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Elecciones vascas: contenidos o estrategia

Nazareth Echart

De cómo la cobertura mediática que están recibiendo las elecciones vascas se centra fundamentalmente en las estrategias de los partidos.

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Referencia

Nazareth Echart, “Elecciones vascas: contenidos o estrategia,” accessed December 16, 2018, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1690.

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Title

Elecciones vascas: contenidos o estrategia

Subject

El futuro del País Vasco, las próximas elecciones.

Description

De cómo la cobertura mediática que están recibiendo las elecciones vascas se centra fundamentalmente en las estrategias de los partidos.

Creator

Nazareth Echart

Source

Nueva Revista 121 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

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Language

es

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text

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Elecciones vascas:contenidos o estrategiaNAZARETHECHARTDOCTORAENCOMUNICACIÓNPOLÍTICALos especialistas en comunicación electoral explican que, en términos de cobertura mediática, se puede hablar de dos tipos de campaña: la llamadaissue campaign, centrada en los temas o problemas que configuran la agenda de los medios yo los candidatos, o la horse race campaigno campañade carrera de caballos. Esta última es la que está centrada en la estrategia, enla evolución de la intención de voto, en las tácticas de los políticos paramantener la iniciativa frente al adversario.La cobertura mediática que están recibiendo las elecciones vascas se centra fundamentalmente en las estrategias de los partidos y, en especial, enlas tácticas del PNVy el PSE, los únicos que tienen posibilidad real de ganarlos comicios. No deja de ser curioso que, en unas elecciones en las que losciudadanos se juegan algo más que la elección de un gobierno el voto quecada ciudadano pone en la urna implica una adhesión diferente a principios tan valiosos para las sociedades democráticas como la libertad, la justicia, la dignidad y la paz, lo prioritario en la agenda de los medios sea la estrategia.60NUEVA REVISTA 121Pero es que, desde hace ya demasiado tiempo, todo lo que sucede yafecta a la política vasca pasa siempre por el filtro de la estrategia. Muchosya no se acuerdan, y es alarmante, pero el pasado mes de diciembre el Gobierno se negó a aplicar la ley de régimen local para disolver los consistorios gobernados por ANV, heredera de Batasuna. ANVhabía podido presentarse a los últimos comicios vascos porque el Ejecutivo permitió entoncesque un 50% de sus listas pudiera hacerlo. El resultado es conocido: en estosmomentos, 43 ayuntamientos están tutelados por los terroristas. Es un datotrágico, pues nadie pone en duda la colaboración activa que, desde haceaños, y para ejercer el terror, han prestado muchos ayuntamientos.ANVde las alcalEl Gobierno tuvo a su alcance un recurso para sacar a días, pero prefirió no activarlo con excusas como la «complejidad» del procedimiento. No. La realidad es que el Gobierno prefería esperar a las elecciones autonómicas, por más que en estos Ayuntamientos se esté dandocobertura, enalteciendo o justificando el terrorismo, incumpliendo la ley.¿Por qué? Por motivos de cálculo y estrategia.Y ahora, ¿dónde estamos? Pues también centrados en la estrategia, únicamente preocupados por saber si Ibarretxe logrará ganar de nuevo o si elPSEserá capaz de adelantar al PNVy, lo que es más importante, gobernar. Elúltimo Euskobarómetro, basado en encuestas realizadas en los meses de octubre y noviembre, revelaba ya un empate técnico entre estos dos partidos.Según este sondeo, el PNVsería el partido más votado, con una diferenciasobre los socialistas de dos puntos, pero el PSEpodría llegar a obtener másescaños en el Parlamento vasco. Patxi López, por tanto, tiene una oportunidad de lograr la lehendekaritza. La pregunta es con el apoyo de quién, yaquí es donde, de nuevo, entra en juego la estrategia.A los socialistas les aterra ofrecer la imagen de «frentismo» y, por eso,sin negar tal posibilidad, evitan confirmar si, para gobernar, aceptarían llegar a un acuerdo con el Partido Popular. Su estrategia está diseñada paratratar de atraer a sectores próximos al PNV, y lo único que han dejado claroes que o López es lehendakario continuarán en la oposición. No obstante, aunque en público no lo admitan (por estrategia), no les importaría 61FEBRERO 2009gobernar con el apoyo de los nacionalistas. Pero eso, entre otras cosas, podría poner en peligro los acuerdos parlamentarios en Madrid, que Zapatero debe cuidar para seguir surcando esta compleja legislatura. No olvidemos que el PNVfue el que permitió al presidente del Gobierno salvar losPresupuestos de 2009 en el Congreso hace unas semanas y no cederá fácilmente el Gobierno. Dicho esto, como ha escrito Germán Yanke, buen conocedor de la escena vasca, «la sospecha de la que alternancia no sea unaclara alternancia no juega a favor de Patxi López». Si los ciudadanos perciben que el cambio no será finalmente tal, muchos preferirán no modificarsu voto. Por eso, la campaña, en esta ocasión, va a ser muy importante.Hay una posibilidad de que, el próximo día 1 de marzo, se produzca uncambio sustancial en la política vasca. Desde hace treinta años, en el PaísVasco los nacionalistas han presidido los sucesivos gobiernos. Que un partido no nacionalista (aunque, cuando se excede en los gestos y los guiños,no lo parezca) es un hito histórico que, de gestionarse correctamente, podríatener consecuencias muy sanas desde el punto de vista de la salud democrática en la maltrecha sociedad vasca.La tendencia electoral está de parte de los socialistas, que dicen apostarpor un «socialismo vasquista» y que han diseñado una campaña de acentoautonomista que otorga muy poca visibilidad a los miembros del GobiernoPSEsuperó pory la Ejecutiva federal. En las últimas elecciones generales, el 100.000 votos al PNV, que está combinando la apelación a los votantes moderados con la búsqueda de votos en el caladero soberanista.Los nacionalistas (el PNV, pero, en especial, EA, que esta vez se presentaen solitario) quieren conquistar el espacio de la llamada izquierda abertzale. Si nada cambia, parece que esta vez ninguna marca asociada a Batasunapodrá presentarse a los comicios. El PPdel País Vasco, después de la crisis generada por la marcha de MaríaSan Gil, ha dado muestras de cohesión interna y aspira a ser la fuerza decisiva para facilitar la gobernabilidad. Este hecho puede convertirse en unamagnífica oportunidad para hacer llegar sus ideas a una parte importante delelectorado vasco, que no escucha o no comprende su mensaje.62NUEVA REVISTA 121NAZARETH ECHARTTambién puede darse el caso deque gane el PNV, pero que entre el PSEA los socialistas les aterra ofrecerla imagen de «frentismo» y, por eso,y el PPsumen una mayoría superior asin negar tal posibilidad, evitan con38 escaños. En ese caso, también intefirmar si, para gobernar, aceptaríanresante, el PPse convertiría en unllegar a un acuerdo con el Partidoactor fundamental de la escena vasca,desde el punto de vista de la estrategiaPopular.política. Siempre que Zapatero no impidiera al PSEformar gobierno. No hayque olvidar lo que sucedió en Cataluña: el presidente del Gobierno se mosCIU,tró en todo momento contrario a la decisión de Montilla de suceder a que había ganado las elecciones, a través de un acuerdo tripartito. Hace muypoco Zapatero expresó su confianza en López, pero nadie mejor que él paradecir una cosa en un momento y luego otra.Pero, volviendo al PP, éste es fundamental en el País Vasco no sólo desdeun punto de vista estratégico. Los populares son los únicos que representan, sin concesiones a la estrategia, la adhesión a los principios constitucionales, la defensa a ultranza de la libertad, la lucha sin cuartel contra el terrorismo. Patxi López, no lo olvidemos, tuvo que presentarse ante un juezpor mantener reuniones con el entorno etarra y no hace mucho fue un adalid de la negociación con ETA. El mensaje del PP, por más que en algunossectores de la sociedad vasca sea incomprensible, es imprescindible. Por esolo deseable sería que, esta vez más que nunca, el acierto en la estrategiaacompañara la campaña del Partido Popular. 63FEBRERO 2009ELECCIONES VASCAS: CONTENIDOS O ESTRATEGIA