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La intemperie y el invernadero

Carme Riera

De cómo la literatura catalana ya no tiene necesidad de ser resistencialista ni de manifestar otro interés que no sea el meramente literario.

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Referencia

Carme Riera, “La intemperie y el invernadero,” accessed August 13, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2050.

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Title

La intemperie y el invernadero

Subject

Conversaciones

Description

De cómo la literatura catalana ya no tiene necesidad de ser resistencialista ni de manifestar otro interés que no sea el meramente literario.

Creator

Carme Riera

Source

Nueva Revista 011 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

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LA LITERATURA uizá vafga la pena recordar, de entrada, que durante la inmediata posguerra la literatura caCATALANA, DESDE talana se vio forzada a subsistir en condiciones penosas y hostiles, A partir de 1939 no sólo se prohibe publicar en catalán, sino también utilizar el caLA INTEMPERIE talán fuera dei ámbito estrictamente privado. Quienes desobedecían las imposiciones gubernamentales corrían peligro de ser multados, destituidos si eran funcionarios Y EL INVERNADERO (según Circular del gobernador civil Wenceslao González Oliveros, firmada en julio Por Carme Riera de 1940) o, en casos considerados más graves, encarcelados. Se trataba de conseguir, como escribía el por entonces director de La Vanguardia Española Luis de GalinsoSalvador Espriú ga, el 8 de junio de 1939, tres cosas: «Pensar como Franco, sentir como Franco y hablar como Franco, que hablando naturalmente en el idioma nacional ha impuesto su victoria». Si traigo a colación estos datos —por desgracia, no aislados— no es en absoluto para echar más leña al fuego del resentimiento nacionalista, sino simplemente para mostrar del modo más objetivo posible que la literatura catalana, por el mero hecho de emplear una lengua non grata, se convirtió en una literatura de resistencia, condenada a las inclemencias de la más dura de las intemperies. Así, no tuvo más remedio, hacia 1940, que buscar refugio en la Iglesia, al amparo del pulpito, el confesionario y la hoja parroquial. Precisamente las primeras publicaciones en catalán no son otra cosa que libros de piedad, misales y breviarios sufragados por el Foment de la Pieiat Catalana. A veces entre estos textos semiclandestinos se cuela alguno de poesía, como Rosa mística, título tan poco sospechoso como sacro —no en vano es obra de un cura—, y tiene además la ventaja de que se escribe igual en los dos idiomas. En este contexto, no resulta nada extraño que cuando José M.3 Cruset, el editor y fundador de la librería Catalonia, más conocida como Casa del libro, pretenda emprender en 1941 la tarea de recuperación de la literatura catalana, lo haga proponiéndose publicar las Obras Completas de Verdaguer, Mossen Cinto, por su condición de clérigo, adicto, además —al menos durante una época—, a la nueva aristocracia financiera, como capellán de la Cía, Transatlántica del Marqués de Comillas, no representaba tantos peligros de cara a la censura como Joan Maragall, que, aunque burgués, católico y prolífieo padre de familia, había sido tildado por su amigo Unamuno de catalanista. talán, Dios le dé gloria»), en la que a menuSin embargo, a pesar de la manifiesta idodo se ha basado el didactismo patriotero. neidad del candidato escogido, el permiso El efecto intemperie generaría a la larga, tardó dos años en obtenerse. No llegó hasta como era también esperable, el efecto in1943, y además condicionado: !a ortografía vernadero, y bajo la misma carpa plastificaque debía ser utilizada en la edición no poda habrían de cobijarse obtas extraordinadía ser la empleada por Fabra. que contaba rias (pienso, entre otros, en Plá, Rodoreda, con la aceptación del Instituí dEstudis CaVillalonga, Foix o Espriú, el poeta, narratalans, que desde 1913 había aceptado sus dor y autor teatral llevado a escena por ierta burguesía normas ortográficas, sino la anterior, la de obra del talento de Ricard Salvat), junto a Ilustrada nacionalista y Francesc Matheu. De este modo se pretenotras que nada valían y cuyo único mérito católica, la misma que en su día crear la mayor confusión posible entre consistía en el empleo —a veces hasta dedía Impulsaría la Fundación los lectores, desbaratando así el proceso plorable— de la lengua catalana, paradójiunificador llevado a cabo por los fabristas, del Omnium Cultural, propició camente maltratada por partida doble, con el que se sentaban las bases del catalán A estas alturas, cuando acaban de cuma través del mecenazgo el moderno. plirse quinientos años de la edición princeps estímulo literario del catalán Aunque el espacio de este artículo sólo de la más inmortal de tas novelas catalanas, dé para una rápida panorámica, no debo olTirant lo Blanc, todo un descubrimiento invidar tampoco que cierta burguesía ilustracluso para el público autóctono, que ha sida, nacionalista y católica, la misma que en tuado el libro en el número uno de las listas su día impulsaría ta fundación del Omnium de ventas, y de la muerte de Isabel de VilleCultural, propició a través del mecenazgo el na, ta primera escritora catalana cuyas estímulo literario del catalán. Así, por obras, la Vita Christi y ta recién descubierta ejemplo, José M.* de Segarra fue subvenSpeculum animae, debieran despertar un cionado para componer un casi inevitable, mayor interés de los estudiosos, a estas altu¡dadas las circunstancias, Poema de Montseras, pues, heredera de una tradición magnírrat, y para traducir a Shakespeare. fica que la prestigia, la literatura catalana puede permitirse el lujo de desembarazarse La cultura catalana, y de manera especial de una serie de estorbos. Ya no tiene necela iiteratura, encuentra también buen acosidad de ser resistencialista ni de manifestar modo a partir de los primeros cuarenta en otro interés que no sea el meramente literalas casas burguesas, del Ensanche o de los rio. Tampoco debe sentirse única depositabarrios de San Gervasio y Sarriá, en cuyas ría de la identidad de la «matria», la dolqa tertulias, poetas de ta categoría de Caries Catalunya del meu cor, que con tantas alhaRiba, Foix, Joan Vinyoli, Palau i Fabre o racas suele jalear el catalanismo de vía esRosa Laveroni leen sus textos. En otros catrecha. Lejos de trasnochados romanticissos, como ocurre en la tertulia de Félix Mtimos, su misión, por suerte, ha dejado de llet, se representa El mercader de Venecia estas alturas, la ser en exclusiva la de preservar las palabras, en versión catalana de Segarra. literatura catalana ya no tiene salvaguardando la lengua. Parece ser, sin embargo, que, tanto en los necesidad de ser pisos de la burguesía como en las iglesias, A mi juicio, y únicamente de este modo, resistendalista ni de de boca de los patriotas laicos o clérigos no aliviada del peso de la trascendencia histórimanifestar otro interés que no salen precisamente cánticos esperanzados, ca y del lastre nacionalista, la literatura casea el meramente literario sino lamentaciones jeremíacas. Nadie olvitalana conseguirá seguir caminando con da que Cataluña ha sido pisoteada y huminormalidad a la par de los tiempos moderllada por la bota fascista, que le ha destronos y al unísono con las grandes literaturas zado el rostro y arrebatado el habla. Et de Europa, que, al tener ia suerte de pertetono lamentatorio usual, la nostalgia por un necer a lenguas con Estado, han visto facilipasado definitivamente periclitado, comientado su papel de ser sólo creación puesta al za a irritar, incluso a parecer obsceno, a una servicio del arte. • serie de jóvenes poetas que han asistido en las postrimerías de su infancia al espectácuCarme Ríen es mallorquína. Se dio a conocer en 1975 lo de la guerra civil, como Gabriel Ferrater. con un libro de narraciones. Te deix, amor, ta mar com La poesía de Ferrater, de tono informal y a penyora, del que se han hecho treinta ediciones. Mis cotidiano, tan alejada, por otro lado, de la adelante publicaría Jo pos per irsiimont Ies gavines del poeta nacional por antonomasia, Salva(1977). Una primavera per a Dome ruco Guarini (predor Espriú,supondría una agradable bocamio Prudenci Bcrtrana 1981), Epiielis tendrtssims nómico, se inicia un clima de mayor disten(1987), Qüestió damor propi (1987). loes de miralls nada de aire nuevo en una literatura a me(premio Ramón Llull 1989). La mayo: parte de su obra sión por parle de los poderes capitalinos, nudo demasiado impostada, que, a causa de ha sido traducida al castellano, griego, holandés, inglés obras mediocres sean tenidas en cuenta úniunas circunstancias trágicas, había acabado y alemán. En 1988 ganó el Premio Anagrana de ensayo camente por el mero hecho de estar escritas por enrarecerse. con La Escuela de Barcelona, un ensayo sobre la geneen lengua catalana, dando cumplimiento a ración literaria de los años cincuenta. Es profesora de Con estos antecedentes no puede extrala sentencia chauvinista «puix parla catalá, Literatura Española en la Universidad Autónoma de ñar a nadie que a partir de los años 60, Barcelona, dudad en la que reside. Deu li do gloria» («puesto que habla en cacuando, coincidiendo con el despegue eco