Nueva Revista 016 > Los españoles y el mundo. Percepciones y realidades

Los españoles y el mundo. Percepciones y realidades

Javier Rupérez

De cómo los españoles han podido practicar una olímpica ignorancia con respecto a lo que más allá de nuestras fronteras ocurría.

File: Los españoles y el mundo. Percepciones y realidades.pdf

Referencia

Javier Rupérez, “Los españoles y el mundo. Percepciones y realidades,” accessed May 17, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/2197.

Dublin Core

Title

Los españoles y el mundo. Percepciones y realidades

Subject

Los Grandes Cambios

Description

De cómo los españoles han podido practicar una olímpica ignorancia con respecto a lo que más allá de nuestras fronteras ocurría.

Creator

Javier Rupérez

Source

Nueva Revista 016 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

secuencia de una estanqueidad nacional de la que, sin embargo, no se ofrecían perfiles concretos ni culpables corpóreos, más allá de una genérica y casi obligada referencia a LOS ESPAÑOLES Y EL MUNDO: la responsabilidad del franquismo en tal estado de cosas. Lo cual, como en tantas otras PERCEPCIONES Y REALIDADES ocasiones, era evitar culpas propias y desconocer hitos significativos en la conformación de las voluntades de los españoles. Por Javier Rupérez Quienes, adelantando conclusiones, se parecen cada vez más al resto de los europeos en algunas cosas, entre las que cabe significativamente incluir la idea que se hacen del mundo que les rodea y de las relaciones que con él querrían mantener. La guerra del Golfo El análisis de los sentimientos de los españoles cuando estalla el conflicto en el IN necesidad de recurrir a ningún Golfo Pérsico constituye un primer elementipo de valoración cuantitativa — to de relativa homologación1: un tercio de aunque la demoscopia venga luelos encuestados consideraban el conflicto go en apoyo—, cabe una afirmainevitable, mientras que un 65% pensaba ción genérica: los españoles han Sque se podía haber evitado; el 63% culpavenido teniendo una visión harto distorsioban de su estallido a Sadam Husein; un nada de la realidad exterior. Incluso, un 80% creyeron, y bien, que la guerra sería poco más allá, han solido practicar una corta; un 29% pensaban que España debeolímpica ignorancia con respecto a lo que ría participar en el conflicto tal como lo himás allá de nuestras fronteras ocurría. Disperon otros países europeos, mientras que torsión e ignorancia han contribuido, adeT un 38% se inclinaba por un apoyo que no más, a configurar una defectuosa percepincluyera el combate. Unos días después, ción de nuestro lugar en el mundo y a una i . cuando la contienda alcanza su mayor incerno menos torcida enumeración y defensa de OS españoles se tidumbre, los datos que sigue ofreciendo la nuestros intereses. Parte todo ello de eso mostraban de acuerdo en que opinión pública mantienen su —relativa— que alguien denominó «cortocircuito de la la guerra debía servir para razonabilidad:: un 52% de los encuestados modernidad» —española, por supuesto—. forzar a Irak al abandono de cree adecuada la participación de España en Tiene, desde luego, origen y explicación en el conflicto —y era ya notorio el grado imlos diversos aislamientos que el país viene Kuwait, a destruir ta portante del apoyo logístico prestado a los sufriendo al menos desde 1898, y cuyas últicapacidad iraquí de construir Estados Unidos—, aunque un 70% estimara mas consecuencias, conscientes o inconsarmas químicas, a rendir insuficiente la información proporcionada al cientes, se han prolongado hasta bien meincondicionalmente Irak y a respecto por el Gobierno español; un 81% diada la década de ios 80 de este siglo, desalojar del poder a Sadam de los españoles estimaba que la guerra transcurridos ya varios años de la llegada de afectaba mucho o bastante a nuestros intelos socialistas españoles al Gobierno. Husein reses, aunque el 65% la estimara injusta; y Esa descripción constituye hoy casi un esen proporciones que oscilaban entre el 72% tereotipo. Y la referencia al «aislamiento» y el 86%, los españoles se mostraban de como método explicativo para determinaacuerdo en que la guerra debía servir para das carencias en el juicio que los españoles forzar a Irak al abandono de Kuwait, a desse hacen de la situación internacional tiene truir la capacidad iraquí de construir armas datos muy recientes: tan sólohace unos mequímicas, a rendir incondicionalmente Irak ses, en plena guerra del Golfo, el Gobiery a desalojar del poder a Sadam Husein. no recurría a ella para justificar la tibia reacción de la opinión pública española ante Cuando el conflicto termina y los españoel significado de los intereses en juego y de les son preguntados por sus consecuencias, nuestro propio lugar en la contienda. Pero, las tendencias se confirman y amplifican — como tantas otras veces en que al lugar coaun teniendo en cuenta el efecto euforizanmún aislacionista se ha recurrido, el subrate de la victoria—: el 62% de los españoles yado tenía de nuevo un perfil abstracto. Los mantiene que nuestra participación ha sido españoles, parecía decir el Gobierno, se la adecuada —era la primera incursión dicomportaban inadecuadamente como conrecta en un conflicto internacional que Essocialista ciegamente beligerante en contra paña hacía desde, a! menos, 1§98—; el apode opciones, como la de la OTAN, que lueyo «táctico» más que «iogístico» prestado a go trabajosa y dolorosamente habría que relos bombarderos B52 —cuyas misiones socuperar? bre Irak se habían iniciado en bastantes casos desde la base española de Morón— paEran también aquellos los años en que, reció «correcto» a un 68% de los encuestaprobablemente por las mismas razones, un dos, y un 33% opinaba que España había 28% de los españoles pensaban que los Esganado algo —un 39% que seguía como antados Unidos constituían una amenaza para tes— en la política internacional como conla paz mundial, mientras que sólo un 15% secuencia de la guerra1. Otras opiniones púpensaba lo mismo de la URSS —y un 36% blicas europeas, con los correspondientes repartían las culpas a «ambos por igual» en matices, claro está, han venido manifestánel caso de que ta paz se viera alterada7—. dose de manera sensiblemente similar. ¿EsDistorsiones contradictorias que sólo potamos todavía tan aislados, o somos incluso dían ser explicables en el contexto de un ahora víctimas inconscientes de alejamiensarpullido postdictatorial, que contenía totos de antaño? ¿Era la «ajeneidad» parte davía muchos de los elementos que el autóconsustancial de nuestro ser nacional, o sólo crata y su régimen habían contribuido a consecuencia de ciertas circunstancias histósembrar: demagogia tercermundista, interericas, entre las que hay que incluir malforsada desconfianza frente a las democracias maciones, intereses o errores analíticos de occidentales, irreflexiva alabanza del estatapersonas y de grupos? Más bien lo segundo, lismo, «quiero y no puedo» o «no están maclaro. Ni siquiera en esto dejó de tener raduras» convertidos en pautas de la imposizón Shakespeare por aquello de la culpa «en ble acción internacional de un país apartado nosotros mismos y no en las estrellas». Por por culpa de su sistema político —y no por 1976 era favorable a la entrada de España más que ciertos gobernantes, de antes y de ninguna otra causa. en la OTAN —patéticamente reducidos en ahora, prefieran optar por la explicación Cosas todavía quedan, latentes unas, visiseptiembre de 1981 a un 13%, mientras que mágica y cómoda: la que les permite evadir bles otras. Ese «antiamericanismo» todavía el 43% de los encuestados se manifestaba ciertas responsabilidades. Veamos. visceral, por ejemplo, que unas veces cobra en contra6. ¿Estaban los españoles más aisrelieves de barata cultura popular y otras En marzo de 1986* un total del 34% de lados en 1981, seis años después de la muersurge apenas velado en manifestaciones no españoles decían estar entre «muy» y «baste del dictador y cuatro después de la celemenos baratas de formaciones políticas de tante interesados» por la vida política interbración de las primeras elecciones democráizquierda o extrema izquierda. Pero fácil es nacional, frente a un total del 65% de los ticas, que en 1976, apenas salidos de los percibir que el círculo se está cerrando. incluidos entre los «poco» y los «nada intecuarenta años de autoritarismo? ¿Dónde y Para bien. Allí donde los españoles adquieresados» en esa vida. En noviembre de 1988 cómo cabe aplicar la noción y los efectos del ren una cabal idea de su lugar en el mundo, las mismas preguntas tienen respuestas radiaislamiento? y ¿dónde y cómo aplicar otros de los intereses y de los valores que en él calmente diferentes: la primera categoría, efectos, los inmediatos, los que juegan descomparten, de la coherencia con la que congrados diversos de interés positivo en la de el 76 al 81 y tienen como protagonistas a viene distinguirse. Que bien puede seguir vida internacional, se ha incrementado hasun Gobierno todavía indeciso sobre la prosiendo ancho, el mundo. Pero ya no es ajeta un 48%, y la segunda clave, los del poco yección exterior española y a una oposición no. interés, queden reducidos a un 49%. De forma paralela, los españoles parecen dispuestos a recuperar el tiempo perdido en Jav»r Ruptrez es diputado del PP y portavoz del grupo en la Comisión de Defensa del Congreso. un proceso acelerado de lo que se podría conocer como voluntad de pertenencia y participación. Los «eurobarómetros», mediciones demoscópicas regularmente realizaNOTAS das por la Comisión de la CEE, vienen siOS «eurobaró metros», tuando a los españoles en la cabeza, junto El País, 18 de enero de 1991. Sondeo realizado mediciones demoscópicas con franceses y luxemburgueses, de los ciupor «Demoscopia». dadanos de la Comunidad que se ven a sí regularmente realizadas por 2 El País, 1 de febrero de 1991. Sondeo realizado mismos como europeos. No es difícil imagipor «Demoscopia». la Comisión de la CEE, vienen nar que en tan decidida autocalificación in1 El País, 3 de marzo de 1991. Sondeo realizado situando a los españoles a la por «Demoscopia» cide de manera grande el deseo de «ser cabeza, junto con franceses y Centro de Investigaciones Sociológicas, Actitucomo ellos», como los mejores, no desmeredes y Opiniones de los Españoles ante las Relacioluxemburgueses, de los cer. nes internacionales, Madrid, septiembre de i987. ciudadanos de la Comunidad * Centro de Investigaciones Sociológicas, La opique se ven a sí mismos como nión pública española ante Europa y los europeos, Madrid, octubre 1989. europeos Cambios inexplicables * Centro de Investigaciones Sociológicas, Actitudes de los españoles ame la OTAN, Madrid, sepComo seguramente el mismo deseo imtiembre 1987. 1 CIS, estudio citado. Actitudes y opiniones... pulsaba al 57% de los españoles que en