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Armenia y Turquía:¿normalización o bloqueo?

Marcos Suárez Sipmann

De las relaciones diplomáticas entre Armenia y Turquía a partir de octubre 2009.

File: Armenia y Turquia.pdf

Referencia

Marcos Suárez Sipmann, “Armenia y Turquía:¿normalización o bloqueo?,” accessed May 23, 2018, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1926.

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Title

Armenia y Turquía:¿normalización o bloqueo?

Subject

Una historia conflictiva

Description

De las relaciones diplomáticas entre Armenia y Turquía a partir de octubre 2009.

Creator

Marcos Suárez Sipmann

Source

Nueva Revista 126 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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Armenia y Turquía:¿normalización o bloqueo?MARCOSSUÁREZSIPMANNPOLITÓLOGOYJURISTAHISPANOALEMÁNBajo los auspicios de la mediación suiza y con la presencia de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, los ministros de relacionesexteriores de Armenia, Edvard Nalbandian, y Turquía, Ahmet Davutoglu,firmaron el pasado 10 de octubre una serie de protocolos en Zúrich parael establecimiento de relaciones diplomáticas, la reapertura de las fronteras y la formación de una comisión de expertos encargada de estudiar eldenominado genocidio armenio.A la reunión diplomática en Zúrich siguió el 14 de octubre otra cita,esta vez deportiva. En Bursa (Turquía) se disputó el partido de vueltaentre las selecciones de fútbol de Armenia y Turquía, partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010. El encuentro, sin trascendenciadeportiva ya que ambos equipos estaban eliminados de la clasificación, sítuvo un fuerte contenido simbólico pues tanto éste como el partido de idaen la capital armenia, Ereván, el pasado año han servido para acercar a losdos países. Esta mejora de las relaciones gracias a la «diplomacia del fútbol» la escenificaron los presidentes de Turquía, Abdullah Gül, y Armenia,Serj Sarkisian, que asistieron juntos al encuentro.Con el trasfondo de los crímenes perpetrados durante la Primera Guerra Mundial y tras décadas de animosidades y desencuentros la disposición de los dos gobiernos a retomar las relaciones diplomáticas es unamuestra de madurez y de valor políticos.UNA HISTORIA CONFLICTIVAEn 1915 el Gobierno de los Jóvenes Turcos —revolucionarios en el poderdesde 1908— ordenó el arresto y asesinato de la élite armenia a la que siguió (hasta 1917) la deportación y matanzas masivas del pueblo armenio enel Imperio Otomano. Se estima que casi la mitad de la población armenia104NUEVA REVISTA 126de Turquía; más de un millón de personas, murió víctima del genocidio.Mientras en Armenia se habla de másde millón y medio de muertos, segúnTurquía, que rechaza el término degenocidio, fueron de 300.000 a500.000. Las pérdidas en el legadocultural, espiritual y material han sidoRegión en conflictoincalculables.Con la desaparición de la URSSTurquía reconoció en 1991 la independencia de Armenia. La falta de relaciones diplomáticas se explica porqueen Turquía no gusta que la Declaración de Independencia armenia se refiera a la región de Anatolia oriental (hoy parte integrante de Turquía)como Armenia occidental y, sobre todo, que en esa declaración se aludaal genocidio armenio que Turquía se empeña en negar.La frontera común que separa una Armenia —mutilada territorialmente en todas direcciones— y Turquía deja el monte Ararat, símbolo nacional de Armenia, hoy en territorio turco. La montaña sagrada, donde segúnla tradición bíblica encalló el arca de Noé, puede divisarse desde Ereván.En 1993 Turquía cerró su frontera con Armenia en apoyo a su aliado turcófono de Azerbaiyán, después de que Armenia tomara el control del enclave separatista del Alto Karabaj, habitado mayoritariamente por armenios.LAS COMPLICACIONES PARA LA RATIFICACIÓNPara entrar en vigor, los protocolos deben ser ratificados por los parlamentos nacionales en los próximos dos meses. En Turquía el proceso deratificación ya ha empezado. Aunque los dos partidos en el poder, tantoen Turquía como en Armenia, son mayoritarios en sus legislativos respectivos, existe el riesgo de que las críticas de la oposición y los ultranacionalistas desestabilicen las opiniones públicas. Las actitudes a ambos ladosde la frontera culpandoa sus gobiernos de debilidad no dejan de ser similares.El líder de la extrema derecha nacionalista turca acusa al gobierno dehaber liquidado los intereses de Turquía y los de Azerbaiyán, que según el lema de los años noventa forma con Turquía «una nación, dos Estados».105DICIEMBRE 2009MARCOS SUÁREZ SIPMANNAzerbaiyán, cuya población es de mayoría musulmana es considerado en Turquía como un país hermano y se opone al curso normalizador conArmenia.En Armenia, los nacionalistas claman ante la traicióndel acuerdo alconsiderar que Armenia no está segura de salir del bloqueo de Turquíaimpuesto hace dieciséis años con el cierre de las fronteras.También desde fuera se producen críticas. Una gran parte de la diáspora armenia, que se estima en una población aproximada de ocho millones de personas, rechaza esta normalización. Ha publicado varios folletos en la prensa occidental con un título explícito: «Votch» (No, enarmenio). La diáspora, que se considera heredera del genocidio, se quejade haber sido marginada y que la normalización de las relaciones turcoarmenias se lleva a cabo sin tener en cuenta la justicia histórica que les esdebida. Ahora bien, la diáspora nunca ha sido una entidad monolítica.Desde un punto de vista histórico, ha existido una diáspora armenia desdela pérdida de la condición de estado en 1375, cuando el reino armeniode Cilicia cayó bajo control de los mamelucos, si bien el exilio creció exponencialmente después del genocidio armenio.La presencia del cantante y filántropo francés de origen armenio Charles Aznavour en la ceremonia de la ciudad suiza fue interpretada comoun mensaje para que la diáspora acepte el acuerdo con Turquía. Tras serleconcedida la nacionalidad armenia el pasado año, Aznavour fue nombrado representante permanente en la oficina de la ONUen Ginebra y embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Armenia en laConfederación Suiza por decreto presidencial.Hasta ahora ha sobrado intransigencia y ha faltado generosidad porambas partes. El camino iniciado para superar estereotipos y lograr la reconciliación será, pues, largo. Como ocurre con frecuencia la iniciativa de losgobiernos no ha hecho más que seguir el valiente ejemplo de la sociedadcivil. Desde su fundación en 1997 el Consejo de Negocios TurcoArmenio(TABDC, por sus siglas en inglés) ha estado trabajando para desarrollar relaciones entre Armenia y Turquía. Ya en 2001 se estableció la Comisión de Reconciliación TurcoArmenia (TARC) que rompió el tabú que existía sobre estetema en Turquía. Se consiguió generalizar una serie de contactos entre numerosas asociaciones civiles y políticas de ambos países.106NUEVA REVISTA 126ARMENIA Y TURQUÍA: ¿NORMALIZACIÓN O BLOQUEO?Una mención especial corresponde a quien con su coraje contribuyó significativamente a este acercamiento: el periodista turco de origen armenioHrant Dink. Desde 1996 y hasta que fue asesinado en Estambul en enero de2007, Dink fue columnista y redactorjefe del semanario Agoseditadoen armenio y turco, medio al que se considera como la voz de la comunidad armenia en Turquía. Su objetivo era establecer un puente de unión ycomunicación entre los turcos y la comunidad armenia a la que consideraba aislada en el país. Y quería acercar a ambos estados, Turquía y Armenia,reconociendo los primeros las injusticias cometidas contra el pueblo armenio en el pasado. En 2005 Dink fue condenado por violar el controvertidoy criticado artículo 301 del Código Penal turco que castiga con hasta tresaños de cárcel a quien «insulte la identidad turca». Dink no sólo denuncióel genocidio sino que también alentó a los armenios de la diáspora a terminar de centrar sus iras en el enfrentamiento con los turcos y a hacerlo en elbienestar de Armenia.IMPLICACIONES GEOESTRATÉGICASLa más inmediata puede ser un transitorio distanciamiento entre los tradicionales aliados Azerbaiyán y Turquía si continúa la ocupación armeniadel Alto Karabaj.Tras un referendo en diciembre de 1991, boicoteado por la poblaciónlocal azerbayana, en el que los armenios de Alto Karabaj aprobaron la creación de un Estado independiente, estalló la guerra entre el gobierno de Azerbaiyán y los independentistas de Alto Karabaj, quienes contaron con el respaldo de Armenia.A pesar del alto el fuego vigente desde 1994 las tensiones y la indefinición caracterizan este enclave que junto a regiones azerbaiyanas vecinas(una zona que en su totalidad corresponde al 14% del territorio azerbaiyano) siguen bajo el control conjunto de Armenia y de las fuerzas armadasde Alto Karabaj.La autoproclamada República del Alto Karabaj, de factouna repúblicaindependiente, es de iureparte integrante de Azerbaiyán como reconocela ONU.Desde la guerra de Karabaj y la inferioridad militar de Azerbaiyán, lapolítica de este país ha consistido en tratar de aislar a Armenia en la región.107DICIEMBRE 2009MARCOS SUÁREZ SIPMANNEsta estrategia le ha dado resultados ya que Armenia, con una extensión similar a la de Bélgica el más pequeño de los estados caucásicos, está rodea do por todos lados de «enemigos históricos» (turcos de Anatolia, turcos azeríes y georgianos).La idea de Azerbaiyán era excluir a Armenia del «corredor estratégico»que asegura el abastecimiento y estabilidad energéticas y de los proyectosde infraestuctura para que estas desventajas económicas forzaran a Armenia a negociar. Ejemplos de este aislamiento son el oleoducto BakuTiflisCeyhan (BTC) que enlaza el mar Caspio con el Mediterráneo y el gasoducto BakuTiflisErzurum (BTE), ambos ya operativos, que dejan de lado aArmenia (que hubiera sido el camino más corto). Lo mismo ocurre con planes de infraestructura como el proyecto de ferrocarril BakuTiflisKars.La economía armenia se ha resentido y su población se ha estancadoen torno a los tres milllones y medio. Azerbaiyán por contra ha experimentado un crecimiento económico (por su riqueza energética) y demográfico.Por normalizar las relaciones con un gobierno armenio que todavía noha ordenado la retirada de sus tropas del ocupado Alto Karabaj, el presidente azerbaiyano sopesa la posibilidad de retirar el trato preferencial aTurquía, que paga por los hidrocarburos un 30% del precio de mercado.También baraja la opción de acercarse a Rusia e Irán, con lo que Turquíasería desplazada en los suministros de gas destinados a la Unión Europea. El gigante energético ruso Gazprom ya se ha asegurado una pequeña parte del gas azerbaiyano. Todo esto supondría igualmente un durogolpe para el proyecto europeo del gasoducto «Nabucco» para transportargas desde el Caspio a Europa evitando a Rusia.En Ankara se insiste en que las fronteras con Armenia no quedaránabiertas hasta que no se produzca una retirada de tropas del Alto Karabaj. Mientras tanto el gobierno turco continúa trabajando para convertirseen un cruce estratégico de los suministros de gas y crudo, incluso antes deque el conflicto en torno al Alto Karabaj haya terminado.Armenia es uno de los países que engloba la Política Europea de Vecindad (PEV) consistente en establecer una relación privilegiada con susvecinos. La relación de la Unión Europea con Turquía —cuyo objetivo estratégico es la adhesión a la UErechazando el estatuto de miembro privilegiado— es más compleja. Ankara podría obtener el rango de miembro108NUEVA REVISTA 126ARMENIA Y TURQUÍA: ¿NORMALIZACIÓN O BLOQUEO?pleno de la UEdentro de unos diez o quince años si los progresos turcos—no debe olvidarse que en buena medida inspirados en su deseo de incorporarse a la UE— continúan.Al tiempo que celebra la normalización de sus relaciones con Armeniay la apertura democrática para zanjar la cuestión kurda, el comisario responsable de la ampliación, Olli Rehn, reclama un nuevo impulso en elárea legislativa que garantice completamente la libertad de expresión. EnBruselas preocupan las deficiencias en la lucha contra la corrupción y enla defensa de los derechos humanos. En especial, los derechos de lamujer, así como los derechos de las minorías y la libertad religiosa. A pesarde que Turquía se comprometió en 1923 a respetar la libertad de cultos ylos derechos de las minorías religiosas, la legislación actual se aplica deuna manera arbitraria. El vicario apostólico de Anatolia, el obispo Luigi Padovese, ha afirmado que las autoridades turcas deben respetar los derechos de la minoría cristiana para poder ingresar en la UE. Monseñor Padovese calificó de positivo el acuerdo sobre el restablecimiento derelaciones diplomáticas con la Armenia cristiana.Es de esperar que el proceso de normalización iniciado pueda llevarse a cabo en su totalidad. Las partes deben hacer mutuas concesiones. SiTurquía acaba por reconocer el genocidio aumentará su credibilidad antela UE y a nivel internacional. Si Armenia retira sus tropas del Alto Karabaj, rompiendo un status quoque no beneficia a nadie, logrará rompersu aislamiento. La reconciliación influirá positivamente en la vida de loshabitantes de toda la región.109DICIEMBRE 2009