Nueva Revista 124 > El arte en el periodo de entreguerras

El arte en el periodo de entreguerras

Federico López Terra

Reseña del libro "El arte en el periodo de entreguerras" de Elena Pontiggia. Se trata de un trabajo que pretende clarificar el confuso periodo del arte vanguardista.

File: El arte.pdf

Archivos

Referencia

Federico López Terra, “El arte en el periodo de entreguerras,” accessed August 22, 2018, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1903.

Dublin Core

Title

El arte en el periodo de entreguerras

Subject

Libros

Description

Reseña del libro "El arte en el periodo de entreguerras" de Elena Pontiggia. Se trata de un trabajo que pretende clarificar el confuso periodo del arte vanguardista.

Creator

Federico López Terra

Source

Nueva Revista 124 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

El arte en el periododeentreguerrasFEDERICOLÓPEZTERRACONSEJOSUPERIORDEINVESTIGACIONESCIENTÍFICASElena Pontiggia, profesora de historia de arte contemporáneo (Accademiadi Brera, Milán) y experta en artes visuales de la primera mitad delsigloXX, publica este trabajo en el que se reflejan su experiencia y conocimiento de la materia desarrollada a través de su participación en la organización de diversas muestras de arte.El interés de Pontiggia por la estética de las primeras décadas delsigloXXy los problemáticos vínculos del arte de este periodo con la tradición son los que en gran medida alientan sus principales estudios teóricos y su campo de investigación. El libro que aquí se reseña se centra enel clasicismo de principios de siglo representado por el denominado Retorno al orden, que la autora define, antes que como un movimiento ensentido estricto, como «un clima que se difunde entre la mitad de los añosdiez y finales de los años treinta».Se trata de un trabajo que pretende clarificar el confuso periodo querepresenta el arte de vanguardia y dar cabida a toda una corriente artística aparentemente contraria a la tendencia general de estos años. En estesentido, el libro persigue un doble objetivo: por un lado, permite comprender toda una corriente del arte que, al entrar en conflicto con la hegemonía de la vanguardia, ha tendido a ser minusvalorado o estudiadodesde una perspectiva que no le era propia. Por otra parte, permite articular estos intentos expresivos como una corriente con sentido propio antesque como contradicciones aisladas difíciles de salvar en el contexto delas vanguardias históricas.El libro propone al lector un recorrido a través de la dialéctica entre «clasicidad» y «modernidad». Ya desde la introducción estos conceptos son problematizados como clave de lectura del periodo de entreguerras en Europa, en un intento por salvar la dicotomía entre ambos. Para ello, 158NUEVA REVISTA 124Pontiggia comienza realizando un recorrido por los años anteriores al moEl mérito principal radica en el valorvimiento e intenta rastrear las raícesdocumental de la obra que proporde éste —caracterizado como «tenciona un excelente testimonio de ladencia clasicizante»— en dos periodosépoca.diferenciados: los años del expresionismo, que fecha del 1890 al 1904, ylos de la vanguardia, de 1905 a 1914.A continuación pasa a analizar la génesis del movimiento mediante unrastreo minucioso de las fuentes del nombre Retorno al ordeny de losdebates generados en torno al mismo. Los capítulos tercero a quinto, quizás los más interesantes, desarrollan las características que según Pontiggia determinan el movimiento y dan sentido a su existir. En éstos se analizan las representaciones de la figura humana vinculándola a un retornoa la figuración y a un cierto antropocentrismo en el arte como paradigmadel modelo clásico. También incluye un estudio de la concepción deltiempo y de la importancia concedida a la técnica. Pontiggia vincula la noción de «orden» al idealismo platónico que recorre el movimiento y al pitagorismo que rige tanto el ideal del tiempo como el de la forma: «el ordendel arte [...] tiene una resonancia cósmica, es el reflejo de una ley matemática que anima toda la creación». En este punto la autora insiste en losvínculos recíprocos que ambas influencias tienen dentro del grupo de artistas del Retorno al ordenen el que sería impropio distinguir entre uno yotro, pues se traducen «en intuiciones fragmentarias más que en precisossistemas doctrinales».Finalmente se recorren los principales hitos del movimiento en distintos países a través de sus más importantes exponentes. Desfilan por las páginas análisis centrados en la obra de Picasso, Derain, Gris, Lhote, Severini, De Chirico, Schrimpf, entre otros. El estudio viene acompañado defotografías de pinturas y esculturas que ayudan al lector a seguir los razonamientos de la autora al tiempo que le permiten formarse una idea clarade los nexos de unión que signan esta corriente artística.El trabajo incorpora infinidad de fuentes de la época de diversa índole y procedencia: reseñas, críticas de arte, manifiestos, proclamas y declaraciones de los propios protagonistas de distintas ramas del arte. A pesar159JULIOSEPTIEMBRE 2009FEDERICO LÓPEZ TERRAde tratarse de un ensayo sobre las artes visuales, incluye también ilustraciones y referencias a otras artes, como la escultura, la arquitectura, la música y la literatura, que intentan reflejar el ambiente de la época en la medida de lo posible y con una clara intención por mantener el rigorciñéndose al ámbito de competencia. La autora logra, así, una excelentepolifonía del periodo que aúna, por ejemplo, a Valéry y a Soffici, a Gaudíy a Apollinaire para dar vida al convulsionado clima artístico de esos años,caracterizado por la interrelación de las artes y los artistas.Pontiggia se disculpa por la profusión de citas, justificadas en últimainstancia por su intento de retratar lo más fielmente posible el espíritu deesta corriente y el ambiente cultural en el que se gesta.Se trata de un trabajo sumamente meticuloso y descriptivo en el quepodría echarse en falta un análisis más en profundidad, tanto de las obrasen sí como de las características clave del movimiento. Con todo, a favorde la autora, cabe señalar que no es este el objetivo que persigue el trabajo sino el de describir un periodo y un movimiento específico del arteque permita colocar en su justo término autores y obras.El mérito principal radica en el valor documental de la obra que proporciona un excelente testimonio de la época, muy bien articulado, con la intención de atacar (¿y minar?) muchos de los prejuicios que han guiado laexégesis del arte del periodo de entreguerras. Sin lugar a dudas, un librode referencia para un tema que sigue siendo complejo y problemático.160NUEVA REVISTA 124