Nueva Revista 119 > Galicia, País Vasco y Europa esperan urnas en plena recesión económica

Galicia, País Vasco y Europa esperan urnas en plena recesión económica

Mariano González

A mediados del curso político de 2009 los españoles se verán convocados a las urnas europeas.

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Mariano González, “Galicia, País Vasco y Europa esperan urnas en plena recesión económica,” accessed October 1, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1819.

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Galicia, País Vasco y Europa esperan urnas en plena recesión económica

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Panorama actual en España

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A mediados del curso político de 2009 los españoles se verán convocados a las urnas europeas.

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Mariano González

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Nueva Revista 119 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

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Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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es

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GALICIA, PAÍS VASCO Y EUROPA ESPERANUrnas en plena recesióneconómicaMARIANOGONZÁLEZPERIODISTAYLICENCIADOENCIENCIASPOLÍTICASocos mecanismos mejores que las urnas para averiguar el estadode ánimo de los ciudadanos. Aun siendo la actual crisis econóPmica muy profunda, todavía no ha tocado fondo. Ese momento secalcula para mediados del curso político que ahora comienza, justocuando en junio de 2009 los españoles sean convocados a unas elecciones de carácter nacional, las europeas. Antes o después de esafecha, se celebrarán otras dos de ámbito regional, las vascas y las gallegas.Habrá urnas en pleno estancamiento de una economía con promesa firme de cursar en recesión. El más peligroso de los escenarios, sobretodo para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, responsable de una situación social cada vez más angustiosa. El mismo riesgo que para Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, quien desdemarzo de 2004 no ha sufrido debacles electorales pero sí ha perdidotodos los combates, aunque sea a los puntos.¿Deciden los españoles alternatiEUROPEASENCLAVEINTERNAvas de gobierno o problemas depolítica nacional en los comicios al Parlamento europeo de junio próximo? En absoluto. ¿Son candidatos Zapatero y Rajoy? Tampoco. ¿Están enliza algo más que los 54 eurodiputados de la cuota hispana? Evidente quesí. Es una actitud poco consciente, pues la soberanía de los 27 EstadosNUEVA REVISTA 119 · OCTUBRE 2008[ 12]de la Unión Europea se va recortando mediante las directrices de laUnión, en detrimento de cada uno de ellos.El dato es que la virtualidad de las europeas trasciende ese marco.Así, cuando en las de 2004, Zapatero obtuvo un eurodiputado más queel PP, lo interpretó como la reválida de su cuestionado triunfo en lasgenerales de tres meses antes. Por lo tanto, la jornada electoral europeade 2009 será la primera gran oportunidad para medir la fuerza del Gobierno en este tiempo de crisis económica. Si mantiene sus 25 escaños,significará que los españoles confían más en él que en Rajoy para acabar con el desempleo, la inflación, el déficit, la pérdida de competitividad, la falta de inversiones y el deterioro de servicios públicos fundamentales.Abundando en las consecuencias de un resultado electoral adversopara Zapatero, ello constituiría el aviso más serio en sus cinco años demandato. Además de un duro correctivo a su errático y negligente modode enfrentarse al embrollo económico que padece España, supondría elprimer revés en su carrera hacia el estrellato indiscutido dentro del PSOE.Y lo más temible para su complejo de Moisés salvador, un frenazo a susaspiraciones de reformar el orden social heredado, con un nuevo concepto de la persona, la obsesión por nuevos modelos de familia, por anular las diferencias de género —sexo incluido—, por borrar las huellasdel fenómeno religioso en la sociedad, por saldar cuentas con el franquismo, o decidir cuándo empieza o termina la vida humana. Es decir,fuertes desconchones para el socialismo de diseño siglo XXI.De igual modo, si Rajoy conserva los actuales 24 eurodiputados, fortalecerá su liderazgo, tambaleante por su segunda derrota en las últimasgenerales y tras su reelección como presidente del PPcon un moderado 78% de los votos, en el XVI congreso del partido. Al contrario, unapérdida de eurodiputados reabriría las intrigas subterráneas, no sólopara apearle de la jefatura del PPsino también como candidato a laMoncloa en 2012. El centro derecha español está al acecho contraRajoy, secundado por grupos externos de presión, de prensa y delmundo económico.NUEVA REVISTA 119 · OCTUBRE 2008[ 13]Mariano GonzálezAUTONÓMICASVASCASUna sensación generalizada en el socialismo vasco es el optimismo ante las autonómicas del año próximo. La jugada de relevar a Nicolás Redondopor Patxi López en el timón del PSEPSOEdio ya sus frutos en los comicios de 2005. El PSEse ha mimetizado con el fuerte sentimiento vasquista hasta rozar los bardales del nacionalismo, pero sin atreverse a saltar el parapeto del soberanismo. Alentados por la mínima adhesión deZapatero al Estado autonómico, los socialistas vascos copiaron conLópez y con Jesús Eguiguren (éste tocado por el fiasco de la negociacióncon ETABatasuna) el modelo triunfante en Cataluña con Pasqual Maragall.Contra todo pronóstico, ni tamaña pirueta ideológica, ni el desastrey las mentiras de Zapatero en la negociación con la banda terroristaETA, parecen haber causado rasguños en el cuerpo electoral socialista.Al contrario, las expectativas de cambio, tras casi treinta años de hegemonía peneuvista, vuelven en estos momentos su mirada hacia el PSE.En cambio, el horizonte está menos desDEMASIADOPARAELPPpejado para el Partido Popular de Antonio Basagoiti, el hombre colocado ahí por Rajoy, en sustitución de lavoluntariamente desaparecida María San Gil. De acuerdo con el nuevoequipo que gobierna en Génova 13, ese PPvasco es menos combativocontra el nacionalismo que el de San Gil. ¿Por qué? Porque el Rajoyactual necesita no hacerse odioso a partidos que, como el PNVy CiU,son las únicas bisagras capaces de ayudarle a abrir las puertas de la Moncloa, aunque sean formaciones sin escrúpulos.Dicho esto, el País Vasco es una pieza demasiado grande para la escasa potencia de fuego de los populares vascos. Al contrario que el PSE,viene retrocediendo en elecciones vascas, de toda índole, desde 2005.El PPya no es una primera raqueta. Le basta con no derrumbarse, parano contribuir a arrastrar a Rajoy en la caída.Por eso, la intrépida y desacomplejada María Dolores de Cospedal,secretaria general del PP, busca una salida de emergencia, adherirse a laeventualidad de un acuerdo con el PSE—si este partido le hiciera algúnNUEVA REVISTA 119 · OCTUBRE 2008[ 14]Urnas en plena recesión económicaguiño— para ayudar a Patxi López a expulsar a un extenuado PNVde Ajuria Enea y conquistar los socialistas el poder. Más aún, Ramón Jáuregui,tuerca polivalente de Zapatero en el País Vasco, se mueve para poner ensuerte un nuevo partido, nacionalista pero no violento, en el que los votantes huérfanos de PCTVy ANV—por haber sido ilegalizadas ambas formaciones— puedan aterrizar y, de paso, restar votos al PNVy EA.IBARRETXEDESARBOLADOVeamos ahora el terreno de juego delPNV, veintinueve años gobernando lacomunidad dotada de las mayores y más numerosas competencias exclusivas de España, y sin parangón en Europa. Juan José Ibarretxe no termina de digerir la negativa del Tribunal Constitucional a permitirle llevar a cabo su estrafalario referéndum de autodeterminación. Por muchoque patalee y toque la campana gorda llamando al «pueblo vasco» a denunciar en Estrasburgo la falta de libertades en España, sus conmilitones saben que el lehendakari ha ido demasiado lejos en sus ocurrencias.El presidente Ibarretxe está ahora desarbolado. Le apetecería anticipar las elecciones y transformar la pregunta que no podrá hacer en el referéndum en el único punto crucial de su programa electoral. La ventaja consistiría en atraerse el voto del mundo radical y secesionista; lafactura, el alejamiento de los sectores más moderados, incluso del nacionalismo. Y encima, no está claro que vaya a ser otra vez el candidato.Dado que los sondeos más recientes dan una bajada al PNVy a sus socios IUy EA, una subida al PSOEy una leve pérdida al PP, Ibarretxe hadecidido esperar a que la crisis económica quite fuelle a los socialistas yasí estar en mejores condiciones de competir, al tiempo que buscaráatraerse los votos del sustrato social etarra, a fecha de hoy sin otra esperanza que un radicalizado PNV.En las autonómicas gaGALICIA, CAMPOMINADOPARARAJOYllegas, Rajoy se juegamucho más que Zapatero. Al candidato popular, Alberto Núñez Feijóo, no le basta con ganar las elecciones. Ha de conseguirlo por mayoría absoluta. Manuel Fraga le dejó el partido con 37 escaños, a falta deNUEVA REVISTA 119 · OCTUBRE 2008[ 15]mil votos para el diputado número 38, el de la mayoría absoluta. Si elPP, en lugar de mejorar esa marca, retrocede frente a la coalición PSOEBNG, entonces sí que se abrirá un seria crisis de liderazgo en el partido.El 22% de los compromisarios que negaron su voto a Rajoy en el congreso nacional de junio, afinarán más su puntería contra la nueva estrategia política del PP.Rajoy está entre la espada y la pared porque sólo una actitud másconciliadora que la de la anterior legislatura puede reportarle amigos;pero la flexibilidad puede acabar en tibieza frente a los principios quesiempre defendió el PP. Galicia es un campo minado para el líder popular, su verdadero banco de pruebas en el que ya no le perdonarán másderrotas.Naturalmente, las consecuencias de las elecciones europeas, vascasy gallegas estarán en función de la magnitud de la derrota de cada candidato, sea del PP, del PSOEo del PNV, en el caso de los comicios vascos. Los demás partidos, excepto Unión, Progreso y Democracia, deRosa Díez, que concurrirá por primera vez a los tres comicios citados,cuentan poco. Son Zapatero y Rajoy los que más se juegan el futuro. Elpresidente puede salir debilitado de las europeas y el virus de la infección trasladarse, de algún modo, a la vascas y gallegas.MARIANOGONZÁLEZNUEVA REVISTA 119 · OCTUBRE 2008[ 16]