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Chile ante

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“Chile ante,” accessed May 21, 2018, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1961.

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Chile ante

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Nueva Revista 127 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

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Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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es

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CHILE ANTE SUS PROPIOS RETOSAntonio SánchezGijónANALISTA DE RELACIONES INTERNACIONALESUN NUEVO GOBIERNO ORIENTADO A LA DERECHA EN CHILE SÍ,SI LO COMPARAMOS CON LA COALICIÓN QUE PERDIÓ EL PODER.¿TAMBIÉN UN GOBIERNO CONSERVADOR? SON VEINTIDÓS MINISTROS; DE ELLOS SÓLO CUATRO CONFIESAN SERLO. PIÑERADICE BUSCAR EL CENTRO, HACER DE CHILE LA PRIMERA DEMOCRACIA «TIPO PRIMER MUNDO» DE LATINOAMÉRICA. VEREMOS. PIÑERA TIENE CASI TODOS LOS PODERES EN SU MANO.Los seguidores de Sebastián Piñera, nuevo presidente deChile, gustan decir que su elección abre la segunda transiciónpolítica. ¿Qué se quiere decir? Para saberlo hay que comprender la primera. Esta fue la expresión de la voluntad popular, y de la mayor parte de las élites, de llevar la vida política del país a una democracia plena, mediante un pacto tácitopor el que los logros económicos, y también los sociales, de ladictadura serían tomados como base material para el desarrollo futuro del país, a cambio de la restauración de los derechosciviles de las viejas fuerzas políticas e ideológicas.En los veinte años de la Concertación, la base material deChile ha aumentado varias veces de tamaño. Entonces, ¿pornueva revista· 12764qué ha perdido? El triunfo de Piñera no hubiera sido posible sin la crisis y fatiga internas de las dos grandes fuerzas ideológicas, la democracia cristina y el partido socialista..., ysin el deslumbramiento que causa la figura de ese selfmademanmultimillonario, Sebastián Piñera, que en 1988 saldósus cuentas con la dictadura oponiéndose a su continuación,y no fue parte de los equívocos compromisos que permitieron la larga y ahora periclitada hegemonía de la Concertación.El candidato de esta, Eduardo Frei, realizó una campañabasada en la exageración de las fórmulas ya usadas, de modoque el electorado vio en ella ataques al mercado y, sobre todo,percibió su insistencia en el asistencialismo social y el predominio público de la educación, como rasgos del pasado. Piñera, por el contrario, apeló al mercado como instrumento detransformación social, prometiendo incentivos fiscales a lasempresas, y apoyó la libertad de los padres para elegir colegios y universidades. Es decir, Piñera habló a la nueva clasemedia, instalada precariamente en un incipiente bienestar.Que Chile se «desideologiza» se muestra en el hecho de queel partido comunista conserva sólo tres diputados.EL CONTEXTO POLÍTICOUna prueba de que los viejos partidos de la Concertaciónse habían adocenado es que bajo sus mandatos no se llevóa cabo una reforma del régimen electoral, que el 17 deenero del 2010 le hubiera supuesto el apoyo de muchosnuevos votantes. En efecto, en Chile la inscripción en elpadrón electoral es voluntaria, aunque el voto es obligatorio. Se calcula en unos dos millones los votantes potenciales que quizás hubieran decantado el triunfo a favor denueva revista· 12765antonio sánchezgijónla Concertación, si se les hubiera incitado a registrarse enel censo. Quede esto para la segunda transición.Aunque en el parlamento las fuerzas que formaron laCoalición por el Cambio y las de la Concertación están muyparejas, la capacidad del presidente de imponer sus políticases inmensa, por el cargo y por su influencia en el mundo empresarial. Su reconocimiento de los logros económicosociales de la Concertación puede representar un intento de Piñera de hacer justicia a la convivencia social lograda por esta,pero también el de buscar en los diversos y no bien avenidoscomponentes de la Concertación los apoyos parlamentarios que le permitan pasar su programa.Aunque el pinochetismo como ideología y talante es cosadel pasado, no lo es la experiencia técnica y administrativa adquirida por muchos de los cuadros dirigentes de la nueva administración, que pasaron periodos más o menos largos al servicio de los gobiernos del generaldictador y hasta de laConcertación. Se trata de cuadros preparados que, como enel caso de España bajo Franco, se rodaban en las prácticasadministrativas, haciendo posible que las infraestructuras socioeconómicas pudieran resistir las tempestades que acompañan a un cambio de régimen. El gobierno que Piñera presentó el 9 de febrero es una ecuación de las relaciones depolíticas y sociales que hemos descrito. Dentro de un gabinete de veintidós ministros, sólo nueve tienen adscripción política: cuatro vienen de la Unión Demócrata Independiente,el partido más conservador, otros cuatro de Renovación Nacional, el otro componente de la coalición triunfadora, másun ex ministro de Defensa (que asume la misma cartera y queDC) y trece independientes provenientes delabandona la nueva revista· 12766chile ante sus propios retosmundo académico, la empresa y las fundaciones (InstitutoLibertad y Desarrollo, Fundación Jaime Guzmán, etc.). Seismujeres forman parte del gabinete (se acabó la paridad de lapresidenta Bachelet). Tres ministerios clave (Interior, Hacienda y Economía) están en manos de independientes. Educación en las de un conservador. No hay duda, los ministros«partidarios» están cercados por los independientes. Queremos ser, dice el nuevo ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, «el gobierno de las oportunidades, con protección social». Y el de «la lucha contra la delincuencia», añade. La notadefinitoria del gobierno, en opinión de Cristián Larroulet,titular de la poderosa secretaría general de la Presidencia, es«la búsqueda de la calidad en el servicio público». Es un gobierno que, además, «habla idiomas». Hecha ya la transiciónpolítica, ¿qué otra cosa puede ser la segunda sino la transformación y modernización social y económica del país?EL CONTEXTO SOCIOECONÓMICO¿Sobre qué base social y material debe actuar el nuevo presidente? La economía decreció 1,7% en 2009. Se augura, sinembargo, una fuerte reactivación: algún analista vaticina 5%en 2010. Al final del 2009 el desempleo alcanzó el 9%, aunque en 2010 se atenúa. El salario medio no es del «primermundo»: 208 dólares; el 15% de los trabajadores gananmenos. Hay sectores de la población marginados, en granparte por causas objetivas. Tenemos los mapuches, unos600.000, habitantes de las zonas más alejadas e inhóspitasde Chile, entre los que fragua una incipiente disidencia, quetiene en la conservación de la naturaleza una de sus puntasde lanza. El sur chileno está lleno de recursos inexplotados.nueva revista· 12767antonio sánchezgijónLos sectores rezagados pueden beneficiarse del subsidio de80 dólares prometidos por Piñera a los pobres, y de lo que élmismo llama «ingreso ético familiar». ¿Asistencialismo? Veremos. Chile sigue siendo un país de enormes desigualdadessociales. Se espera del presidente, igualmente, una políticafavorable al natalismo, dentro de un estilo de familia tradicional y conservadora (en el que probablemente no habrá píldora del día después).Las arcas del gobierno, sin embargo, no están boyantes:los ingresos consolidados del 2009 cayeron el 20,5%. ElPIB, cayó en ese añoprecio del cobre, que genera el 20% del un 35%.En resumen, Piñera, aunque lo quisiese, no puede olvidar que la «empresa» Chile necesita un reajuste de su planta económica y social. A ello le ayudará el ingreso de suOECD, el primero que lo hace en Latipaís, este año, en la noamérica.ESCENARIO INTERNACIONALOtra área donde la presidencia de Piñera debería generarnuevas expectativas es Suramérica. A los chilenos les gustaverse como país del Pacífico, y no esperan mucho de sus vecinos del norte y este. Chile, sin embargo, debería apreciarel impacto que el éxito de su modelo tendría en las alineaciones, muy ideologizadas, de América Latina. A ello ayudaría que el mismo Chile atenuara la tensión nacionalista propia de las doctrinas de seguridad nacional heredadas. Escierto que su despliegue geopolítico (4.300 km. de costa alPacífico, estrechos de Magallanes y Drake, inmensa proyección oceánica y antártica) requiere una vigorosa políticanueva revista· 12768chile ante sus propios retosde defensa, pero esta a veces se formula en términos ominosos: «Tenemos la capacidad de pegar fuerte, es mejor quenos dejen tranquilos», advirtió recientemente el jefe de lafuerza aérea. Sin duda se refería, ante todo, a Perú. El continente suramericano le tomará la medida a Piñera en doscontenciosos: el marítimo con Perú por 75.000 millas cuadradas de océano y el de Bolivia en torno a su acceso al mar.Este último frustra la que debería ser una cooperación natural en materia energética. Chile necesita el gas boliviano yBolivia no lo da. El recurso de Perú al Tribunal Internacional de La Haya sobre su reivindicación marítima debería serla ocasión de, mediante el acatamiento de su sentencia, olvidarse de este contencioso territorial.El marco adecuado para un protagonismo chileno en Suramérica podría ser la recientemente inaugurada Unión deUNASUR) formada por doce estaNaciones Suramericanas (dos. Este organismo sería un vehículo ideal de cooperaciónen materia de defensa, seguridad, tráficos ilícitos, etc. Buenamigo de Brasil, Chile puede ayudar a templar cualquiertendencia de aquel gran país a la hegemonía continental.Los conflictos de Chile con Perú y Bolivia juegan hoy enlas manos de Brasilia.Si Piñera se contentara con ser el presidente «de» y«para» Chile su papel histórico no habría alcanzado todosu potencial. Sobran varios dedos de una mano para contar los países con capacidad de liderazgo a escala continental. Chile es uno de ellos.nueva revista· 12769