Nueva Revista 068 > Frank Capra. El nombre delante del título.

Frank Capra. El nombre delante del título.

Pablo Echart

Reseña del libro "Frank Capra. El nombre delante del título" de Frank Capra.

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Pablo Echart, “Frank Capra. El nombre delante del título.,” accessed June 28, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1491.

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Title

Frank Capra. El nombre delante del título.

Subject

Cine

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Reseña del libro "Frank Capra. El nombre delante del título" de Frank Capra.

Creator

Pablo Echart

Source

Nueva Revista 068 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

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Language

es

Type

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FRANK CAPRA. EL NOMBRE DELANTE DEL TÍTULO Frank Capra T&B Editores, Madrid, 1999, 582 páginas ta abrumadora al tratar los momentos Veintiocho años después de la publimás amargos de su carrera, en los que cación original en inglés se edita en se muestra implacable consigo misEspaña Frank Capra. El nombre delanmo. Al cerrar el libro no es difícil te del título, la apasionante autobioreconocer en Capra al hombre que grafía de uno de los grandes direcrealizó películas como Vive como tores de la comedia cinematográfica quieras, Caballero sin espada o ¡Qué americana. Es éste un género difícil bello es vivir! Tesón, trabajo a destade escritura, en el que han resbalado jo, idealismo, confianza en sí mismo, muchos otros, incapaces de contagiar lucha contra las adversidades, equila elocuencia de las obras o hechos vocaciones, fracasos, encrucijadas, que los convirtieron en personajes sufrimiento: el lector siente el víncupúblicos; pero también difícil por ser lo entre el hombre y sus filmes, la voz campo abonado para la distorsión coherente y personal que los alienta. —generalmente en beneficio proHay armonía entre el Capra que se pio— y el arreglo de cuentas. presenta en estas páginas y el Capra Este soberbio libro lo disfrutarán que se intuye tras sus obras. no sólo los incondicionales del direcCon virtuosismo, el director trastor sino cualquier cinéfilo que sepa ciende las anécdotas y chascarrillos disculpar los ocasionales excesos egopara conducirnos al interior de céntricos del autor. No le será difícil Hollywood en su época dorada. Con hacerlo, pues en sus palabras no un ritmo sorprendentemente ágil, encontrará malicia o engreimiento con la tensión y el entusiasmo prosino una voluntad de ser fiel a la propios de un guión escrito con su socio pia historia, una sinceridad que resulRiskin, Capra demuestra ser un excenett y dirige a Harry Langdon, uno lente contador de historias y divulgade los grandes cómicos de la pantodor, pues con él se aprende más de mima. En los finales de esta década y cine que con muchos estudios de teocomienzos de los treinta conoce a ría cinematográfica. Capra habla con personas que marcan su vida: Lu, su pasión de la naturaleza escurridiza de mujer; Myles Connolly, amigo irasla comedia y de la risa; de sus relaciocible y guía; Robert Riskin, su mano nes con directores amigos —Wellderecha, el guionista con el que man, Wyler...— y con las siempre formó una de las parejas más creaticomplicadas estrellas; rememora la vas de la historia del cine y con milagrosa gestación de las películas, quien escribió sus mejores películas. tantas veces al borde del colapso en 1934 es un año de inflexión para las fases de la producción; desvela Capra y para la comedia romántica secretos, intenciones e ideales que estadounidense. De la forma más subyacen en sus filmes; transmite los rocambolesca Capra da a luz a Sucezigzagueantes estados de ánimo que dió una noche, la primera screwball atraviesa; recuerda días de fiesta y comedy, a la que siguen La comedia de otros de inmensa tristeza, como el 23 la vida, de Howard Hawks, y La cena de agosto de 1938, cuando murió su de los acusados, de W. S. Van Dyke. hijo John, coincidiendo con el preesLas páginas dedicadas a Sucedió una treno mundial para la prensa de Vive noche son deliciosas, y uno no deja de como quieras, seguramente su película asombrarse de cómo a partir de unas más alegre. difíciles condiciones de rodaje y un cúmulo de despropósitos —el «castiLa autobiografía se divide en go» que la MGM impone a Clark cuatro grandes bloques. El primero Gable, el rechazo del papel femenino abarca desde la llegada de la humilpor media comunidad de Hollyde familia Capra a Estados Unidos wood...— surgió una nueva imagen en 1903 hasta 1933, cuando Frank del amor en el cine. Un romanticises ya un director respetado en la mo desconocido, recuerdan James Columbia, el Estudio de su vida. El Harvey (Romantic Comedy in Hollyjoven Capra, con empeño, trabajo y wood, 1987) y Stanley Cavell (Pursuerte se abre paso en el cine mudo. suits ofHappiness, 1981), emergía de En los años veinte monta películas la relación ruda y nada sentimental para Bob Eddy, se forja como escritor de Colbert y Gable, a la vez llena de de gags en los Estudios de Mack Senuna figura eminentemente americavitalidad y humor, y alimentada por na. Las cuestiones sociales e ideológiconversaciones de un ingenio asomcas pasan a la primera plana y los broso. Hollywood premió esta comeromances —a pesar de Barbara Standia —para muchos la mejor de wyck y Jean Arthur— no volverán a Capra— con los cinco Oscar princitener el encanto y la magia de Sucedió pales, y entonces apareció el abismo, una noche. el miedo al fracaso. En esta situación sufre una extraCapra dedica el tercer gran bloña experiencia de conversión que va que a su trabajo en la II Guerra Muna marcar un nuevo espíritu en su dial. Abandona el bienestar y se aliscarrera cinematográfica, espíritu ta en el Ejército. Junto a otras figuras por el que hoy se le recuerda. Capra de Hollywood, recibe la misión de toma conciencia de sus responsabiinstruir a los soldados estadounidenlidades como cineasta, del poder que ses sobre por qué tienen que ir a la supone dirigirse durante dos horas a guerra de Europa. El resultado es la millones de personas sumidas en la serie de filmes Why We Fight, uno de oscuridad de las salas. Nace el capralos hitos del cine documental. Capra corrí, el director que apuesta por una conoce a Roosevelt y a Churchill, y retórica de la bondad en películas se hace amigo del General Marshall. como El secreto de vivir, Vive como En el último apartado, Capra quieras, Caballero sin espada, Juan repasa su vuelta a Hollywood. Con Nadie o ¡Qué bello es vivir! El entrela misma firmeza con que ha presentenimiento le parece insuficiente si tado sus éxitos examina su declive no comunica ideas. En un estilo profesional y reconoce sus faltas. directo, efectivo y a veces demasia1946 es un año cenital. Los Oscar do explícito, defiende en sus pelícupremian a Wyler por Los mejores las la libertad y la rebeldía del indiaños de nuestra vida, en detrimento viduo frente a las presiones sociales, de ¡Qué bello es vivir!, la película que la vigencia de los buenos sentimienmás apreciaba Capra de las suyas. tos y del amor al prójimo, el valor de Wyler y Capra, unidos en la recién la inocencia y de los ideales, incluinacida Liberty Films junto a George dos los políticos: son años en los que Steven y Sam Briskin para trabajar a los sistemas totalitarios se imponen la manera antigua —otorgándole al en Europa, y Capra se convierte en director independencia creativa y un defensor de la democracia, en la responsabilidad principal de los proyectos—, demostraban que los de los cincuenta. En su última pelícu«veteranos» tenían todavía muchas la, Un gángster para un milagro, de cosas que decir. 1961, tropieza en la misma piedra y, a cambio de un suculento contrato, Sin embargo, los días de éxito estacede el control del filme ante un capriban contados para Capra. Su primer choso Glenn Ford. Por primera vez error, dados los problemas econóCapra fracasa comercialmente y se micos de la nueva compañía, consistió rompe la conexión que ha mantenido en forzar a sus socios a vender Liberty con los espectadores a lo largo de cuaFilms a la Paramount, intercambiantro décadas. Para él, la razón es obvia: do seguridad por independencia. Este es el precio de la venta de su integridad hecho resultó especialmente penoso artística. Capra buscará una película para Capra, quien siempre había reide despedida que le permita resarcirse vindicado la importancia de la autoría y abandonar el cine con un grato sabor —su lema, «un hombre, un filme»—, de boca. Pero tras varios proyectos y había conseguido por primera vez frustrados, y después de ser «mareado» que un Estudio pusiera «el nombre en la Columbia, el Estudio que se hizo [del director] delante del título», en grande gracias a él, desistirá. 1936, en los créditos de El secreto de vivir. En la Paramount, realiza un par A pesar de este sinsabor final, el de películas sin el «toque Capra» para tiempo ha mantenido a Frank Capra lucimiento de Bing Crosby: Lo quiso la como uno de los directores más apresuerte y Aquí viene el novio. Traicionaciados y respetados del periodo más do a sí mismo, abandona Hollywood brillante de la comedia americana. para disfrutar con la realización de Aunque parte de la crítica se ha ensapelículas de divulgación científica ñado con él, acusándole entre otras para la televisión. Pero el gusanillo del cosas de simplismo, de hacer chantacine sigue vivo en él, y vuelve con un je emocional o de ser un fascista éxito relativo, Millonario de ilusiones. encubierto, el espectador sin prejuiSin embargo, Capra acusa el peso de cios sigue reconociendo la validez de los años, se desespera con el egocensus ideales, la belleza de un mundo trismo quisquilloso y la voracidad de imaginado—ciertamente inalcanzadinero de las estrellas (las nuevas figuble— en el que los hombres son más ras decisivas en el sistema de producinocentes, ingenuos e infantiles y, ción) , y desaprueba el tono oscuro que también, algo más bobos. adoptan un buen número de películas PABLO ECHART