importantísimo desarrollo de conocimiento práctico de los objetos artístila del Museo del Prado, que, con lodo, nos cos y los profesores universitarios sólo coparece puede llegar a mucho más— sólo nocimientos teóricos que deben impartir a existen en unos pocos, lo que es un mal sínsus alumnos. Paradójicamente, los primeros toma, que muestra también nuestro retraso, investigan menos que los segundos, quizá cada vez más acusado, respecto de los paípor la labor administrativa a que muchas ses europeos y de USA, en que el papel de veces se ven abocados y la falta de tiempo, estas fundaciones es decisivo. mientras los profesores se ven obligados a publicar siquiera sea porque se les exige para darles una plaza en propiedad. Aunque, en el nivel personal, las buenas Gestión empresarial o conocemos ningún relaciones existen entre personal docente y museo de importancia en de museos, desde el punto de vista normatiEn definitiva, poco se puede esperar de ningún país del mundo que vo y de la práctica oficial son poco menos unos museos sujetos a penurias económicas esté dirigido por alguien no que compartimentos estancos. Especialde todo tipo, cuya dotación insuficiente mente dolorosa es esta separación en el especializado desde el punto hace que sus responsables vean fracasar casi punto de la enseñanza universitaria de la siempre cualquier iniciativa de respuesta a de vista científico Historia del Arte, en que los alumnos son las exigencias del publico. Ha llegado a penvíctimas de un desenfoque que ¡es aleja de sarse que una gestión eficaz, de tipo emprela posibilidad de entrar en contacto directo sarial. remediaría los males. El asunto, opicon ia obra de arte. Una aproximación de namos, no se resuelve tan simplemente. En ambas esferas en los campos normativos y efecto, un cierto grado de autonomía, que prácticos seria sumamente beneficiosa para permitiera la organización de actividades de todos. • tipo empresarial, incluso la cesión a los muscos del producto de la venta de sus entradas y publicaciones, de los derechos de re.lusé Manuel Lrui VaM ovinos es catedrático de Histoproducción de sus obras y difusión de ellas, ria del Arte Moderno y Contempordneu de ID Univerpromoción de asociaciones de amigos y sidad Complutense de Madrid