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Contexto

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“Contexto,” accessed December 16, 2018, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1963.

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Contexto

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Nueva Revista 127 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

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Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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CONTEXTO: LA REVOLUCIÓN EDITORIALJosu LapresaPERIODISTAEL GRUPO EDITORIAL CONTEXTO SE FORMÓ HACE MENOS DEDOS AÑOS Y HACE UNO GANÓ EL PREMIO NACIONAL A LAMEJOR LABOR EDITORIAL. HABLAMOS CON LOS DIRECTORESEDITORIALES DE LOS SIETE SELLOS QUE INTEGRAN EL PROYECTO PARA DESCUBRIR CÓMO SE CONSIGUE IRRUMPIR ENUN MERCADO SATURADO Y SALIR NO SÓLO AIROSO, SINOTRIUNFANTE.El 16 de noviembre de 2008, un jurado presidido por eldirector general del Libro, Rogelio Blanco, y compuestopor representantes de los libreros, escritores, distribuidores y de las editoriales Crítica y Círculo de LectoresGalaxia Gutenberg, galardonadas en las dos ediciones anteriores, dictaminó que el «proyecto Contexto»merecía el Premio Nacional a la Mejor Labor EditorialCultural de ese año. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, subrayó de Contexto «su irrupción innovadora en el panorama editorial» y que «desde la iniciativa individual y desde distintos puntos de España, hannueva revista· 127175josu lapresasabido vincular edición, distribución y librería» en tornoal proyecto galardonado.Enrique Redel, director editorial de Impedimenta, unade las editoriales que forman Contexto, hablaba entonces de «una tendencia que es evidente, la de la renovacióndel panorama editorial. Este premio reconoce esa renovación y nos coloca como una alternativa». Y es que enmuy poco tiempo —ninguna de las siete editoriales llevamás de cinco años en el negocio— se han hecho con unimportante hueco en las mesas de novedades de las principales librerías del país y, quizás más importante, las obrasque editan encuentran un hueco casi inmediato en las páginas especializadas de la prensa cultural española, desdelos principales diarios a las principales revistas, blogs especializados y tertulias físicas o en las ondas. Sus librosestán en boca de todos sobre todo por dos motivos: por suacertado catálogo y por la innegable calidad de sus librosen cuanto a objetos. Las editoriales que conforman el proyecto Contexto son siete: Libros del Asteroide, Barataria,Global Rhythm, Impedimenta, Nórdica, Periférica y SextoPiso, y ahora vamos a conocerlas.Julián Rodríguez (Ceclavín, Cáceres, 1968) es el director editorial de Periférica y oficia de portavoz sin cargo deContexto. Como tal, nos cuenta el origen del proyecto: «Contexto nació de la iniciativa de siete jóvenes editoriales que cuidaban, que cuidan, sus catálogos y todo el proceso de ediciónde sus títulos: Libros del Asteroide, Barataria, Global Rhythm,Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso, con el objetivo de promover conjuntamente nuestros catálogos y desa rrollar, a través de muy diversas iniciativas, otros proyectosnueva revista· 127176contexto: la revolución editorial relacionados con el mundo editorial». El premio nacional lesllegó muy pronto, con apenas un año de vida, y tardaron hastamayo de 2009, en el Hay Festival de Granada, para presentar su manifiesto o declaración de intenciones que incluía, incluye, sentencias como ésta: «Creemos en la importancia dellibro como “objeto”, en la importancia de su diseño, de su legibilidad, de su durabilidad. Creemos en el libro “único”, esdecir, en la singularidad de cada proyecto editorial, una singularidad muchas veces asentada contracorriente, pero siempre atenta a la lógica que unen al mejor editor posible y almejor lector posible, que se encuentran en un solo libro: enel libro que los une». Y esta otra: «Sabemos que ese sellodel que hablábamos antes es la excelencia. Y la buscamos denodadamente. Nuestra única garantía de supervivencia pasapor algo que algunos no saben medir, pero que todos sabemos reconocer: la profesionalidad. Y ésta se ha de reflejaren nuestro catálogo. ¿Cómo? Siendo honestos. En primerlugar, con el lector, que es el centro de nuestra actividad. Serhonestos supone, además: contención en el número de novedades, minuciosidad en el proceso editorial (calidad delas traducciones, correcciones, impresión, etc.), selección detítulos exigente (que merezcan la pena el tiempo del lector)y sinceridad en nuestra comunicación con todos los sectoresdel libro». «Calidad constante y respeto por todas las fases de“producción” de un libro», es como resume Julián Rodríguez el vínculo que une a las siete editoriales, que, como reconoce el director editorial de Periférica, ya eran antes «editoriales amigas».Periférica, en las listas de lo mejor de 2009 gracias a autores como Yuri Herrera o Elizabeth Smart —el primero unnueva revista· 127177josu lapresadescubrimiento de entre los vivos, la segunda un rescate deentre los muertos—, echó a andar apenas en abril de 2006con un formato muy reconocible, pequeño incluso para losestándares del libro de bolsillo y de un riguroso y completo color mostaza que sólo deja hueco para título, autor y pequeña ilustración, todo siempre en negro. Julián Rodríguezera —y es— escritor, no tenía experiencia en el mundo editorial, y la decisión la tomó junto a su socia, Paca Flores:«Queríamos convertirnos en “lectores” que intervienen entodo el proceso que se desarrolla desde la escritura a la lectura. Creíamos, además, que había muchos textos de interés, buena parte de ellos procedentes de América Latina y de otras lenguas, que no tenían edición en España».El tamaño, el formato, que es su principal seña de identidad, encontró su fuente de inspiración, con algunas variantes, en editoriales internacionales independientes yde prestigio de toda Europa: Pushkin Press o Acorn Booksen Gran Bretaña; Allia o Verdier en Francia, y Adelphi, Sellerio, Bollati Boringhieri, Il Melangolo, entre otras muchas,en Italia. El nombre, Periférica, tiene la siguiente explicación en boca de Rodríguez: «Lo elegimos desde nuestrolugar de trabajo, Cáceres, desde “esa” periferia, pero también teniendo en cuenta el tipo de libros que queríamos publicar: alejados del mainstream.La idea de periferia o periférico está ligada tanto a lo excéntrico (es decir, a lo queestá fuera del centro y, jugando con su otro sentido, puedeser, incluso, raro para algunos). Leonardo Sciascia reflexionó alguna vez a propósito de Sicilia sobre esto: periférico como autónomo, es decir, como dueño de su propio destino, “sea grandeza o miseria”, pues no necesita (siguenueva revista· 127178contexto: la revolución editorialSciascia) “pasar por el centro, sino que se lo inventa”. Élpensaba en la historia, pero también en algunos autores sicilianos, autores que, precisamente, nos interesan muchoen Periférica (vamos a publicar a más de uno).»Alguien nos dijo recientemente que la palabra, el nombre de la editorial, Periférica, le sugería otra palabra: “independencia”. Quizá sí. Aunque, ¿independencia de qué? Conocemos buenos sellos editoriales que pertenecen a grandesgrupos, y que publican excelente literatura, o literatura asecas, sin pensar en la cuenta de resultados. Al menos susdirectores literarios... En realidad todos, de un modo u otro,dependemos de alguien: de nuestros banqueros, lectores,distribuidores, libreros, críticos... La única independenciaestá en tratar de elegir siempre qué vas a editar sin pensar enellos... La independencia está, como decía Giulio Einaudihace décadas, en aquellas magníficas conversaciones publicadas, no hablar del mercado, en no pensar en él cuandose traza la programación de cada “curso”».Julián Rodríguez define así el momento editorial al quehan llegado las editoriales de Contexto, y da una pista decuál cree que es la razón de que todas hayan encontrado suhueco en esa mesa de novedades de librería en la que elcentímetro cuadrado se valora tanto: «Hemos llegado aun momento de aparente saturación pero también de normalización respecto a modelos editoriales vecinos; es decir,existen gigantescos grupos editoriales por una parte, grandes y medianas editoriales independientes, y, por último,pequeñas editoriales. Este sector es el que antes no existía,o apenas existía. Los tres sectores mantienen a la vez líneas,digamos, de consumo y líneas literarias. Todos publicannueva revista· 127179josu lapresabuenos, regulares y malos libros. Pero, curiosamente, sonlas pequeñas editoriales las que menos libros malos publican. ¿Por qué? Porque su programación es tan corta quepueden elegir sólo lo mejor, lo más interesante, y porque suprestigio, aún en vías de consolidación, se fundamenta enla calidad constante».La calidad constante, al final, es rentable. Para JuliánRodríguez, «el catálogo de una editorial es su principal yúnico valor; su energía y su aval. Da igual el nombre, daigual el lugar o país desde el que edites, da igual tu “poder”mediático o económico: para juzgar a una editorial lo únicoque hemos de recorrerson las líneas (los nombres propios,tanto los “sonantes” como los poco “sonantes” o asonantes) de su catálogo. Y, sobre todo, la conjunción entre todosesos nombres. A todo esto algunos lo llaman “perfil”, meparece bien: el perfil de un rostro llamado editorial... Periférica ha editado desde sus primeros días siempre sinpensar en el mercado, sólo mirando hacia nuestro background como lectores.»Por suerte, además, existen hoy distribuidores en España que entienden que lo que en Francia llaman microedición,o edición a cargo de los pequeños editores, puede ser entendida por su parte como un I+Dpara el futuro: investigación más desarrollo... E incluso I+D+i, es decir, innovación(hasta donde se puede inventar hoy día)... En el futuro, piensan estas distribuidoras, los pequeños editores de hoy podrían ser grandes editores... Esto, en realidad, no ha de importarnos (quiero decir qué creen los distribuidores respectoal futuro), pero nos sentimos satisfechos de haber encontrado un buen distribuidor, un distribuidor, digamos, literario,nueva revista· 127180contexto: la revolución editorialque cree en nuestro proyecto y sabe “explicar” nuestros libros,por muy difíciles que sean en algunos casos para el “mercado habitual”».Es una manera de explicar el éxito, el año pasado, de EnGrand Central Station me senté y lloré, de Elizabeth Smart—que inauguraba una nueva colección dentro de la editorial, no mostaza sino roja, llamada Largo Recorrido—, unrescate que se convirtió, a finales de 2009, en su libro másvendido. Periférica, muy orientada al descubrimiento paraEspaña de autores latinoamericanos, tiene el mérito de haberse convertido en la casa española del argentino Fogwillo del cubano Octavio Escobar Giraldo, una de las apuestasde Periférica para 2010.Libros del Asteroide es otra editorial «de color», pero eneste caso individualizado por cada volumen que pone en elmercado —respetado en los casos en los que se trata de «series», como las dos de Robertson Davies o la de MiklósBánffy, aún en marcha—. Libros del Asteroide, que por lodemás se ha especializado en grandes autores estadouniXXcomo Wallace Stegner, William Maxwell,denses del sigloAnn Beattie, sin desdeñar brillantes incursiones europeascomo las de Leo Malet o Angel Wagenstein, es obra de LuisMiguel Solano (Santiago de Compostela, 1972). Solano, quehabía empezado su carrera como editor en el Grupo Planeta, dio a luz a esta editorial en abril de 2005. Le puso esenombre porque le recordaba a El Principitoy porque «evocavalores que tiene la editorial: independencia, riesgo, etc», sefijó en Anagrama, Tusquets y PreTextos, las editoriales españolas que más respeta, y descubrió al público a RobertsonDavies —El quinto en discordiaes el libro más vendido de lanueva revista· 127181josu lapresaeditorial— o a Manuel Chaves Nogales, por citar los dos rescates de mayor calado entre público y crítica de entre los propuestos por Libros del Asteroide. En esta editorial trabajanotras dos personas además de Solano, pero esa no es nimucho menos la norma en Contexto.La norma es Diego Moreno (Madrid, 1976), el director editorial de Nórdica, que tiene fama de trabajar todaslas horas del día y muchas de la noche. Nórdica es él solo.Selección de títulos, diseño, maquetación, seguimiento,promoción, clipping..., todo. A pesar de su juventud, a Moreno le ha dado tiempo a trabajar un año como librero enla desaparecida Crisol, ser parte del primer máster de Edición de Santillana, trabajar cuatro años en Ediciones dela Torre y, después, dirigir una imprenta digital en Zaragoza. En 2003 montó, con cuatro amigos, una pequeña editorial, Josef K, y en 2006 se lanzó en solitario con Nórdica.«Pronto llegará la nieve. Se siente en el aire», es su leitmotiv, la frase promocional de la editorial. Esto, y el nombre elegido, tienen que ver con la intención de Morenode «ser el referente de las literaturas de los países nórdicos.En 2006 poca gente estaba interesada en estas literaturas, pero parece que eso ha cambiado (y espero haber contribuido a ello)». El último ejemplo ha sido la recuperación de autores como Knut Hamsun o Harry Martinson—ambos premios Nobel de literatura—, aunque a Nórdica quien primero le puso sobre el mapa fue otro de esosXXque, sin embargo permaautores importantes del siglonecían inéditos o descatalogadísimos en España: el irlandés Flan O’Brien y, en concreto, su novela El tercer policía, aún hoy la obra más vendida de Nórdica.nueva revista· 127182contexto: la revolución editorialNórdica tiene tres colecciones: Otras Latitudes, LetrasNórdicas e Ilustrados, y cada colección se edita de maneradistinta y con sus propias señas de identidad: «Me pareceque la única manera de competir con el libro electrónico eshacer de cada libro algo único. Cuidamos mucho la selección de los papeles, las tipografías, las guardas, la tela delas cubierta, etc. Utilizo mucho las nuevas tecnologías, peroal mismo tiempo hago libros artesanales. Otra seña de identidad de Nórdica es cuidar los oficios del libro: maquetadores, diseñadores, traductores y correctores son esencialespara que un libro quede perfecto». Este año, Moreno espera buenas noticias de un nuevo O’Brien y de lanzar al mercado español al sueco Tomas Tranströmer y a la noruegaHerbjorg Wassmo. La Feria del Libro de Madrid, este año,le será propicia pues se dedica a los países nórdicos.Otro llanero solitario de la vida editorial es EnriqueRedel (Madrid, 1971), el director editorial de Impedimenta. Redel trabajó como lector y asesor en varias editorialesy agencias literarias. Posteriormente, ejerció como editoradjunto —«casi un editor orquesta», dice— en dos pequeñas editoriales madrileñas: Ópera Prima (20002002) yOdisea (20022004). En abril de 2004 fundó, junto conotro socio bastante neófito en el mundo editorial, la editorial Funambulista, en la que ejerció como editor. En abrilde 2007 se separó y montó Impedimenta. Si todas las editoriales se emplean con una exquisitez inaudita a la horadel trato del libro como objeto, Impedimenta se lleva lapalma. El trabajo de Enrique Redel se basa en estos principios: «Selección estricta (quince libros al año, muy escogidos), ojo puesto en el lector (nunca editamos sin pensarnueva revista· 127183josu lapresaque el libro puede seducir a lectores como nosotros), respeto por los colaboradores (desde el librero al traductor, losdiseñadores y el distribuidor) y una estética a prueba de bombas (no editar nunca un libro feo, si se puede hacer bonito)».Impedimenta no llega a los tres años de actividad, peroya cuenta en su haber con éxitos sonados como el Botchande Natsume Soseki (Premi Llibreter 2008 y su libro másvendido) y rescates de Eudora Welty, Edith Wharton, Adalbert Stifter o Georges Perec, uno de los favoritos del editor,que explica: «Gracias a mi trabajo anterior en otras editoriales, y también por simple intuición, sabía que existíaun tipo de lector (entre los que me incluyo), que iba a laslibrerías en busca de libros llamados “literarios” (no de meroconsumo, ni de mero entretenimiento), y que se presentaran con una estética cuidada. Yo soy incapaz de hacer unlibro feo, y tampoco compro libros que no me digan nadasobre mí mismo, sobre mi propia tradición como lector.Además, hay auténticas joyas medio escondidas, olvidadaspor una industria editorial miope (que no ve más allá de dosmetros delante de sus narices), y que merecía la pena presentar a un lector despierto. Mientras sigan existiendo lectores literarios, la fórmula de Impedimenta no se agotará,porque siempre tenemos en mente a estos lectores a la horade montar nuestro catálogo».Enrique Redel habla de la influencia de Anagrama y Tusquets, del «mandamiento de selección estricta, no reñidacon la salida comercial, de Acantilado», del gusto por lo centroeuropeo de PreTextos, del afán de recuperar clásicos deAlba, y de la vena estética de las inglesas Penguin, JonathanCape o Bodley Head como aspiraciones editoriales, y en unanueva revista· 127184contexto: la revolución editorialmezcla de todas se hallan esos libros exquisitos cuidadoshasta en sus códigos de barras cuya razón de ser tienemucho que ver con el nombre que el editor encontró parasu criatura: «La “impedimenta” era el bagaje, la mochila, quellevaban los legionarios romanos a la batalla. En ella llevaban todo lo necesario: el escudo, la espada, la espada corta,la malla, la lanza, las raciones de comida y agua, el materialde campaña. El peso, descomunal, les partía la espalda enlas largas caminatas. Pero llevaban lo fundamental, de suerte que si se deshacían de algo, era probable que murieranen la batalla. Quería que Impedimenta simbolizase eso justamente: lo esencial. Además, teniendo en cuenta que nosotros, como lectores, llevamos tres mil años de tradición anuestras espaldas, y eso cuesta, pesa, a veces hace que avancemos más despacio, pero más seguros».Sexto Piso es la editorial de Santiago Tobón (Colombia,1975), que desembarcó aquí como socio —junto a otros cuatro; es la editorial más «numerosa» de Contexto— despuésde haber triunfado con Babilonia en México. Lo que Tobóndestaca como joyas de su editorial da una gran idea de laidentidad de Sexto Piso: «Ágapese paga,de William Gaddis,es un libro de culto y al mismo tiempo algo difícil, para elque contamos con un traductor entusiasmado y muy solvente, Miguel Martínez Lage. El resultado es un libro redondo. En ensayo, hay dos libros muy importantes para nosotros, tanto por el texto en sí como por el valor añadido denuestra edición: Memorias de un enfermo de nervios, de Daniel Paul Schreber (que incluye textos de Freud, Calasso yCanetti), y La persuasión y la retórica,de Carlo Michelsaedter (que incluye textos de Miguel Morey, Cacciari y Magris)».nueva revista· 127185josu lapresaSexto Piso combina, ya se ve, el ensayo de culto con un gustopor novelas que estarían entre los de Asteroide (el propioGaddis) e Impedimenta (el Me acuerdo, de Joe Brainard, olos cuentos de Rudyard Kipling seleccionados por SomersetMaugham).De entre todos los jóvenes editores de Contexto, la másveterana es Carola Moreno (Madrid, 1955), que empezócon Barataria por parecidos motivos a los que ya hemosleído: «Siempre creí que si a mí me interesaban determinados autores, determinado tipo de literatura, debía dehaber más gente como yo. Así de simple». Moreno tieneuna larga trayectoria en otras editoriales. Como ella mismaexplica: «Llevaba demasiados años haciendo para otros libros que no me interesaban demasiado. Quería hacer loslibros que me interesaban a mí». Con lo que se cumple otramáxima de los editores de Contexto, y es que todos son lectores antes que editores.Julián Viñuales (Barcelona, 1967) viene de familia editora —su padre trabajó en Bertelsmann, Destino y Tusquets,entre otras— y de afición musical, y así es Global RhythmPress: una editorial que combina, según su director —y denuevo única persona a su cargo—, «una especial —y algo voyeurística— predilección por la pornografía confesional, esdecir, por las memorias, los diarios, los libros de conversaciones con una evidente nostalgia por la cultura popular delos años setenta, sesenta, cincuenta, cuarenta y, en lo literario, un eclecticismo bipolar entre lo clásico y lo contemporáneo». Así, igual fama le ha dado a Global Rhythm habereditado el primer volumen de Crónicas, de Bob Dylan, olas biografías de Johnny Cash o Edith Piaf como, dentro denueva revista· 127186contexto: la revolución editorialsu colección Papel de Liar, la biografía del actor John Belushiescrita por el periodista Bob Woodward o Destellos de vida,las memorias de Friderike Zweig, primera mujer de StefanZweig. Es decir, Global Rhythm no sólo ha llevado a caboel mayor esfuerzo editorial que se conoce en España pordotar a nuestro mercado de una literatura musical digna,como sucede en el Reino Unido, sino que ha abierto un camino intenso y muy interesante en el terreno de las biografías, tanto de músicos como de escritores, de hoy y de ayer.Todas estas son las editoriales que forman parte del proyecto Contexto. ¿Cómo se benefician de este conglomerado? Como dice Diego Moreno, de Nórdica: «En primer lugar,participar en ferias a las que sería muy difícil acudir en solitario. También compartimos información y realizamos tareas de promoción y comunicación conjuntamente. Son muchas las cosas que los pequeños editores no podemos hacerindividualmente y que son fáciles de realizar en grupo». Enrique Redel, de Impedimenta, cree que «lo que caracterizaa las pequeñas editoriales es la falta de músculo. No llegamos a muchas cosas por pura falta de estructura. Contextonos dota de esa estructura. Confiamos en los amigos muchaslabores, tenemos una base de datos de medios común, vamosde la mano en la exportación a América, viajamos juntos, nosconsultamos decisiones estratégicas. Y además, somos buenos amigos, que eso también importa».Así que, en su peculiaridad individual y en su fuerzaconjunta radica parte del éxito de Contexto, la suma deunas editoriales que, en apenas un par de años, se han demostrado a sí mismos que tenían razón y que tenían huecoen el mercado editorial español.nueva revista· 127187