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Al fin libres y sin miedo

Antonio Fontán

Sobre las novedades que encuentran en Varsovia los periodistas despues de las elecciones, la libertad de su población.

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Referencia

Antonio Fontán, “Al fin libres y sin miedo,” accessed September 24, 2019, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2436.

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Title

Al fin libres y sin miedo

Subject

Conversaciones

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Sobre las novedades que encuentran en Varsovia los periodistas despues de las elecciones, la libertad de su población.

Creator

Antonio Fontán

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Nueva Revista 001 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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es

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nistas, como son el Ejército, la Policía secreta y la Policía política, no se sientan amenazados y no piensen que queremos hacer AL FIN LIBRES tabla rasa», señala Slisz. Y SIN MIEDO La prudencia se ha convertido, tras los broncos acontecimientos del pasado, en una virtud polaca. El encuentro entre Jaru.elski y Walesa, después de ocho años de mutuo desdén, marcó la pauta a seguir. El geT neral dejó para la crónica de aquella reaa más visible novedad que un nudación de relaciones una frase significaperiodista o político que haya visitado antes la ciudad encuentra en la tiva: «Dos montañas no pueden encontrarVarsovia de hoy —después de la «mesa se, pero dos hombres, sí.» redonda», de las elecciones de junio y del El caso es que Lech Walesa es ambas cogobierno de «Solidaridad»— es una senA sas, hombre y montana a la vez. Renunciansación de libertad. Los interlocutores no do a ser un «hombre de mármol», de acuerlexonder Hall, ministro para tienen miedo a los micrófonos —aunque do con la iconografía comunista que llevó quizá no haya habido oportunidad de quilas relaciones con los partidos. al cine Andrej Wadja (hoy senador de «Sotarlos lodos— ni reservas para hablar. lidaridad», cuya campaña electoral dirigió) Ha desaparecido la censura. El diario más vendido, con muy notable diferencia, ha preferido ser un hombre maleable, coes la «Gaceta electoral», que creó «Solimo alguno de los metales que el antiguo daridad» para la campaña electoral. Su electricista manejaba en los astilleros de éxilo prueba que ios políticos y escritores üdansk. Ello posibilitó que en «la mesa redel sindicato conservan intacta la confiandonda», sugerida por Mazowiecki, se imza popular que les testimoniaron las urnas. pusiera la convivencia y no el resentimienLa televisión es abierta y nada partidista. to, que el negociador por parte del GobierEn sus pantallas se puede ver a diarios a no, general Kiszczark —hoy ministro del políticos que hace unos anos, con el mismo Jefe del Estado, y estando en el poder interior— pudiera decir que «sólo hay un algunos comunistas de los que todavía sivencendor: la nación» y que, como explica guen, fueron encarcelados. Tales son los Slisz, «a pesar de que Lodos los que allí acucasos del actual primer ministro, Mazodimos habíamos tenido problemas con la wiecki, o del titular de Trabajo, Kuron, o policía, saludáramos tranquilamente a quiedel diputado y director de la «Gacela», nes nos habían encarcelado y aceptáramos Michnick. Otros personajes, que hoy esel diálogo.» tán igualmente en el poder, y en las pantallas, no fueron formalmente presos, siLas conversaciones de la mesa redonda no sólo confinados o privados de pasaporabrieron la vía de la negociación y alumte c impedidos de salir del pais, o de volbraron el equilibrio que preside la actual viver a entrar, si habían logrado partir. El da polaca. «Todos aprendimos allí mucho, propio Walesa no pudo acudir en noviemellos también. Entre otras cosas eviiar conbre del 83 a recoger el Premio Nobel de ta flictos innecesarios, porque si nuestra políPaz, porque sabía que después no se le pertica fracasara ahora, no saldría perjudicada mitiría regresar a Polonia. Ahora, en sus numerosos viajes por las cúpulas del munsólo Polonia, sino otros países del Este de do se le ve entrar y salir con las consideraEuropa», dice el vicepresidente de! Senado. ciones de un «VIP» y casi como si fuera el jefe de un estado, aunque sólo ocupe la s presidencia del Sindicato. LA HORA ni; LOS PARTIDOS olidarnosc no es sólo un sindicaEntre los políticos de «Solidaridad» que to, sino un movimiento, basado en el reestán en el Parlamento y en el Gobierno La apelación a la prudencia está en tochazo al totalitarismo. reina un clima de entusiasmo que desbordos los labios, incluso en los de los que tieda en un ambiente de simpatía las no esnen fama de más levantiscos, como Adam casas manifestaciones de inexperiencia e Michnik o su compañero en la fundación improvisación que en muchos de ellos son del KOR (Comité de Defensa de los Trabamás que perceptibles. jadores), el hoy ministro de Trabajo Jacek En las calles de Varsovia se venden en Kuron. «La no violencia fue el medio más puestecillos que se acumulan en las aceras eficaz de lucha contra la tiranía», explica ante los «grandes almacenes» —tan poco provistos de objetos apetecibles— las coel medievalista Geremek, «cabeza de huesas más diversas, en general no de mucha vo» de «Solidaridad» y hoy hombre clave calidad. Desde modestos automóviles paen el grupo parlamentario, que, si los vienrados en los espaciosos andenes de la Martos liberalizadores en materia económica zalkovska, se ofrecen al viandante billetes tienen que soplar con fuerza, para sacar al de lotería, libros populares, por ejemplo, país del pozo en que está metido, puede viel famoso «Noc Generala» o «Noche del vir más de un conflicto en su propio seno. Porque ¿sabe alguien cuál es la ideología dominante en «Solidaridad»? Un poli : tólogo ilustre, de origen polaco, asesor del presidente norteamericano Cárter, Zbigniew Brzezinski, dijo que, a la caída del comunismo, Hungría sería socialdemócrata y Polonia, demócratacristiana. Geremek explica que en «Solidaridad» hay más idearium democristiano que socialdemócrata, pero que el conglomerado presidido por Walesa no es sólo eso. «Es una composición de diferentes corrientes, y hay corrientes democráticas, liberales, socíaldemócratas. Pero es, sobre todo, un movimiento que aglutina valores fundamentales antes que soluciones.» Es el propio Geremek, mientras enciende su pipa, el que se pregunta: «¿Qué se quiere en primer lugar? ¿Una economía liberal o una economía que haga justicia a todo el mundo? Entonces es cuando aparecen las opciones de solución de programas, las orientaciones.» De momento, averiguar cuántos partidos políticos se moverán en el mapa político de Polonia en el futuro no es algo que preocupe extraordinariamente a los dirigentes del país, asediados sobre todo por la grave crisis económica. «Ahora, dice Geremek, hay aquí menos partidos de los que había en España después de Franco, pero creo que vamos hacia la misma cifra. Tenemos unos treinta, pero son partidos de 40 o 50 miembros... El Partido Nacional cuenta con mil quinientos afiliados, y el socialista, con la mitad. Son más bien clubs políticos.» Pero todos están de acuerdo en que las elecciones pasadas, para las que «Solidaridad» montó los Comités Cívicos, son un tanto atípicas. La normalidad parlamentaEconomía de mercado en la avenida Marszalkowska. ria impondrá los partidos políticos clásicos. Y hay un hombre en el Gobierno que tiene General»*. En unas camionetas, ir regularmonte el inútil, frustrante y costosísimo esa preocupación como oficio: Alexander mente aparcadas, se venden frutas y caraparato de la administración de todo por Hall, uno de los siete ministros sin cartera ne de cerdo diestramente cortada por comun estado incompetente. petentes tablajeros sobre el suelo mismo de de un Gabinete de 24, encargado de las reA los polacos también les inquieta lo que la caja del vehículo. pueda pasar en Alemania. Una pronta reulaciones del Gobierno con los partidos. Antes, la oposición polaca blasonaba de nificación no pactada con alguien que gaposeer la más grande editorial clandestina rantice las fronteras nacionales, no dejadel mundo comunista, con cíenlos de tíría de evocar fantasmas que no son sólo UN CAMINO ATÍPICO tulos que estaban prohibidos por la dictade ayer sino de siempre. Ver« de nuevo dura Ahora ya nada es clandestino. Las entre dos gigantes, que cualquier día poLa revista Solidaridad, fundada en 1980 dificultades de los que quieran editar son drían volverse ambiciosos, no es tranquipor Mazowiecki, silenciada tras el golpe mila pobre calidad de las imprentas, la falla lizador para mucha gente. Rusos y germalitar y reaparecida este año, ha publicado de recursos y la escasez de papel. El dianos se han repartido Polonia varías veces en portada una foto de gran oportunidad rio «Le Monde» ha regalado una antigua desde mediados del siglo XVIIL V declaperiodística y política; la estatua levantada rotativa a la «Gacela» de Varsovia; pero raron extinguido el Estado polaco en dos en la «Gacela» no saben cómo resolver la ocasiones. en Varsovia en honor de Dzierzynski, un cuestión de los fondos precisos para cosEl camino de la recuperación polaca senoble polaco que colaboró estrechamente tear la instalación. rá sin duda empresa ardua. Pero el país es con Lenin y Stalín y tiene el dudoso honor Los problemas más graves y profundos rico en recursos naturales de permanente de haber fundado la tenebrosa «checa», cae sallan a la vista: son el económico y ta urvalor y, sobre lodo, en los recursos humaen pedazos al sudo cuando iba a ser traslagente y laboriosísima operación de una penos que representa una población cuantiodada de sitio a causa de las obras del merestroika o reestructuración, que restablezsa, culta y avispada. tro. El «clic» fotográfico ha captado, una ca un verdadero sistema económico y desA. F. vez más, algo más que un suceso: es la Historia, con mayúsculas la que está al fondo