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Las tres Lru

Andrés Ollero Tassara

Sobre las tres propuestas de LRU, la abortada, la promulgada y la practicada, las disposiciones legales y políticas establecidas.

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Referencia

Andrés Ollero Tassara, “Las tres Lru,” accessed October 6, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2155.

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Title

Las tres Lru

Subject

Club de debates

Description

Sobre las tres propuestas de LRU, la abortada, la promulgada y la practicada, las disposiciones legales y políticas establecidas.

Creator

Andrés Ollero Tassara

Source

Nueva Revista 015 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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Language

es

Type

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La auténtica presión contractualista era más autonómica que corporativa, teniendo en Cataluña y el País Vasco sus focos aniLAS TRES LRU madores. No deja de ser significativo que, en las sucesivas ocasiones en que ta Universidad ha merecido la atención del Tribunal Por Andrés Ollero Tassara Constitucional, haya sido siempre con motivo de rifirrafes protagonizados por las Autonomías: vasca, gallega, canaria... La LRU se niega a asumir la opción por la contratación del profesorado, que había admitido —de modo parcial— la LAU, con la cerril y oportunista oposición del PSOE. a Si tal proyecto llegó a existir, no seria ADIE discutirá que un triunfo quien parecía saberle a poco. obra de Maravall. Pensar que alguien lograen las urnas legitima para conComo contrapartida, se reincide en un ra domeñar su querencia al despotismo ilusvertir en texto legal el propio viejo vicio de la política universitaria del trado, antes de la entrada en juego de los programa político. Que, tras la franquismo: regular con carácter general, persuasivos recursos del Cojo Manteca, seabrumadora opción ciudadana teniendo la mira puesta en problemas tan ría un dislate. En todo caso, la presunta alpor el «cambio» —en octubre del 82—, los reales como particulares. El resultado, ineternativa a la LAU no llegó, ni por asomo, socialistas sacaran adelante una ley univervitable, es acabar imponiendo una solución a convertirse en ley. sitaria que no se parecía demasiado a lo que que no satisface a quien vive el problema, unos meses antes habían pregonado como para —a cambio— generalizarlo para todos alternativa, lleva al desconcierto. No ¡o iglos que no lo vivían. La LRU promulgada noraba el propio legislador, que —reviviendo tiempos pretéritos— la promulgaba con Tan peculiar terremoto normativo tuvo alevosa estivalidad, cuando —en pleno mes antes siempre a Madrid como epicentro. La anunciada sustitución de los cuerpos de agosto— todos los variopintos miembros Los famosos ponentes, por ejemplo, fueron académicos se vio desmentida por partida de la loada «comunidad universitaria» se el fruto de generalizar una mala respuesta a doble. No sólo se mantuvieron nada menos hallaban en desconocido paradero. Que los problemas de la Universidad madrileña, que cuatro distintos (el doble quizá de los ocho años después la aplicación práctica de que a estas alturas parecían aún indispensasometida a una masificación por entonces aquel texto haya dibujado una irreconocible bles), sino que la extinción de los penenes inexistente en el resto de España. Ahora el caricatura, cierra un balance que es la histose lleva a cabo «incorporándolos» a ellos. epicentro se sitúa en Cataluña y el País VasLas secuelas jurídicas de tan barroca operaria de una continuada incongruencia. co. Para satisfacer su monroísmo académición siguen llenando, ocho años después, co, se generalizaba un pintoresco sistema páginas del BOE; pleitos tengas y los gaque lleva, inevitablemente, a la provinciana nes... selección endogámica del profesorado. Con La LRU abortada idéntico fin, se cantonalizan todos los clausEl entusiasmo por la contratación del tros académicos, haciendo de los profesores profesorado no encontraba, pues, fundalos únicos funcionarios a los que se exige, mento decisivo en los sufridos penenes. La oposición vociferante del PSOE, antes para un mero traslado de plaza, el esfuerzo Ninguno de ellos llegó a declararse objetor de que descubriera las virtudes del «consenequivalente a un nuevo ingreso en el Cueral ser llamado a las levas idoneizadoras, que so» (real o aparente), se cebó de modo espo. restaron brillantez a la justa promoción de pecial con la LAU, el nonato proyecto unilos realmente preparados y amnistiaron inversitario de la UCD. Todo el potencial reiEl silencio legal sobre la ya entonces indulgentemente a más de cuatro; a cambio, vindicativo de las Universidades —peculiar minente anticipación de la edad de jubilano se les obligó a rendirse en el Teatro «herencia recibida» de la política universitación, que acabaría diezmando los Cuerpos Real... ria centrista— fue dirigido contra aquel indocentes, encuentra en la pasajera alusión tento. a los «eméritos» un eco de mala conciencia. No se dudaba que, entre el centenar de Se elimina prematuramente a auténticos leyes que los socialistas decían tener ya remaestros, condenados —en plenitud de dactadas, como piezas maestras del promecondiciones— a una curiosa «eutanasia» tido «cambio», se hallaría un proyecto desacadémica. Se convierten en realquilados tinado a dar a luz una Universidad de nueva del departamento cuya vida protagonizaron e elimina planta. Se daba por descontado que los fecundamente durante años. Se les priva, a mensajes básicos de su oposición a la LAU prematuramente a auténticos la vez, de toda posibilidad real de iniciativa; adelantaban ya sus líneas maestras: sustitumaestros, condenados —en sólo les queda dar las clases que otros no ción de los cuerpos funcionariales por la puedan atender, e investigar, prudentemenplenitud de condiciones— a contratación del profesorado: destierro rate, para no llegar a convertirse en incómodo una curiosa «eutanasia» dical de la forzada explotación académica estorbo. Para mantener, simplemente, sus académica de los penenes; fin de la fraudulenta masifiretribuciones habrán de acogerse a la aleacación universitaria, que no sólo ignoraba toria generosidad de ¡a Universidad a la que exigencias de calidad universitaria, sino que han dedicado media vida. desafiaba las de la física, al no respetar siPocas sorpresas ofreció el diseño de los quiera el aforo de las aulas disponibles. órganos de gobierno de la Universidad, más atento al reparto del «poder» universitario reivindicativa, que convertía a su rector en que preocupado de brindar cauce a las exiobligado guerrillero, se ha pasado a otra engencias del «saber». Todo se somete a votacabezada por un rectorgestor sometido a ción. Todos votan sobre todo, tengan o no curiosos condicionamientos. conocimiento del asunto; incluso si están Para optar al cargo, ha de lograr el apoyo condicionados por intereses que exigirían de los más variados grupos minoritarios, una obvia incompatibilidad, como ocurre al que practican un corporativismo coaligado, nombrarse el tribunal que ha de juzgar la rentabilizando el absentismo general. Ha de propia promoción académica. premiar tal apoyo recargando el organigrama universitario con variopintos secretariaDos aspectos abrieron, sin embargo, prodos u organismos. Este artificial incremento metedoras perspectivas. La figura de los de las partidas de persona! está generando «asociados» a la docencia parecía apuntar a una casta interna políticouniversitaria (esun refuerzo de la profesionalización univertudiantes incluidos) como no se recuerda sitaria (a tiempo completo), complementándesde los más imperiales momentos del dola con la experiencia práctica de otros SEU. Algunos de sus titulares llegarán lueprofesionales ajenos a la Universidad. Por go a concejales, porque no hay Gobiernos otra parte, la exigencia de unos «módulos Civiles para tantos... objetivos de capacidad» de los centros hacía pensar en que se pondría fin a la masificaCubierta así la retaguardia, el rector ha ción estudiantil e incluso se llegaría a avande dedicar todo su esfuerzo a relacionarse, zar hacia porcentajes más ambiciosos, recon actitud entre dócil y mendicante, con la queridos por la mejora de la calidad de enno menos tupida red de autoridades minisseñanza. teriales o autonómicas, luchando por suplementar sus escasos fondos, Al héroe que más protestaba ha sucedido el hábil y punLa LKU practicada donoroso experto en el más enteco tráfico de influencias imaginable. Ocho años después, para nadie es un seHablar, en tales circunstancias, de autocreto que buena parte de los «asociados» nomía universitaria es puro eufemismo. Lxjs son más bien penenes de nuevo cuño: reTampoco se está afrontando a medio plaministros se quejan, con razón, de que más cién licenciados, sin experiencia profesional zo la preparación de los profesores necesade cuatro veces las Universidades no ejeralguna, que —por no reunir condiciones rios para atender tanto alumno. Como concen muy responsablemente sus posibilidapara ser siquiera ayudantes— se ven disfrasecuencia, las figuras previstas en la ley redes de acción. No cabe autonomía sin sujezados de expertos, para poder enseñar lo sultan ya irreconocibles. Con razón o sin to que la ejercite, desnaturalizado concienque aún no han tenido tiempo de aprender. ella, contemplaba unos «Profesores Titulazudamente por el sistema diseñado. Sólo La reciente extensión de la categoría de res de Escuelas Universitarias», por entencuando la Universidad se ve rodeada de un «emérito» a personas ajenas a los cuerpos der que en tales centros sería suficiente una contexto privilegiado, y su gestor sabe gadocentes invita, por otra parte, a dudar somenos compfeja preparación; se ha acabado narlo para la causa, nos encontraremos —a bre el papel ocasional de los asociados, a la por sacar a concurso tales plazas para imfalta de autónoma Universidad— con un vez que certifica lo absurdo de no replanpartir docencia en Facultades, pese a estar Villapalos, rectorautónomo, imprevisible, tear la jubilación prematura de docentes. concebidas por la ley como centros de rango versátil y creativo. La Universidad no puede prescindir de los superior, por la simple razón de que no se Masificación estudiantil, compatible con «ancianos» de 65 años; ni siquiera de los cuenta con aspirantes de mayor cuaüficauna «selectividad» de ignoto sentido; selecajenos a ella... ción. Para no reconocer el prematuro desfación endogámica de los profesores, por se del texto legal, se lo hace irreconocible. mezclar la apreciación objetiva de mérito y Más preocupante aún es que no se haya Agotado el filón provinciano por la vía encapacidad con la discrecional selección por logrado todavía descifrar obviedad tan misdogámica, las plazas desiertas se han conlas Universidades: jubilación prematura del teriosa como cuál es la «objetiva capacidad» vertido en ingrediente obligado de todo Profesorado en plena madurez, formado de cada centro. El coste de tal incógnita es ejemplar del BOE. Ahora, por fin, parece con nada despreciables fondos públicos; imel mantenimiento de una masificación que que el ministerio se da por enterado del provisación del joven profesorado, que lasse convierte en el auténtico cáncer del sisteproblema, aunque sólo lo considere real en tra su formación al verse obligado a ejercer ma universitario. No se crean los centros dos Facultades: Derecho y Empresariales; en plena inmadurez; diseño de unos órganecesarios para albergar a miles de estuquizá por la competencia privada en esos nos de gobierno «politizados», para regir diantes, cuya «objetiva capacidad» personal campos se considera amenazadora. una Universidad —para bien o para mal— no es menos misteriosa. El último invento despolitizada,.. Algunas asignaturas pendel «distrito único» es todo un alarde de El diseño de los órganos de gobierno ha dientes. para las que tres LRU no han sido imaginación. Para lograr una mínima movioriginado un aparatoso tinglado de nula suficientes. • lidad del estudiante se acaban ofertando funcionalidad. Se ha acentuado la dimendiez plazas por centro, incluso en los numesión políticoautogestionaria, en un moAndrés Ollero Tassara es catedrático. Vicepresidente rosos reconocidos oficialmente como satumento en que la sociedad —al contar con de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso rados. Combatir el bloqueo, provocado por los cauces adecuados— ha desmontado la de los Diputados. Autor del libro Qué hacemos con la la masificación, con una oferta de choque politización de la Universidad, inevitable Universidad (Madrid. Instituto de Esludios Económide plazas inexistentes es ya el delirio. cos. 1<JK5). durante el franquismo. De !a Universidad