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Tres reglas para leer bien en verano

Pedro de Miguel

Trata de las tres reglas para leer bien en verano, que son: "No te fíes de las apariencias", "escoge páginas que te transporten a escenarios contrarios a los que te encuentras" y "el verano es el momento ideal para leer lo que desrprecias".

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Referencia

Pedro de Miguel, “Tres reglas para leer bien en verano,” accessed May 29, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1065.

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Tres reglas para leer bien en verano

Subject

Panorama

Description

Trata de las tres reglas para leer bien en verano, que son: "No te fíes de las apariencias", "escoge páginas que te transporten a escenarios contrarios a los que te encuentras" y "el verano es el momento ideal para leer lo que desrprecias".

Creator

Pedro de Miguel

Source

Nueva Revista 052 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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Language

es

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puede que muy especialmente) late lo que nosotros ya poseemos. En esa la soberanía. José Luis Palma Fersolidaridad nacional, aunque sea en nández. torno al modesto tomate, también (y Tres reglas para leer bien en verano Los peligros del verano no se reducen a las medusas, las riadas o los encierros de San Fermín. También los libros pueden causar daños irreparables. A menudo uno se ha sentido un perfecto imbécil a la vuelta de vacaciones por haber elegido mal a sus compañeros de viaje. curre y sucede como dicen el momento en que elegimos leerlos, los nuevos cultos que, por y entre las épocas del año el verano las prisas o por malos consees la más exigente, la más susceptiOjeros, no terminamos de acertar. Reble. De ahí la emoción. cuerdo un verano en una playa de La primera regla para decidir las Valencia intentando hincarle el dienlecturas de verano es precisamente te a la novela de Buzzatti El desierto ésta: no te fíes de las apariencias de los tártaros. Cada vez que la (que vas a tener tiempo, que es el abría, el sofoco del sol ¿dónde estamomento de leer cosas largas, que ba la luna de Valencia a esas horas?cualquier cosa de evasión sirve, que se multiplicaba por dos en las págiun clásico se adapta bien al calor). nas de Buzzatti, desérticas y buenísiTen en cuenta las circunstancias físimas, pero inadecuadas al momento. cas: la sed, la desgana, el Tour, los Otra vez, convaleciente de una hepamosquitos. Conócete a ti mismo y titis en pleno agosto, no se me ocupregúntate qué funcionó otras veces rrió otra cosa que elegir El pabellón y qué no. No pruebes por probar: vedel cáncer de Solzhenitsyn: la hepatite a lo seguro. tis ya vencida se fue transformando La segunda regla deriva, en realien un preocupante conjunto de síntodad, de la primera: escoge páginas mas de un tumor recóndito y ruso paque te transporten a escenarios conra más señas, que me hizo dejar estrarios a los que te encuentras. Si pantado la novela a las cien páginas. estás haciendo un crucero, por ejemHay libros que tienen mala suerte por plo, no leas nada del Titanic, sino delicioso en el que me tragué cinmás bien de algo que no se mueva: cuenta números atrasados de añosbosques, montañas rocosas, viejecide Selecciones, la odiada revista más tos que andan despacio. Si estás en el difundida del mundo. A escondidas, campo, lee novela urbana. Y al revés: porque me daba vergüenza, disfruté si te ha tocado quedarte en la ciudad, como quizá nunca lo haya hecho desbusca algo campestre, con vaguadas pués, con esos extractos de historias y lugareños y matorrales. tontas, tan bonitas e improbables. O Pero no solo el escenario es imaquel julio en el que cayó en mis maportante, también el carácter y el esnos un manual de esperanto, esa lentado de ánimo. Si eres de natural segua que tenía por el paradigma de la rio y poco travieso, atrévete por artificiosidad; sin querer, fui aprenejemplo con las aventuras de Guillerdiendo palabras y más palabras, hasta mo o con la huida de casa del protaque al final de aquel mes en el campo gonista de El guardián entre el cenhablaba con las vacas en perfecto esteno. Si eres perezoso, perezosa, esperanto, y al parecer me entendían. pabílate con el frenesí infatigable de Zalacaín el aventurero. No leas El Del enemigo, el consejo, dice Jurado de Grisham si acabas de dejar el refranero con bastante mala leche. de fumar, no se te ocurra coger algo Y es verdad que en esto de las lectude Gala si te sientes asquerosamente ras no siempre puedes fiarte de los sentimental. Distánciate de ti mismo: amigos, que tienden a ser complaprofundiza si eres frivolo, diviértete cientes con tus defectos y se inclinan si tiendes a lo sesudo aunque te paa no crearte problemas. Fíate más rezca una pérdida de tiempo. La litebien del que te quiere mal y te recoratura debe enseñarnos a ser lo conmienda ese libro que te va a hacer un trario a lo que somos: así nos enripoco de daño porque te da en lo que quecemos. Si buscáramos siempre en más te duele. Así me recomendaron la lectura una confirmación a nuestro una vez para fastidiarme algo con modo de ver la vida, ésta se iría halo que nunca me hubiera atrevido: El ciendo cada vez más estrecha, más idiota de Dostoievsky. Creyeron que insana. me insultaban y en realidad me estaY así llegamos a la tercera y últiban haciendo un favor: aprendí defima regla, que escandalizará a más de nitivamente que cuanto menos se lea uno y una. Atención: el verano es el en verano, mejor. Pero, claro, esta remomento ideal para leer lo que desgla está mal decirla, y por eso no va precias. Dicho así parece una soentre comillas, para que no se crea el lemne tontería, pero la experiencia lector que soy eso, un idiota. Pedro avala el consejo. Recuerdo un verano de Miguel.