Nueva Revista 052 > Eugenio d´Ors, La Vida Breve

Eugenio d´Ors, La Vida Breve

Alicia García Navarro

Se hace referencia al escrito de una serie de 67 glosas bajo el título de "Sijé" de Eugeio dÓrs, que posteriormente con motivo del centenario de su naciemiento, Carlos d´Ors editará estas glosas en forma de libro.

File: Eugenio d´Ors, La Vida Breve.pdf

Referencia

Alicia García Navarro, “Eugenio d´Ors, La Vida Breve,” accessed May 26, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1088.

Dublin Core

Title

Eugenio d´Ors, La Vida Breve

Subject

Documentos

Description

Se hace referencia al escrito de una serie de 67 glosas bajo el título de "Sijé" de Eugeio dÓrs, que posteriormente con motivo del centenario de su naciemiento, Carlos d´Ors editará estas glosas en forma de libro.

Creator

Alicia García Navarro

Source

Nueva Revista 052 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

Document Item Type Metadata

Text

Eugenio dOrs La Vida Breve El nacimiento de Sijé [ ALICIA GARCÍA NAVARRO ] e nuevo el verano, y con él, otro inédito de Eugenio dOrs, escrito durante el verano de 1925 y publicado en la revista Blanco y Negro, dentro de la serie La Vida Breve. DCalendario y Lunario. La Vida Breve, que dOrs firmaba con el seudónimo Un Ingenio de esta Corte, aparece por primera vez el 11 de enero de 1925 Incipit vita brevis..., y se prolonga hasta el 15 de marzo de 1931. Son más de cinco años de colaboración semanal casi ininterrumpida en el Blanco y Negro, habitualmente dentro de la sección Gran Mundo. Crónica de la semana. Ecos varios de sociedad. Su contenido, intencionadamente frivolo, es un reflejo inteligente de la vida social y cultural de esos años. Por ella desfilan los personajes habituales del momento, y se da noticia de sus actividades, sus comentarios, pero siempre desde dentro, porque el autor es uno más de ellos y forma parte de ese juego social. Se hace referencia a temas muy diversos: las nuevas adquisiciones del Prado, los cursos y conferencias que se llevan a cabo en Madrid, las exposiciones, conciertos, la actividad teatral, la hípica o hasta la descripción detallada de los distintos tipos de tejidos populares españoles siguiendo la obra de Mildred Stapley. La vida madrileña del momento queda reflejada en las hojas del carnet como a él le gustaba llamarlo de La Vida Breve. Pero este carnet no se limita a reflejar solo los acontecimientos de Madrid, ni de España, sino que lo acompaña en sus viajes —muy frecuentes— de los que nos quedan crónicas deliciosas. La selección que he realizado corresponde justamente a un viaje —unas vacaciones de verano durante los meses de agostoseptiembre de 1925—, que tiene un interés adicional para el conocimiento de la obra del autor; y es que estas hojas contienen el germen de lo que será años más tarde una de sus novelas: Sijé. Este personaje aparece por primera vez dentro de la obra de dOrs en La Vida Breve, y más concretamente en la crónica del 30 de agosto, donde desaparece o se le nombra por última vez el 25 de octubre —¿qué estará haciendo nuestra Sijé a estas horas? Procuraremos no pensar más en ella. Desde luego ya no la nombraremos más—. Son un total de ocho crónicas de las que, por razones de espacio, reproducimos únicamente las seis primeras hasta el 11 de octubre inclusive—, que son las que constituyen el núcleo fundamental de este relato. Tres años después (entre 1928 y 1929), Eugenio dOrs escribe una serie de 67 glosas, ya bajo el título de Sijé, que se publican en el diario barcelonés El Día Gráfico. Posteriormente, con motivo del centenario del nacimiento del autor, Carlos dOrs editará estas glosas en forma de libro (Editorial Planeta, Barcelona, 1981). Sijé forma parte, junto con La Bien Plantada, Gualba, Cartas a Tina, y otros apólogos, de la serie denominada Las Oceánidas; título que según su autor, en una nota a la primera edición castellana de su fardin Botánico, alude a la función de compañía en la castigada soledad que lo Eterno Femenino desempeña en el Prometeo de Esquilo. Pero ahora callemos para escuchar a Sijé, que fue una Voz antes de ser un Cuerpo.... && Eugenio dOrs LA VIDA BREVE (AgostoOctubre, 1925) azules —así en el fumoir del Gari30 AGOSTO DE 1925 tón , de Cannes—. Y extrañas sensaciones: alguna vena de perfume Domingo precioso suscita el de la madera laAtrás se quedaba San Remo, cada; algún soplo de calor de la durmiendo su borrachera de sol. tierra, aunque atenuado, dulce coPor hábito adquirido en invierno, mo un arpegio de órgano, en una el tren, a pesar de su alta categoría, iglesia, entre el incienso de los ofise detiene —ahora en verano en cios; una gota salobre, de pronto, cada pueblecillo de la Riviera ligur. en la mano o en la lengua; el desParece que con sólo hacerle una selumbramiento de un kimono rojo ña condescendería a detenerse o el deslumbramiento de una destambién ante cada uno de los villinudez tostada, junto a las olas, en nos que se reparten la sombra suel momento en que precisamente cinta de las palmeras y ante cada el tren está a punto de acordarse uno de los rótulos inscritos en de su denominación oficial de dimármol, Miramare o Quisisarectísimo... na, Nid blanc o Villino MiEsta parada, empero, en que mosa... A la derecha se tiende el estamos no se podía excusar. Heinfinito azul; a la izquierda avanza mos llegado a Alassio, que durante la carretera, estrecha y cálida, serdiez y siete siglos ha sido un sencipenteando perezosamente entre los llo refugio de pescadores, pero que muros de las quintas y los pámpaya era el Albingaunum de los ronos polvorientos de la viña virgen. manos y ahora parece querer supeSe filtra en el aire el crepúsculo corar el esplendor antiguo con la mo un café en su cafetera, y diríase prosperidad de su doble juego de que el sol nos hace ver todas las estaciones —bañera y veraniega pacosas a través de lentes rojos, lilas o ra los italianos, invernal y heliotera la sensibilidad. No sé qué tierapéutica para los ingleses... Alasne, de italiano y de lejano a un sio, donde hoy, como en el Lido, tiempo, que los ojos se nos nuel traje de baño se guarda hasta las blan y que sentimos en el cuello seis de la tarde, muy cubierto a veel palpitar de la sangre de un coces por un pyjama de los colores razón, que ni siquiera debe ser el más vivos, con la ventaja aquí de nuestro, sino acaso el de este ser, que tampoco a las seis de la tarde todo ojos, todo ojos azul claro en se va por el smocking. la fina cara medallera, con la meEn maillot, en capa verde, en lena de cabellos negros encrespaturbante, en caftán rosa o en pyjada a lo Medusa ¿muchacha, muma naranja se acude, en Alassio, a chacho?, que envuelve su carne la estación del ferrocarril, al paso dorada en una capa de baño verde del tren. Se acude para despedir a y levanta el brazo derecho en selos conocidos y para echar, entre ñal de adiós a alguien que se va risas, besos volantes a los desconomás lejos en un vagón de tercera cidos, cuando el tren se aleja, a la clase, mientras que con el meñihora clemente de la caída de la tarque de la izquierda aprieta, sin de... Pero ha ocurrido que, apenas pudor, una lágrima en el mismo avanzados unos metros, nuestro nativo saco lagrimal. convoy se para. Como si no estuviese bien decidido a partir del deFó, con la portezuela abierta, licioso lugar, o como si quisiera ha dicho: dejarnos admirar un friso expec—¿Despides a tu novia, muchatante de quince bañistas con carne cho...? ¡Si quieres, te llevo! de bronce —atléticos muchachos Y yo, alargando la mano, ya: ahora—, que nuestro amigo Fó —así ¿Despides a tu novio, muchallamado por el orientalismo de su cha...? ¡Si quieres, te llevo! sabiduría profunda admira, soEl ser, de un salto, ha subido a crático, desde la ventanilla. nuestro compartimiento. Sólo al En este punto, lento, insidioencontrarse arriba, cuando el tren so, todo volutas y espirales, todo ya había arrancado de nuevo, esta gemidos y deseos inexpresados, se vez definitivamente, han reído sus eleva en el aire el canto de un dientes deslumbradoramente blanacordeón... Y no sé qué tiene aquí cos. esta voz vulgar, conocida tantas Es una muchacha. veces, mofada tantas veces. No sé —Bueno dice Fó—; ahora te llequé tiene, que a la vez le absuelve varemos al lado de tu viajero, y no y le imbuye de sutiles venenos pate preocupes del billete. Pero ella, con su imprevisto mos entendido nada; pero nuestra semblante de terror, rehusa. salvajita de la Riviera se ha reído ¡No! ¡Qué espanto...! ¡Lo que tanto, que es su risa la que nos ha me diría! hecho reír. Se queda con nosotros. EmpieDe la comedia, con todo, se nos za a contar con volubilidad cosas transparentaba lo suficiente para algo incoherentes. Pasa un reviadivinar todo el valor de la compasor... La suerte está echada. ñía de Gilberto Govi, heredera de En otras estaciones, a que llegrandes tradiciones locales. Y el gegamos cuando ha amanecido ya nio de Nicolo Bacigalupo, actor—en otras estaciones, también con autor como una magnífica ley de palmeras, negras ahora, y viñas simetría histórica quiere siempre en vírgenes, y olor a madera preciosa, estos casos—, sainetero inspirado, y caftanes de colores vivos—, suede vena popular generosa. nan igualmente los acordeones Después de la representación, melosos, turbadoramente sentipara nuestra cena de mariscos en el mentales. puerto, han sido invitados también los cómicos y las cómicas. Martes Génova. Génova nocturna, Miércoles porque aquí vivimos solamente de Osbert ha llegado de Florencia. noche, repartiendo sus horas entre Y, apenas entrado en el cuarto de el puerto pecador y las calles señoFó, lanza un grito de admiración. riles y mercaderas, con los palacios Allí está Sijé, que posa. Su grade Galeazzo Alessio, de puertas agicia andrógina ha vencido, por fin, gantadas que se diría montadas soel despego del artista, y éste ha bre zancos. condescendido a nuestro deseo de Para divertir a Sijé (la llamamos que fijase, en una sanguina bien Sijé; y, como una buena acción es apurada, los rasgos turbadores de siempre recompensada, su presenla pequeña vagabunda. Pero Sijé cia entre nosotros nos ha traído el posa vestida, y el vestido es precibuen tiempo fijo, por cuyo barosamente lo que subraya su feminimétrico advenimiento tanto suspidad. Si con la melena al aire pareramos en Lausanne), para divertir a ce un Baco adolescente, con el Sijé y poner contenta su sangre plemanto se la diría una Madona. beya, hemos asistido a una repre—¿Para qué fatigarse en su resentación de teatro dialectal genotrato? —dice Osbert, después del vés. Nosotros, en realidad, no hegrito—. El retrato de esta muchacha está hecho ya. Acabo de verlo preparado una serie de espectácuen Florencia, en la nueva galería los excepcionales. Ha hecho más: que acaba de abrirse al público, invitó, y tiene como huésped en el con la colección del anticuario castillo, a Morris Gest, el empresaStefano Bardini. ¡Colección adorario americano famoso. ble! La componen principalmente Acerca de esta visita, un rumor estucos, esos famosos stucchi flocorre estos días últimos por las orirentinos, imágenes de santidad, llas del Salzach. Madonas casi siempre, que sirvieDícese que Morris Gest y Max ron de muestra y enseña a tiendas Reinhardt preparan juntos, para de artesanos y mercaderes... darla pronto en América, una esceHe aquí, en fotografía, una de nificación de El sueño de una noche las mejores piezas. Se trata de un de verano, de Shakespeare... Hasta estuco polícromo de un artista igaquí, nada de particular. Lo que ya noto del Renacimiento. Pues bien: lo parece más es el detalle de quién quitadle el niño de los brazos y ha de representar uno de los papedecidme si éste no es el retrato de les recitados de la obra. Nada mevuestra Sijé... nos que Charlie Chaplin, es decir, (De nuestra Sijé corrige OsChariot, el cómico cinematográfico bert, al repetir el nombre, unos famoso. minutos más tarde). Cuando Osbert, en el jardín de la Cova milanesa, ahora —¡manes del almibarado Bellini, estremeceos!— convertido en dancing, con 6 DE SEPTIEMBRE DE 1925 músicas de negros y todo, cuenta estas noticias, alguna de las damas Viernes del grupo amigo inicia una diserOsbert trae noticias frescas de tación estética sobre la escenograSalzburgo... Aunque la semana de fía contemporánea a base de arte la Sociedad Internacional de Músiruso, y de catálogos de la actual , ca moderna haya sido trasladada a Exposición de París... Pero tal vez ! Venecia hogaño, allí no se dan por nosotros no la escuchamos con vencidos. El gran teatro, que hace demasiada atención. Cruzamos dos años no era más que un promiradas donde, a la vez que un yecto, ha debido inaugurarse ayer. resplandor de mutua inteligencia, Max Reinhardt, desde su castillo pasa, de los ojos del uno a los del de Leopoldskron, la antigua villa otro, una sombra casi imperceptide los arzobispos soberanos, ha ble de recelo... Es que —por primelevantan, sueltos, en el gran viento ra vez sola, desde que la pescamos de la carrera del coche y dan a la al paso del tren en Alassio— Sijé, cabeza un coronamiento de Gornuestra sirenita prisionera, está esgona. perándonos, apartada de esta mesa Sijé ha cantado. Ha dejado papor las crueldades de liturgia sosar por su garganta y por sus labios cial, cenando, tal vez tristemente, toda esta basura lírica del populaen una pobre trattoria detrás de cho italiano tan conmovedora, San Sátiro. después de todo, en una noche como esta noche—, y en una boca como la de Sijé. Canzonetas fáciles, El mismo viernes elegías de sentimentalidad pegajo(última hora y madrugada) sa... ¡Cuánta efusión luego! ¡Cuánta ternura sentimental y besucona en Smetti, bambino, mia el encuentro del jardín público! ¿A Dinterrogar ifiori qué celado huerto de cipreses de Perche il mister dei cuori las afueras nos llevará la que heIfiori non lo san. mos aprendido a llamar aquí, sin más, la máquina, a qué huerto Quando la margherita de cipreses, con un cielo maravilloHa perso ogni sua foglia so encima y unas botellas de Asti Tu resti con la voglia puestas en fresco al agua de una E con un gambo in man... grotta, estilo Villa dEste? Sijé está divina. Entre los cinco Y el melodrama también: la hemos hecho lugar. No me he fijado en si al venir de su cenita de San Sátiro estaba descalza. Ahora Quante amare lagrime la mamma aveva pianto sí, como en la playa de Alassio. Su per le triste femmine misma capa de baño de entonces, che ilfiglio amare ancor... ceñida de otra manera, le sirve de traje. La fina garganta ostenta esta noche el collar de perlas reconstiPero no hay paciencia para setuidas con que nuestro Fó ha queguir una narración de este linaje rido pagar las sesiones de pose de la hasta el final. Más vale el lirismo antigua modelo. (Lo que empezó puro y los ritornelos, que, además, siendo un retrato ha concluido, se aprenden en seguida y que, a la naturalmente, en un San Sebassegunda copla, ya se pueden cantar tián). Y los cabellos, negrísimos, se a coro: aunque no ha tenido suerte, y Frin! Mía Carmela bella! ahora no puede, por la vista... Fron! Cara caramella! Fron,frin, Una mano un poco brutal le dischuidi il frnestrin tapa la boca. Fron! certo sei a letto —¡Basta, Sijé; basta! Esta histoFrin! Voglio per dispetto. ria ya la hemos visto en el Edén Frin, fron, Cinema... cantarti sta canzon... Ella ríe, ríe... Peor es cuando, en vez de conCuando entramos en la ciudad, tar, le da por preguntar. Advertiya el tambor del Bramante, en mos que el grupo de nuestras daSanta María de las Gracias, parece mas amigas de la Cova la intriga desteñir lentamente su color de rodemasiado. sa en el cielo lívido. Martes Domingo En una hoja del carnet de La ¡Esta manía, sobre todo cuanvida breve se dejó un elogio para do el reposo en los jardines, de el cartel de la Exposición de Arte precisiones autobiográficas, que decorativo de Monza. Hoy he visnadie le pide, como si quisiera to esta Exposición... ¡Nada, tam—dice Fó— exhibir un certificado poco, en el interminable desfile de buena conducta de onceava de salas regionales! Tal vez algún clase vidrio de esos de Murano, que —Yo estaba ¿sabes? hace un mes ahora se fabrican en estilizaciones en Alassio. Mi pintor me había simples, de líneas a veces muy ditomado por modelo y trabajábachosas. mos cada día. Además, yo tomaba De lo folklórico, sólo Sicilia. los baños de mar... Me había deLas carretas y tartanas pintarrajeajado todavía pagada una semana das, los arreos de tantas campanide hotel. Después yo tenía que llas son encantadores. Me he volver a mi casa, Vercelli... Tomé comprado un chaleco verde esmevuestra invitación como un juego, que duraría hasta la estación de ralda, con adornos rosa y amariNovara todo lo más... Pero no imllo, y bordado en hilo de oro y porta. Mamá se figurará que estoy pedacitos de espejo cosidos a la todavía en Alassio, o que he entapa de los bolsillos. contrado trabajo en Niza... ¿SaLuego hay muchos muebles bes? Mi padre también es pintor, calabreses. Muebles calabreses de estilo vasco, como dice Octavio de privilegio, de todos modos demasiado laxo, del Excelsior, es una Romeu. multitud. Y su festín de libertad no va siempre acompañado de aquel innato y oculto sentido del 13 DE SEPTIEMBRE DE 1925 límite, característico de las verdaderas selecciones. De esta falta no se eche toda la culpa a los alemaJueves nes. Italianos son los primeros en No es lo más importante que pecar. Ni faltan ingleses e inglesas en Venecia no haya automóviles. la verdad es que su número y su Lo más importante es que no hay calidad se han rebajado bastante bocinas. en los últimos tiempos— contamiNi en el Lido. Cierto, las mánados con el eclipse del buen gusquinas son embarcadas en San to. ¿No era miss K** T** quien Giuliano directamente para el Liayer, tomando el aperitivo en do. Pero en el trayecto parecen coChezvous, proponía coronar la rregirse del vicio de gritar. Entre serie de las fiestas de noche con un los hoteles, por los jardines del Libaile de pyjamas...? La verdad, por do, aprenden a deslizarse sin voz, otra parte, es que más fantasía que como patinadores refinados. Tamhay en éstos no se puso nunca en bién ellas tienen su ley de correctravestís ydominós. ción: escape cerrado y bocina muda. Los verdaderamente apurados, Hay este año en el Lido demacomo consecuencia de todo ello, siada gente. El mal ya empezó el son aparte de alguna mamá calviaño pasado. El saneamiento de la nista caída aquí por equivocaciónmoneda alemana ha venido a Ios empresarios de espectáculos del agravarlo considerablemente. Es Chez vous, que no saben cómo lástima, porque así acabará por vestir o desvestir a sus muchachas destruirse el exquisito sentido que —demasiado gordas, por cierto— había alcanzado de libertad suprepara que la función de pago de la ma, de vacación esencial. El pyjanoche no resulte sosa ante los pama en sociedad es cosa gratísima, nópticos gratuitos de la jornada. a condición de que la sociedad no Lo de tenderse en la arena al ressea multitud. plandor de las bengalas formando Ahora la que se baña y se descon los cuerpos entrelazados las nuda en el Lido, desde la popularicuatro letras de la palabra LIDO, dad pululante del Alberoni hasta el fue bueno para el año anterior. Las famosas Saturnalia 1924, este ta, yo, a mi tronado palacio de alquiler. año, con tanta gente desconocida, habría tal vez algún peligro en darlas de nuevo... Lo más cómodo, Viernes pero también lo más aburrido, es Osbert ha recibido noticias repetir al pie de la letra las tabarifrescas de la estación de Salzburg. nadas parisienses del invierno anLos espectáculos de Max Reinterior. hardt han sido este año algo más En cuanto a nosotros, tenemos intensos que nunca. En la reprelos problemas resueltos. Nos hesentación de El milagro, el mago mos dividido para lo de la habitaescenógrafo fue acumulando cuanción. No acudimos al Lido sino tos instrumentos de sugestión del para el baño y el almuerzo, en que terror y de la muerte puede invenaquél se termina, porque no somos tar la fantasía humana. Si ha llade estos que van acercando progremado al esnobismo, hay que recosivamente la vida playera al camnocer que ha castigado duramente ping puro. La hora primera de la al esnobismo. Ha empezado por tarde es para dormir, y a la del té dejar salvaje la vegetación en el —basante tardío— son las amigas emplazamiento del nuevo gran teque viven en el Lido las que nos atro. Para alcanzar sus localidades devuelven la visita matinal. En las grandes damas llegadas de Viecuanto a la noche —¡ah, la noche es na y de Nueva York han tenido para Venecia, para sus rincones que sufrir los pinchazos de las ortiobscuros, para sus canales extraviagas a través de sus medias sutiles. dos!. Si las damas no se quedan La víspera de la representación, para la comida en la trattoria de este año, como aquel del Malade los salmonetes, quien viene es Sijé, imaginaire, ha habido en Leonuestra sirenita cautiva, a quien poldskron, la arzobispal residencia hemos puesto la jaula en una habide Reinhardt, un ensayo general tación de la Giudeca, y que desde por invitación. En él se ha apreciael queso empieza a cantar y ya no do más que nunca el genio de lady lo deja hasta que, con la luz primeDiana Manners. Mientras llega la ra del alba, empieza a distinguirse hora de que Reinhardt lleve al de el blanco del negro en la cúpula de Charlot a representar Shakespeare, Santa María de la Salute... Desbueno es que el auditorio cosmopués, si toca madrugada de dorpolita de Salzburgo empiece a mir, nos dispersamos. Osbert al acostumbrarse a los entronques Danielí, Fó y los otros, al Cavalletimprevistos, ligando, en una sensación compleja y única, Estados y esta góndola ha llevado también Unidos con Edad Media. a Sijé. (Me sorprendo a punto de escribir ¡oh, impiedad!— cargado Sábado con.. ¿Es que ya queremos menos Fiesta de noche en el Gran Caa nuestra prisionera? No; pero, nal. Nada en rigor. Cuatro faroconfesémoslo, los seres más adorales... Sarach que ilumina su casa... bles a veces nos estorban un poco). La fábrica de mosaicos que echa el resto... Un poco de juerga verbenera en Rialto... La suspensión del Lunes tráfico del vaporetto... ¡Nada y tanEsta noche, en el Excelsior, el to! baile de la Muñeca Italiana. Este substituye, con ventaja, al baile de Nuestro problema ¿Sijé o las pyjamas de miss Catalina. amigas del Lido? ha tenido una solución ecléctica. Los más nos hePor muñeca italiana entendemos dejado tentar por la invitamos aquí ahora los Leuci dolls, ción de estas últimas y por su momemorable revolución en la juguedo de celebrar la verbena a lo nortería y una de las más sabrosas inteamericano, por la gran góndola venciones del arte en los últimos con mesa puesta y reserva de hielo. tiempos. Nuestro tradicionalismo estético y la Religión de la Vida Sencilla nos lo perdonarán por una vez... 27 DE SEPTIEMBRE DE 1925 Oportet haereses esse. Y lo del margen de ironía. Pero Fó, el filósofo socrático y Miércoles Adelante, adelante el cortejo extremooriental (parecido en esta magnífico de la Música Nueva, doble calidad a nuestro grande y que ahora, de todos modos, para admirado Dickinson), tiene todaentrar, por ministerio de la Socievía otro grupo un poco extraño, dad Internacional de Londres, en del que, por ciertas razones, los deesta Venecia hospitalaria, tendrá más no queremos saber nada. Fó que dejar carros y corceles, tomanha mantenido el purismo estético do la góndola o andando a pie, con más rigor. Su góndola, con las tutto diritto como aquí se dice cortinas cerradas o poco menos, se paradójicamente—, tutto diritto, ha deslizado silenciosamente por el por el laberinto zigzagueante de Gran Canal. Dentro iban algunos muelles, puentecillos y callejuelas! representantes del grupo ambiguo, pianoforte, anunciada para el con¡Adelante, que su festival número cierto del 8. —Esta sonata y su ejetres promete obscurecer, por la incución me dan un poco de mietensidad de su gloria, el lustre de do. En cuanto al gran Schoenlos anteriores, el de Salzburgo, en berg, ya ensaya. De su Serenata pa1923, y los de Salzburgo y Praga, ra orquesta de camera se cuentan el primero para la música de cámahorrores. Parece que jamás oído ra, el segundo para la orquestal, humano recogió ramillete de cacocumplidos el año pasado! Para refonías semejante. cibir a heraldos y coribantes, hoy Generoso, el maestro Toscanini la Reina Adriática se ha vestido de ha venido también, en calidad de sol. Se ha vuelto verde como nunpuro oyente. La princesa Polignac, ca este mediodía, verde esmeralda, la que dió a conocer en París el Reel agua del Canalazzo. Mil lenguas tablo, de nuestro Falla, tiene aquí de oro la hacen centellear, transesu casa, y vive en ella desde hace úntes inquietas. Un viento fuerte, días. Y, a propósito, ¿por qué nada alegre y joven en su picante frialhay de Falla en las cinco sesiones dad, la ha despoblado un poco, del festival; de Falla, tan celebrado haciendo fatigosa la navegación de en Salzburgo? Se ha dicho un molas góndolas. ¿Qué importa? Una mento si Salazar... Pero quien va a góndola, una góndola a toda prisa, representar la música española es requiere ahora, de pie ya en los esGaspar Cassadó, compositor tamcalones del traghetto de Zobenigo, bién, además de astro del violoncela figura de Edward Dent, nuestro lo. Una Sonata suya, para piano y presidente, invariable desde Salzvioloncelo, se dará en el concierto burgo, en su mefistofélica rubidel 4; al día siguiente, él mismo cundez. De Eduardo Dent, a interpretará otra Sonata de Honquien da ahora el sol en las gafas, negger. De Barcelona, como Casque despiden centellas, como al sadó, ha venido también Frank Poniente, los cristales pequeños, Marshal, con su mujer, una Cabaen lo alto de la fachada de San rrús... Es lástima que, entre los Marcos. amigos de la música de España, no Más tarde, en el Florián, a la haya venido nadie más. Allá, por el hora del café, suenan los grandes mes de Junio, desde Madrid, la senombres. Richard Strauss está ya ñora de Baüer había prometido su aquí; se hospeda en el Lido. Strapresencia. No la hemos visto hoy winski no podrá venir hasta meen el té del Excelsior, donde estadiada la semana que viene, a tiemban lady Sasson, la princesa de San po apenas de ejecutar su Sonata per Faustino, la princesa Giovannelíi, en que vivimos (habrá que corregir esto, evitando que La vida breel príncipe Leopoldo de Prusia, la ve se convierta en La vida loca), Reina Aspasia de Grecia, la Melnos sería ahora difícil precisar el bapor qué. La Melba ha cantado esta noche, en el Canalazzo, a beneficio Esta noche, la del tercer conde no sé qué. Antes había cenado, cierto, el teatro La Fenice brillaen aquel de los comedores del ba como un ascua de oro. ¡Cuán Grand Hotel que no tiene balcón, bien sientan a la graciosa decorasino ventana, sobre el agua y en ción rococó las pantallitas, las incompañía, hay que decirlo, un ponúmeras pantallitas, en los brazos co desagradable. Vestidas con sus de las lámparas! En alguna sala de trajes de noche, esas gentes se asesespectáculos de Madrid debería taban bolitas de miga de pan e ensayarse el sistema. Luego, la auimitaban las voces de distintos anisencia de gallinero ennoblece a males. Tal vez este desorden ha datodo un teatro. Pienso en mi amiñado a las facultades de la artista. go T**, que, en sus casi continuos El caso es que, cuando ha terminaviajes a Ultramar, únicamente do de cantar, de ambas orillas del puede soportar la travesía en vaGran Canal, desde San Marcos copores de clase única. mo desde la Salute, ha sonado y ha Aun sin querer, uno recoge corrido en la obscuridad el estridor desde la entrada muchos potins, ultrajante de una silba. Pero ¡qué sobre presencias y ausencias. silba...! Silbaban ignoro si exigenStrauss no ha venido. Como se le tes o simplemente contagiados— sabe en Venecia, la falta del autor hasta los pasajeros de los vaporetti. de Salomé es comentadísima. Toscanini sí está; centenares de imSábado pertinentes no se cansan de fisgar Por culpa de nuestra Sijé (deen su palco. En el del lado, la cididamente a las sirenas, incluso princesa Polignac. En un palco a las sirenas domesticadas, les del segundo piso, o como decicuesta un poco comprender ciermos aquí los viciosos de arquitectas cosas, y esta nuestra tiene, tura del segundo orden, Dent, además —nadie lo hubiera dicho—, con el ya glorioso Francesco Maliuna disposición lacrimosa bien lapiero y con Alfred Casella, que mentable) parte de nosotros ha pronto se sentará al piano para perdido los dos primeros concierejecutar, con Gaspar Cassadó, la tos. En rigor, dentro del desorden Sonata de Honnegger... ¡Qué lástita cierto punto, esto es un mal ma que nuestro amigo Trend no presagio para Schoenberg. haya venido! Quien sí está es otro hispanista ilustre, Mr. Starkie, que Domingo el invierno pasado trajo el duque Anoche, terminado el concierde Alba, de Dublin a Madrid, pato, embarqué para el Lido, donde ra que diese conferencias sobre el se celebraba, para cerrar la estateatro español contemporáneo. ción, una magnifícente Fantasía Giuletta Gordigiani von MendelsPersiana... Allí estaba Strauss con hon, que ayer acompañaba a Caslady Sasson. Y con las aristocrasado, le aplaude calurosamente cias de los dos continentes, ahora hoy desde su poltrona. reunidas en Venecia. La más viva delicia del concierto, los Joueurs de flüte, de Albert Esta vez, Aldo Molinari hizo Roussel, maestro de vanguardia..., bien las cosas, ayudado por la nacido en 1869. Monsieur Louis imaginación de pintor Brilli. La Fleury, flautista exquisito, nos rosala del baile del Excelsior aparecía ba el corazón a todos. Ya se adiviverdaderamente convertida en na que este francés delicado, a una callebazar de Oriente, con quien acompaña al piano su musus mercaderes en las colmadas jer, va a ser el héroe de la simpatía tiendas, con sus bailes de almeas, en todo el festival... Me acuerdo sus músicas salvajes de negros. del dibujante Naudin, concertista En el tuk y en chez vous se baitambién en instrumentos dulces y ló después furiosamente hasta que antiguos. Y de que un día, al terla luz primera del día extinguió, minar de hacer cantar a su flauta en el jardín, las fuentes luminoun aire de la vieja Francia, me sas. decía, con lágrimas en los ojos: Hoy es el día de las regatas. En Ah, mon ami, vous savez quand este momento avanza por el Calon est français, cest pour tounal el cortejo del duque de Aosta. jours!. M. Fleury ha reaparecido, al fin del concierto, en la Sonata pa4 DE OCTUBRE DE 1925 ra piano, flauta, oboe y fagot, de Vittorio Rieti, compositor, éste sí, muy joven, nacido en Egipto... Lunes Por sus audacias —un poco gratuiEn la sala del Maggior Consiglio del Palacio Ducal, esta tarde, tas, conviene decirlo, Rieti ha el concierto de música italiana y estado a punto de naufragar. Hasantigua, dirigido por Alfredo Caera aún la de las grandes patricias sella. Este y Francesco Malipiero venecianas: la condesa Annina han sido, por otra parte, los héroes Morosini, con su cabellera de jode todas estas jornadas. Han imyel; la condesa RobilantMocenipuesto —por obra, a medias, de la go, la condesa DadaAlbrizzi... sabiduría y de la gracia— aquello Aunque nuestro Fó opinaba que que en materia de arte, y quién sael nombre de esta última era un be si en toda materia, podría ser el poco peligroso en un concierto y mejor programa de los pueblos laen unas fiestas cuyo sentido ha tinos; quiero decir el programa consistido precisamente en la deque identifica la más áspera noverrota de lo dadá. dad con la más auténtica tradiCasi todo el Comité de la S. I. ción. de M. C. estaba también, con Edward Dent a la cabeza. Y Arnold No hay palabras para decir de Schoenberg, nada inquieto por el la justeza, de la elegancia, de la cáriesgo de su Sonata, que va esta lida profundidad que, en su oro noche. Mussolini hubiera querido dulce, tenía esta tarde, la luz de venir, según me dicen; se lo han Venecia, cortada a medias por una impedido algunos deberes relaciocortina color de cuero, en la sala nados con la catástrofe marítima del Maggior Consiglio. Jamás han que hoy llora Italia. Dos de sus podido reunirse tan admirableministros se encuentran presentes, mente las dos cualidades que —delos señores Giurati y Volpi, que masiado ligeramente— se juzgan ayer acompañaron al duque de contrarias, la solemnidad y la intiAosta. Y el conde de San Martino midad, como en esta atmósfera y Valperga, presidente de la Acasuntuosa y extinta. En el estrado, demia de Santa Cecilia, de Roma. la reducida orquestina de cuerda y Y Hertzka, el gran editor vienés. Y madera. En sillas libres, en los Alexander Russel, que dirige la Fabancos de madera adosados a los cultad de Música en la Universimuros ilustres, mil personas, quidad de Princeton. Y nuestro aminientas figuras, ya meditabundago Starkie, el hispanófilo de Irlanmente penetradas por la emoción, da... antes de que la nota primera de los violines se elevase en un aire Monteverde y Marcello, al ser denso de historia. Strauss no faltaevocados, por magia y erudición ba esta vez. Ni Strawinski, ni Tosde Casella, se han encontrado en canini. La princesa Polignac había su casa. Por esto, tal vez, no han traído su corte. Pero más lucida hecho ningún aspaviento. NosoMiércoles tros, tampoco. Hemos aplaudido, La máquina asciende, sin no demasiado... Había quien lloapresurarse demasiado, por la esraba. Este es su aplauso mejor. trada de los Dolomitas. ¿Me atreveré a confesar, tamNo hace frío. bién, que las cantantes nos han producido cierta ligera decepción? La nieve de las cumbres vecinas Medio siglo de wagnerismo, según parece puramente espectacular... Octavio de Romeu, ha podido coLa estación será clemente con rromper hasta tal punto a los arnuestros retardos. No apresurará tistas del canto, que ya no saben demasiado las lluvias de otoño. Y, imponer la primacía la monarsi Dios quiere, nos dará todavía quía eufónica de la voz humana. una buena settembrata. Porque esta primacía debiera ser De cuando en cuando un cesiempre articulada, verbal, plenamenterio de guerra, conmovedor mente; no interjeccional. El buen en su humildad. Unas maderas cantante, el cantante que aspire a blancas, unas cruces blancas, un resucitar la buena escuela del merótulo. Y flores que dentro de una lodrama monteverdiano, debe emisemana esconderá la nieve. Aquí, tir palabras, no solamente sonidos... entre el quince y el diez y siete, ¡Cuán lejos están de esta exigencia fueron las grandes batallas entre muchos artistas de hoy! No se les los austriacos y los alpinos italiaentiende. Cuando el que se entiennos. El general Cantore cayó en la dan las palabras es algo que un primera de las Tofanas, a cuya buen amigo mío y religioso fransombra duerme Cortina dAmpezciscano lo exige hasta de los curas zo. que rezan en los entierros... Más Pero hoy, cada pueblecillo sonde una vez le he visto, en coyunriente, cada iglesiuca de agudo tura así, separarse de la presidencia campanile, cada río murmurador, del duelo, acercarse a los oficiantes cada árbol de esos que según Fó y soltarles alto, en tono de autoriestán realizando una huelga colosal zada reprimenda: — ¡No se comde brazos caídos, parece decir queprende nada de lo que están ustedes damente una palabra de perdón... diciendo al difunto! ¿Nos perdonará también, en su Pero olvidemos los detalles. El rincón de la Giudecca veneciana, crepúsculo es demasiado bello. nuestra sirenita cautiva, nuestra SiAún queda tiempo para ir a beber jé, a quien hemos dejado —no sin en el Lido un té tardío, el último un pinchazo en el corazón— para té playero de la temporada. venir a encontrar en estas montabien dónde cae y me es familiar. ñas al grupo mundano y amigo...? Pero, la verdad, de Trieste no sé Bien hubiéramos querido traerla; nada. Hasta esta mañana creía que pero esto es imposible. Ya en Veen Trieste se había celebrado un necia, con la constante comunicaConcilio; pero mi amigo Osbert ción entre el Lido y el Canalezzo, me acaba de advertir que el Concihubo algunas dificultades. Aquí lio de Trento no se había celebrado hubiera sido peor, porque vamos a en Trieste, sino en Trento. vivir todos juntos. Y hasta Osbert (Temo, además, que con el y otros con su familia. Oriente jamás haremos buenas miSijé no ha escatimado las lágrigas... Lo más oriental que nosotros mas. Ha habido que prometerle podemos amar es Venecia). excursiones frecuentes y nocturnas. Lo hemos prometido de buena fe. Pero nosotros mismos dudamos del cumplimiento de la pro11 DE OCTUBRE DE 1925 mesa. El caso es que las campanas del campanile de Cortina dAmpezzo, Lunes al señalar ahora —acabamos de lleHabíamos confiado excesivagar y el sol se pone— la oración de mente en nuestra buena estrella. la tarde, nos han dejado largamenHe aquí el otoño, que, en estos te silenciosos y nostálgicos. Alpes de Cortina, quiere decir el invierno. Los abetos no conocen, como los árboles de hoja caduca, Sábado esta hora fina de los vestidos de De la melancolía de estas prifuego y oro. Y, como las blancuras meras jornadas no ha podido cude la nieve también son visibles en rarnos el baile de máscaras del hoel verano, el término de éste no lo tel Cristallo. Singular baile de másseñala sino el gris, el gris de las caras, donde, aparte de los que nos nubes y de los cielos bajos cargavestíamos juntos, a los demás les dos de lluvia. Toda la noche ha conocíamos menos todavía cuando llovido y toda la mañana. Hacia el se quitaban la máscara. mediodía, la piedad del tiempo ha Así le decía Fó, insolente, a una acabado por concedernos un tímidama de Trieste, en travestí de nado rayo de sol. Y éste solo ha serpolitana. vido para iluminar nuestra melanSeñora, por favor; no se descolía. Suerte que la melancolía cubra, no me diga su nombre... gustada en grupo de unos cuantos Porque todavía Nápoles yo sé muy es como una botella, con cuyo ron tantos combates entre las trocontenido se llenan a la vez varias pas austríacas y los alpinos italiacopas. Con un poco de licor nos— tiene un nombre de consaamargo en cada una, todavía se gración. El de allí arriba se llama, puede brindar. con el paraje, Tre Croci, el de la altura del Belvedere, Aquile delle Lluvia en el alto valle de AmTofane, el que está en el mismo pezzo quiere decir nieve en la Cortina dAmpezzo, General montaña. Tanto como han creciCantore... El general Cantore cado las aguas en nuestro río habrán yó aquí en la primera de las Tofacrecido las nieves en el paso de Tre nas. Junto a la estación tiene un Croci. En el paso de Tre Croci hay monumento. Es lo primero que un hotel. Junto al hotel, un ceven los innúmeros turistas de Mumenterio de guerra... ¡Ay! El cosnich y de Viena cuando, al bajar mopolitismo del hotel, donde a al andén, entregan sus maletas a cada té, y a cada cena, y a cada exlos porteros de los hoteles, que les cursión se afirma sin pudor la unisaludan obsequiosamente en aledad de la Europa danzante, y mamán. jongante, y flirtante, es un inevitable insulto a la presencia de los pobres muertos que yacen debajo Martes de las cien cruces iguales de madeLa catástrofe, de que, naturalra pintada de blanco. mente, tenemos nosotros la culpa, Blancas en lo blanco, sólo a ha estado a punto de envolvernos medias emergerán hoy estas cruces en sus derivaciones grotescas. Una del manto monótono de la nevaSijé rabiosa se ha plantado de imda. Y el rótulo altanero El creproviso en Cortina dAmpezzo. Su púsculo de los héroes no conocerá imprudencia ha llegado al punto noche, se ocultará ya a las cinco de venir a sorprendernos en el hall de la tarde— en una sombra muy del Savoy a las seis de la tarde, en tupida. En el ara pequeña, con las pleno corro de amistad. Alguno tres quimeras en bronce mal funde los nuestros, como Osbert, tedido, se habrá apagado la lucecilla nía allí, no sólo a los amigos, sino de la lámpara. Cuando ya la solea la familia, su puritana y archiendad de la noche tenga tres horas, tonada familia inglesa. Había nevolverá a nevar. cesidad de que rápidamente alCada uno de estos cementerios guien se sacrificara, y Fó, el filósode guerra —frecuentes en estas fo, se ha sacrificado. El ha sido montañas que en 1917 conociequien, con paso decidido, ha salicomo ignorante de ti. Tú eres la do al encuentro de la sirenita alomano izquierda, que no debe sacada, dispuesta al escándalo. El ber lo que hace la mano derecha. quien la ha tomado autoritariaTú eres la aventura, oasis de mismente del brazo y la ha llevado al terio dentro de la norma. Tú eres vestíbulo, donde ha aguantado un la noche, y convenía que de ninaguacero más ruidoso que el de la gún modo cayeras en la tentación noche pasada y, desde luego, mude encender la luz... Sijé te habíacho más de lo que la corrección mos puesto, y, para amigos de las del lugar permitía... El quien, por letras helenas, como nosotros soel pronto, ha corrido con indemmos, no era mal nombre. Que el nizaciones y regalos. El será mañaviejo mito de Psiquis, en tu destina quien, a hora matinal, acompano, Sijé, se reproduce. El mito de ñe a la desobediente a la estación. Psiquis, que, no contenta con su Pero no él solo, sino casi todos, dicha en la sombra, prendió la reunidos en una especie de cruel lámpara para descubrir el rostro consejo de guerra, han dictado la del Amor dormido. Su curiosidad sentencia esta noche y pronunciale costó la ventura, que el Amor do, con la moraleja, la última páhuyó, para no volver ya más... Tu gina de esta historieta dulce y triscuriosidad costará la tuya y la te: nuestra, de paso. Porque nosotros —Sijé, pequeña amiga, ¿cómo, huiremos también y te dejaremos al faltar a tu ley, has podido de esy ya no volverás a verter tu gracia te modo romper tu encanto? en nuestras soledades y en nuesCriatura ligera, clandestino argutras compañías. Se nos desgarró el mento de unas vacaciones, juguecorazón al pronunciar esta sente de mediodías y de culturas, tencia, y más se desgarrará maña¿qué ímpetu loco te ha llevado a na, al cumplirla. No temas. Tu requebrar el límite donde te encecuerdo será para nosotros un perrraba, a la vez, tu naturaleza y fume, que acaso el tránsito del nuestra condición; a salir del setiempo no desvanezca dentro de creto reino, donde, con ser esclava nosotros jamás. Pero la ley es la feliz, eras caprichosa soberana...? ley, y la vida, la vida. Así como Aparte de ti, teníamos nosotros así, nuestras vacaciones iban a ternuestro mundo, nuestro lugar en minarse. Dentro de ocho días toeste mundo, nuestras ocupaciones dos nos habremos dispersado y y deberes. Todo esto convenía que cada cual estará de nuevo en su permaneciera, no solamente lejos lugar y en su tarea... Adiós, Sijé. de ti, sino ignorado por ti; tanto Recibe, para despedida, con nuesSábado tra gratitud, nuestra bendición. Y Génova. Comida brillante, a tú, por otra parte, danos sin renbordo de un acorazado. cor, hoy también, la otra incomSentado frente mío, el marineparable bendición de tu alegría ro elegante ha tenido una atenalada. ción para mí, en un brindis que La Sirenita no es mala. Todavía parece, por otra parte, haber ya siesta noche ha cantado muy dulcedo pronunciado en Santander: mente y ha florecido para noso—Bebo —ha dicho mirándometros por última vez. por la futura Reina de Italia. VA* <4« MU Ce«ift