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Las afuera

Miguel d'Ors

Crítica literaria de "Las afueras" de Pablo García Casado.

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Referencia

Miguel d'Ors, “Las afuera,” accessed February 24, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1302.

Dublin Core

Title

Las afuera

Subject

Libros

Description

Crítica literaria de "Las afueras" de Pablo García Casado.

Creator

Miguel d'Ors

Source

Nueva Revista 061 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

En este primer libro de Pablo García mésticos y los detergentes; y todo Casado (Córdoba, 1972), tres cosas esto, ya de por sí bastante repugnante, llaman especialmente la atención. mostrado con una estética y un lenUna, de orden temático, es la intensiguaje de «realismo sucio» —términos dad con que refleja el vivir de la más vulgares y obscenos incluidos— que vulgar juventud urbana de nuestros traen inevitablemente a la memoria días: el vacío espiritual y moral; la los nombres remotos de Carver o sexualidad insumisa; la soledad paraBukowski y los próximos de Roger dójica del que vive en una multitud y, Wolfe o Karmelo C. Iribarren —con en ciertos aspectos superficiales, semejante k ya tiene uno mucho incluso hipercomunicado; problemas camino andado en eso del «realismo como el paro y la vivienda; los barrios sucio»—, por no aludir a una riada de periféricos que dan título al volumen; novelas de autor joven de sonoro las parejas que acuden a ellos para éxito comercial hic et nunc (en las que hacer en sus automóviles eso que hoy siempre acaba saliendo por algún suele llamarse «el amor», o que alquisitio, como también ocurre en Las lan pisos modestos en los que hacen afueras, la dichosa pistola). eso mismo, o ya «viven en pareja», o La percepción de estas cosas lleva alguna vaga fórmula intermedia; todo con fluidez natural al segundo aspecello ambientado con motivos caracto notable de Las afueras, que es su terísticos de nuestro momento actual, muy premeditada y trabada organicomo la red de carreteras, las oposización estructural: García Casado ciones, la burocracia, el teléfono y el no ha concebido su obra como una contestador automático, el cine, la acumulación de poemas más, sino radio, la lengua inglesa (en su variecomo un libro, y ese libro, no de otro dad norteamericana), la música pop, modo que el Canzoniere de Petrarca, el alcohol, los fármacos, los preservacontiene una historia: comienza con tivos, las prostitutas, la pornografía y parejas juveniles que utilizan el los teléfonos eróticos, los electrodocoche para pecar contra el Sexto; termina con dos solitarios que utilihabla de los planos del futuro piso que zan el coche para huir del fracaso y el ocupará la pareja y se contempla «la dolor. La carretera C121, por la que edad del automóvil »ya como un epiel protagonista vuelve a su casa en sodio del pasado. «Sexto izquierda» los primeros compases del libro, concluye con el poema «Deshaucio», es la misma por la que escapa en que introduce el tema de la crisis y el la última página, «C121 revisited». motivo del alcohol (ambos básicos, La segunda sección trata sobre el luego, en «El poema de Jane»): comienzo de las relaciones de pareja «Dime! Es que hay otra? Otra capaz en el piso; la cuarta, sobre la situación de lavartede plancharte de hacerte la del que se ha quedado abandonado en comida de acompañarteal baño desél. En el centro —núcleo esencial, pués de pasarte el día bebiendo? pues, del libro—, «El poema de [...]no no quiero hablar fuera de aquí Jane», revelándonos cuál es el gran a la puta calle echarlo todo a perder tema de aquél: lo problemático y en por unas tetas operadas!». Paralelaúltimo término inviable de la relamente, «El poema de Jane»se cierra ción amorosa. con una página que presenta ya el tema de la soledad que va a presidir Pero hay más, y es que las compo«Publicidad engañosa» (y hasta la siciones que forman la obra muesfuga en automóvil de la última sectran una disposición métrica —o más ción); y si ésta comienza con el verso bien gráfica— similar: en la gran mayo«servicio de socorro de radio nacional ría de los casos, una estrofa de 3 versos de españa», aquélla finalizaba con un —otra estrofa de 3 versos— una estrofa poema de título no menos radiofónide 1 verso, aunque también se presenco: «La guerra ha terminado». Las tan variaciones sobre este esquema conexiones intertextuales a lo largo (31, 3331, 33331, 333331, de las distintas secciones del volumen 333,3333 y algunas pocas más). refuerzan esta sensación de unidad y No cabe duda de que Pablo García articulación. Casado ha planeado la trabazón de su libro con inteligencia y habilidad. Pero ni del contenido ni de la Concatenando los distintos aparestructura dependen en rigor los tados del volumen, la última poesía valores estéticos de un libro, sino de de cada uno funciona como anticipo su lenguaje. Y éste es el tercer aspecto o introducción del apartado siguien—para mí, con mucho el más interete: «La edad del automóvil»termina sante— que me parece destacable en con una composición, «La edad del Las afueras, y el que convierte a este automóvil (Reprise)», en la que se libro, a mi juicio, en uno de los logros más apreciables de la poesía española, por cierto —como la selección del joven, madura y vieja, de los últimos léxico o las precisas imágenes—, una años. En estos tiempos en que, ya función bien prevista y controlada. venturosamente recuperados para Estos recursos, que dieron muy buenos nuestra lírica el sentido clásico y el resultados —con contenidos muy dissentido común, asistimos —reacción tintos— en algunas páginas temprapendular— a una especie de canoni nas de Pedro Gimferrer, de Vázquez zación del conformismo, Pablo GarMontalbán, de Martínez Sarrión, de cía Casado ha tenido el valor de lanAlfonso López Gradolí, de Antonio zarse a una sistemática exploración Colinas y de algún otro poeta, desade las fronteras del lenguaje poético. parecieron casi por completo de Pero —no puedo dejar de señalarlo— nuestro panorama a partir de 1980, un valor prudente y responsable, muy barridos por un tradicionalismo no distinto del de los «vanguardistas» muy bien entendido. Verlos resurgir convencionales, de quienes Dios nos ahora en la obra de este jovencísimo siga librando por muchos años: la poeta, y con efectos admirables, a supresión de mayúsculas y signos de despecho de ciertas meras ingeniopuntuación, la sincopación de la sinsidades que saltan de cuando en taxis, la adopción de diversas perspeccuando, es un motivo de alegría y de tivas o voces, a menudo cambiantes esperanza: algo empieza a moverse en el contexto de un solo poema, no en las aguas, últimamente más bien son esta vez pirotecnia irresponsable, estancadas, de la poesía española sino que cumplen, y muy eficazmente joven. 0«