Nueva Revista 049 > El firmamento judicial

El firmamento judicial

Andrés Ollero Tassara

Acerca de cómo los medios de comunicación se han convertido en la actualidad en un escenario de batallas tan importante, que han dado lugar a un nuevo firmamento judicial.

File: El firmamento judicial.pdf

Referencia

Andrés Ollero Tassara, “El firmamento judicial,” accessed April 2, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/995.

Dublin Core

Title

El firmamento judicial

Subject

Panorama

Description

Acerca de cómo los medios de comunicación se han convertido en la actualidad en un escenario de batallas tan importante, que han dado lugar a un nuevo firmamento judicial.

Creator

Andrés Ollero Tassara

Source

Nueva Revista 049 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

El firmamento judicial Los medios de comunicación se han convertido en la actualidad en un escenario de batallas tan importante, que han dado lugar a un nuevo firmamento judicial. Desde los llamados jueces estrella hasta los que el autor denomina jueces estrellados, existe todo un catálogo de jueces que ilustra bien la desfiguración por la que atraviesa el Poder Judicial y, pronto, los otros dos que junto a ésteforman la terna de Montesquieu. a creciente influencia de los nacimiento a mera vanidad de los medios de comunicación en la protagonistas. Valga como explicavida política plantea un dileLción alternativa que más de un juez ma: o asumir el hecho y buscar, en lo haya llegado a pensar que si la norma posible, el modo de atemperarlo, o tiene una función pedagógica al perderse en planteamientos voluntamarcar un modelo de conducta soristas. Quienes se desasosiegan ante cial también su aplicación podría el progresivo acercamiento entre juecumplirla. ¿Qué mejor ocasión, por ces e informadores no pueden ignorar ejemplo, para dejar bien sentado que que la conversión de los medios en todos somos iguales ante la Ley, o privilegiado escenario de lo público que el Código Penal ha dejado de enestá afectando en no menor medida a cerrar un derecho reservado a los polos restantes Poderes del Estado. Desbres o marginados? de las Cámaras, por ejemplo, los busEl problema surge si, más allá de camos afanosamente, para no condeese afán de acercamiento de los ennarnos a la paradoja de una actividad tresijos del derecho a la opinión púparlamentaria clandestina. blica, funciona clandestinamente, En el caso del Poder Judicial por cierto un cuasicontrato atípipongamos que hablo de la Audienco (así lo oí calificar a un expericia Nacional... las consecuencias pamentado juez), por el que se filtra inrecen de tanta relevancia como para formación a determinado medio a que los afectados se detuvieran a recambio de una cuota de imagen. Ello, flexionar sobre el big bang de este explicable entre parlamentarios obliemergente firmamento judicial, del gados a actuar como hombres públique los llamados juecesestrella puecos, resultaría chocante entre funcioden ser solo un aspecto. Sin excluir la narios, de los que no se esperan afahipótesis, sería simplista atribuir su nes de convertirse en protagonistas públicos, como si pretendieran erigirciudadano. El motivo no es tanto que se en representantes políticos del Gose considere nociva su relación con la bierno de turno o, en vez de servir a política como legítima preocupala Administración, se sirvieran de ella ción por la cosa pública sino que se para cobrar notoriedad. ¿En cuál de reconoce pernicioso que quien debe las orillas deben fondear los jueces? ser ¡y parecer! imparcial se vincule Más preocupante sería el caso de a legítimas instituciones que son y los catalogables como jueceslucero, además lo parecen esencialmente si recordamos aquella letrilla rodera: parciales. quisiera ser lucero de tu corona, pa El problema se ha agudizado porestar cerquita siempre de tu persona. que hubo quien diseñó la relación enPueden estar buscando un protagonistre los jueces y los partidos y los mo que los sitúe en oferta, como cargos públicos que éstos adjudicancotizados independientes de los de modo tal que más que desanique podrán echar mano partidos que marlos parece incitarlos a la aventuasediados por la corrupción y el desra partidista. Baste recordar el trataprestigio se consideren necesitados miento que en circunstancias similade cuotas adicionales de legitimidad. res se impuso en su momento a los No sería raro que esa búsqueda de militares: algún general de la Guardia acomodo les acabara convirtiendo en Civil tuvo que abandonar irreversijuecescometa, dispuestos a recorrer blemente el Cuerpo para poder prelos más variados ámbitos de lo polítisentarse a unas elecciones en las que co: hoy miembro del Consejo Geneluego no saldría elegido. ral del Poder Judicial, mañana diputaPor aquellos tiempos, un juez que do, pasado ministro (o biministro...), aspirara a desempeñar un cargo púcambiando continuamente de formas blico había de pedir la excedencia, y colores al pasar de un Poder a otro, perdía todo derecho a la plaza que decon peligro de acabar desfigurándosempeñaba y quedaba marginado los todos. Porque, al final, si alguien temporalmente de los mecanismos intentara detectar en todo ello un deque vía antigüedad posibilitaban su nominador común, no encontraría sipromoción en la carrera. El cambio no el dedo siempre el mismo... que socialista se tradujo, entre otros detale fue abriendo una y otra puerta. lles, en la concesión de servicios esNo vendrá mal recordar que la peciales a un juez que asumía un misma Constitución limita a jueces y cargo político, reservándole la plaza fiscales el derecho a pertenecer a que ocupaba y convirtiendo cada año partidos políticos o sindicatos, del de su desempeño en antigüedad que disfruta sin trabas cualquier otro computable para convertirse en magistrado del Tribunal Supremo. Eso ciales, les resultará imposible hagan se llama crear afición. lo que hagan transmitir la mínima Problema bien distinto es el de la apariencia de imparcialidad objetiva. respetable categoría de los jueces esNo sé si habrá existido algún juditrellados, de la que tantos anónimos cial aprendiz de brujo, propenso a exejemplos sobran en la Audiencia Naperimentar novedosas técnicas de incional y alguna Sala del Supremo. geniería de la comunicación. TampoMe refiero a los que se ven obligados co si entre los abogados ha cundido el a depurar responsabilidades políticas ejemplo, hasta estar menos pendienno asumidas por relevantes hombres tes de proponer pruebas de descargo públicos. Cuando los políticos están que de dejar a golpe de exclusivamás dispuestos a ir a la cárcel que a echas unos zorros las que pudieran marcharse a su casa, sus responsabiliincriminar a sus clientes. Solo sé que, dades gangrenadas y convertidas en por esos caminos, quien a uno u otro indicios criminales acabarán siendo lado de la mesa se tropiece con la sometidas a un juez, en un ambiente Justicia, dará igual que absuelva o de crispado apasionamiento político. condene, sea condenado o absuelto; Por más que los afortunados se emacabará viendo las estrellas. Andrés peñen subjetivamente en ser imparOllero Tassara. Los nuevos retos de un buen gobierno El número 45 de NUEVA REVISTA (juniojulio de 1996) se abría con un artículo titulado Los cien días de Aznar, del que estas páginas de ahora, cuando están próximos a cumplirse los trescientos, quieren ser una continuación. Decíamos entonces que la situación Aznar tenía desde su mismo nacimiento una solidez parlamentaria que compensaba con holgura la corta victoria electoral del 3 de marzo. Los meses transcurridos han demostrado que eso era verdad y que los acuerdos con los partidos nacionalistas han funcionado de modo más que aceptable. e han aprobado unos presulectivos sociales, que según los puestos generales austeros y profetas negros de la izquierda Snadie duda de la autoridad del iban a ser las víctimas de la vuelta a Gobierno para hacerlos cumplir. Al la indispensable ortodoxia financiera mismo tiempo resulta que los co(los pensionistas y los obreros agrí