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¡Agua a la vista!

José Luis Comellas

Monográfico sobre el agua como recurso vital para la supervivencia de la humanidad. Comentarios del libro "La Tierra. Un planeta diferente" de José Luis Comellas.

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Referencia

José Luis Comellas, “¡Agua a la vista!,” accessed January 22, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1660.

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Title

¡Agua a la vista!

Subject

Expo Zaragoza 2008

Description

Monográfico sobre el agua como recurso vital para la supervivencia de la humanidad. Comentarios del libro "La Tierra. Un planeta diferente" de José Luis Comellas.

Creator

José Luis Comellas

Source

Nueva Revista 118 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

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HO2H0José Luis Comellas2¡Agua a la vista!En estos meses de verano se celebra ExpoZaragoza2008, la ex posiciónmás importante dedica al agua. Las razones que han llevado ha elegireste tema monográfico para el evento son muchas ydiversas pero sobretodas ellas destaca la importancia del agua parala superviven cia de lahumanidad. Nueva Revistaha escogido para dar fe de esa relevancia algunos datos y aclaraciones sobre el agua que el catedrático de Historia, José Luis Comellas, ha reunido en «La hidrosfera», capítulode su último libro titulado La Tierra. Un planeta diferente.La corteza de la Tierra es sólida, perola mayor parte de la superficie de laTierra está cubierta por las aguas: con cretamente el 72%, quedando sólo el28% para los continentes y las islas.De los 1360 millones de kilómetroscúbicos de agua que existen ennuestro planeta, el 97% son de aguasalada, y sólo el 3% de agua dulce.LATIERRALa Tierra es el único planeta de todosUNPLANETADIFERENTElos conocidos en que el agua se enJOSÉLUISCOMELLAScuentra en sus tres estados: sólido, líquido y gaseoso; y cada uno de ellosRialp, 2008. 287 páginasresulta absolutamente indispensable.NUEVA REVISTA 118 · JULIOSEPTIEMBRE 2008[ 100]ELMILAGRODELAGUATodo el mundo sabe que el agua es una molécula compuesta por dosátomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Su nombre técnico es «protóxido de hidrógeno», pero a nadie se le ocurre mencionarla de estamanera, ni falta que hace.El agua sólida, el hielo o la nieve, apenas se calienta con el sol: es tanblanca que despide todos los rayos solares que recibe. Lo que la derrite es, en realidad, el contacto con otro cuerpo caliente, sobre todola tierra y en menor grado el aire. Esta es la razón por la que en agosto funcionan las estaciones de esquí de los Alpes, aunque los deportistas suden a causa del fuerte calor del verano.La estabilidad del agua se relaciona con su elevada tensión superficial. Una aguja depositada suavemente sobre una superficie de aguatranquila no se hunde; no es que flote, que no flota, sino que es sostenida por la tensión superficial.El agua al colarse por todas partes, lava muy bien; es por sí sola un detergente; pero al mismo tiempo lo disuelve todo: sales, azúcares, óxidos,otros líquidos, hasta gases: es conocida como el «disolvente universal».Una cualidad muy conocida del agua es su muy elevado calor específico: puede absorber o desprender grandes cantidades de calor sinexperimentar grandes cambios de temperatura. Todos sabemos muybien que cuando el grado de humedad es fuerte, basta un poco de fríopara que sintamos frío, o viceversa, que sintamos calor cuando latemperatura es un poco más alta de lo ordinario.La cualidad más asombrosa del agua es que en estado sólido pesamenos que en estado líquido: lo que esto significa es que el hieloflota. Todos los cuerpos, cuando se solidifican pesan más, con el aguaocurre lo contrario.NUEVA REVISTA 118 · JULIOSEPTIEMBRE 2008[ 101]José Luis ComellasLOSMARESLas plataformas continentales son por tanto fondos marinos llanos ocasi llanos, de una profundidad no superior a doscientos metros, pocoaccidentados y por lo general ricos en pesca. En este aspecto los españoles no hemos tenido suerte. La Península Ibérica está rodeada demares que pronto alcanzan profundidades de mil metros o más, y escasas en pesca. España, que es uno de los países del mundo que consumenmás pescado, ha de buscar este sabroso recurso en aguas extranjeras.El fondo de los océanos es mucho más difícil de medir que la cima delas montañas. Las máximas profundidades del mar alcanzan valoresmás elevados que los de las más altas cordilleras, por las que las pendientes submarinas sean menos pronunciadas. Si no es posible el«viaje al centro de la Tierra», tampoco es practicable otro de los másaudaces imaginados por Julio Verne, Veinte mil leguas de viaje submarino, en que el capitán Nemo y el profesor Aronnax visitan los fondos abisales protegidos por trajes muy resistentes, pero finos y elásticos, que permiten todos los movimientos.¿Por qué es salada el agua del mar? El agua que los ríos aportan al mares salada, ligeramente salada, como lo es siempre el agua potable; yesa sal se queda en el mar. Pero el agua de los ríos se está renovandocontinuamente y no aumenta su salinidad; el agua del mar, por elcontrario, no se renueva, simplemente se evapora. Ahora bien, la salno se evapora, se mantiene, y como continuamente está afluyendonueva agua ligeramente salda, la cantidad total de sal que se acumula en el mar es cada vez mayor.Nota breve para el lector interesado: Esta explicación de Humboldt es taningeniosa y convincente que merece ser verdadera, y la mayoría de lagente se la sigue creyendo. No lo es del todo. Las sales que aportan los ríosson preferentemente de calcio y magnesio, mientras que la sal del mar esante todo de sodio.NUEVA REVISTA 118 · JULIOSEPTIEMBRE 2008[ 102]¡Agua a la vista!ELAGUADULCEENLATIERRALos ríos cumplen un papel fundamental, animan el paisaje, hacen circular grandes cantidades de agua dulce a lo largo de cientos o milesde kilómetros, sirven como vías de comunicación, o las facilitan porsus llanas orillas; riegan valles fértiles y con sus sedimentos tiendenamplias terrazas apropiadas para cultivos de huerta o intensivos.Grandes civilizaciones aparecieron desde el neolítico a orillas de ríosimportantes: el YangTsé, el Indo, el Éufrates y el Tigris, el Nilo. Asus orillas se han edificado las grandes ciudades del mundo. Es imposible imaginar Londres sin el Támesis, París sin el Sena, Viena oBudapest sin el Danubio, Córdoba o Sevilla sin el Guadalquivir.?JOSÉLUISCOMELLASNUEVA REVISTA 118 · JULIOSEPTIEMBRE 2008[ 103]