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Una región particular ¿Qué pasa con Navarra?

Álvaro Lucas

De cómo UPN rompe el acuerdo que tenía con el PP y la situación política en la Comunidad Foral de Navarra.

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Álvaro Lucas, “Una región particular ¿Qué pasa con Navarra?,” accessed April 1, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1831.

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Title

Una región particular ¿Qué pasa con Navarra?

Subject

Los partidos políticos en Navarra

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De cómo UPN rompe el acuerdo que tenía con el PP y la situación política en la Comunidad Foral de Navarra.

Creator

Álvaro Lucas

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Nueva Revista 120 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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es

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UNA REGIÓN PARTICULAR¿Qué pasa con Navarra?ÁLVAROLUCASDIRECTORDENUEVAREVISTAace escasas semanas tuvo lugar la ruptura del pacto político quedesde el año 1991 mantenían el Partido Popular y Unión del PueHblo Navarro (UPN), un acuerdo cuyo eje principal consistía en que lospopularesno concurrieran a las elecciones municipales y autonómicasen territorio navarro porque lo harían en su lugar los regionalistas navarros; y, como contrapartida, en política nacional, UPNse comprometía a que sus diputados en el Congreso votasen lo acordado por el PP, especialmente en temas considerados importantes. Con este acuerdo,UPNy PPacababan con la facilidad del Partido Socialista de Navarra(PSN) para gobernar por ser siempre la lista más votada.Han sido 17 años de entendimiento, pero los tiempos cambian, y, enconcreto, España ha evolucionado hacia un modelo autonómico en elque el papel del Estado central prácticamente ha cedido su protagonismo a las autonomías —cada vez con más aspiraciones soberanistas—,aunque esta misma cesión haya hecho patente la necesidad de volver afortalecer el Estado en temas claves como la educación, el sistema fiscal, la seguridad social, la distribución del agua, la reacción ante emergencias de diferente índole, etc., pero ello no es motivo directo de esteanálisis.España ha cambiado, nadie lo duda. Y en este nuevo escenario, losrepresentantes de Unión del Pueblo Navarro, encabezados por MiguelSanz, parecen reflexionar sobre su posicionamiento en el escenario nacional y, por tanto, sobre las ventajas e inconvenientes de mantener sucompromiso con el Partido Popular —una vez más el pragmatismo político se impone—. Lo que queda claro es que, independientemente deNUEVA REVISTA 120 · DICIEMBRE 2008[ 15]Álvaro Lucasque puedan existir razones que la hagan más o menos comprensible, ladecisión de ruptura la toma UPNy no el PP, que únicamente actúa enconsecuencia una vez que los regionalistas navarros, no sólo no cumplen su parte del acuerdo —votar con el PPcontra los Presupuesto Generales presentados por el Gobierno socialista para 2009—, sino que lohacen a bombo y platillo como si del ruido hecho dependiera algunacontrapartida ulterior.Es cierto que la situación de LAÓPTICADEUPNUPNno es fácil enel nuevo escenario político. El estatus actualcomo oposicióndel Partido Popular a nivel nacional no facilita que sussocios regionales (UPN) sean tratados con garantías por el Gobierno socialista, mientras que desde todas las comunidades autónomas se presiona para obtener réditos de toda clase y condición. Tampoco permiteun diálogo fluido de UPNcon los socialistas navarros (PSN) para seguirmanteniendo la «presa» política que contiene los deseos de los nacionalistas (Nafarroa Bai) con respecto a Navarra. No se debe olvidar queuno de los motivos del nacimiento de UPNfue la defensa de una Navarra ajena al proyecto soberanista del País Vasco que ha pretendido siempre que la comunidad foral fuera el estandarte de lo que se viene a denominar «Euskal Herría». No en vano se suele decir que el navarro esnavarro y español pero también «antivasco», en el sentido nacionalista del término, no así culturalmente hablando porque Navarra se enorgullece de su cultura vasca. La actitud del PSNfrente al nacionalismo vasco no dista mucho dela de los regionalistas navarros, pero la mimetización de UPNcon el PPha provocado situaciones límite como la vivida por la amenaza del último candidato socialista al Gobierno de Navarra, Fernando Puras, depactar con Nafarroa Bai para desbancar a UPN, situación que no se diofinalmente porque lo impidió la Ejecutiva Federal Socialista.UPNha podido sentirse responsable de aquella situación porque alsumirse en la lucha bipartidista a nivel nacional entre el PPy el PSOE,no dejaba al PSNmás que una única puerta abierta para salir de su ostracismo: echarse en los brazos de los nacionalistas. Ese sentimiento deNUEVA REVISTA 120 · DICIEMBRE 2008[ 16]¿Qué pasa con Navarra?«culpabilidad» y el deseo de evitar futuros desencuentros ha podido serPP. Es una realidad, que al margen delclave en su distanciamiento del «episodio Puras», tanto regionalistas como socialistas navarros se hanentendido relativamente bien y sólo cuando ha habido pactos con otrasformaciones se han tomado decisiones que no encajan a priori con unasociedad conservadora como es la navarra.UPNcon el PPes queOtra consecuencia negativa del mimetismo de en el nuevo escenario nacional en el que las autonomías han potenciado sus identidades con respecto al Estado central, los regionalistas navarros han perdido en parte la vitola de ser el partido que defendía losintereses regionales de Navarra frente a Nafarroa Bai que, paradójicamente, es percibido por una parte de los navarros como un partido quedefiende los intereses de Navarra, «paradójicamente», insisto, porquePNVy EAno deja de ser una coalición del nacionalismo vasco con el como principales impulsores.UPNva a tener que pagar es el de queInevitablemente, el peaje que su imagen en el resto de España cambie ostensiblemente y pase de ser elmodelo de comunidad fiel a la idea de España a ser una comunidadcomo las demás en lo que a la lucha «por lo suyo» se refiere. Es comprensible que la sociedad española se sienta defraudada después de quegran parte de españoles de otras comunidades se trasladaran a PamploUPNcontra lana para participar en una manifestación convocada por posibilidad de entregar Navarra a los vascos.LAVISIÓNPOPULARDa la sensación de que al Partido Popularesta situación le ha cogido ciertamente desprevenido, quizá porque son muchos los problemas con los que tiene quelidiar en los últimos tiempos, entre ellos cierta falta de orden o liderazgoque no han terminado de acallar algunas críticas sobre su rumbo actual.Con respecto al caso de Navarra ha adolecido principalmente deuna falta de conocimiento de la idiosincrasia de los regionalistas navarros, quizá en parte como consecuencia de la atareada vida de algunosde sus representantes navarros en Madrid que ha hecho que puedanhaber perdido la perspectiva local.NUEVA REVISTA 120 · DICIEMBRE 2008[ 19]O los argumentos de UPNno fueron bien explicados, todo ha podidosuceder, o sólo se tuvieron en cuenta en clave de política nacional conrespecto a la votación de los Presupuestos Generales del Estado, cuestiónen parte anecdótica teniendo en cuenta que los votos de UPNno erannecesarios en ningún caso para «tumbar» la propuesta socialista. A loslíderes populares les ha faltado mano izquierda para hacerse cargo de lasituación de los regionalistas navarros y haber sabido restar importanciaal sentido del voto de los diputados de UPNen el Congreso.En ello han tenido que ver necesariamente las formas de la que hahecho gala el presidente del Gobierno navarro, no precisamente las mejores, y que han obligado a los populares a dar por roto el pacto e iniciar las gestiones para organizar a sus futuros representantes en la comunidad foral.Quizá el deseo de ambos partidos no era distanciarse tanto y la solaconciencia de ello permite augurar que, de una u otra manera, las aguasvolverán a su cauce. Tanto regionalistas como populares se han entendido durante mucho tiempo, beneficiándose ambos, así como la sociedad navarra. Sería una pena de hecho que esto realmente pudieraconstituir un punto final cuando es tiempo de unir y no de separar.ÁLVAROLUCASNUEVA REVISTA 120 · DICIEMBRE 2008[ 20]