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México, entre el riesgo y la oportunidad

Felipe González y González.

La situación actual en Mexico ante la crisis, los avances que ha tenido en estabilidad macroeconómica ante la globalización.

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Felipe González y González., “México, entre el riesgo y la oportunidad,” accessed October 22, 2020, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1865.

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Title

México, entre el riesgo y la oportunidad

Subject

México en tiempos de crisis

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La situación actual en Mexico ante la crisis, los avances que ha tenido en estabilidad macroeconómica ante la globalización.

Creator

Felipe González y González.

Source

Nueva Revista 122 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

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document/pdf

Language

es

Type

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México, entre el riesgoy la oportunidadFELIPEGONZÁLEZYGONZÁLEZPRESIDENTEDELCENTRODEESTUDIOSPARALAGOBERNABILIDADINSTITUCIONALDEIPADEBUSINESSSCHOOLLa globalización de la crisis económica y financiera nos afecta a todos. Atodos nos interpela y a todos nos exige una respuesta comprometida y realista. La crisis tiene sus tiempos y sus aproximaciones, se deja ver, se hace oíry, finalmente, se deja sentir. Pero, como dice el refrán, no hay peor ciego queel que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír. El mundo estáen crisis y por lo tanto México también lo está. ¿O no lo está?En México parece que la crisis global es algo que les ocurre a otros.Hasta ahora preocupa, pero no duele. El país crecerá modestamente en elprimer semestre de 2009, pero puede terminar el año con saldo negativo.Hay informes de que la producción está cayendo y que la exportación deautomóviles ha descendido a la mitad. Sin embargo, está mejor preparadopara enfrentar la adversidad.El país ha tenido grandes avances en la estabilidad macroeconómica. Es,después de Brasil, la segunda economía de la región, y la mejor en desarrollo financiero. Ha logrado abrir, liberalizar y diversificar su economía. Y estátransitando de un modelo cerrado política y económicamente a un sistemaabierto y libre. El modelo económico cerrado, aunque hizo de México almenos un país semiindustrial, a la larga minó la competitividad, no permitióel aumento del valor de la inversión, profundizó la brecha tecnológica, evitóla innovación y generó una de las sociedades más desiguales del planeta.Ahora México ha aprovechado su posición geográfica y sus ventajas competitivas. Tiene más de diez tratados de libre comercio, entre los que destacan86NUEVA REVISTA 122FELIPE GONZÁLEZ Y GONZÁLEZel de América del Norte, con la Unión Europea y el Acuerdo de AsociaciónEconómica con Japón. La cifra de las manufacturas de exportaciones ha pasado de 13.000 millones de dólares en 1988 a 224.000 millones en 2007. Esa cantidad representó el 81% de sus exportaciones totales, en tanto que el petróleosólo supuso el 16%, cuando 20 años antes representaba el 43% del total de lasexportaciones. Los mexicanos están diversificando su planta productiva y susexportaciones. Las empresas se sofistican, los proveedores locales crecen en calidad y hay un número de clustersde negocios razonablemente desarrollados.En los últimos tres años se han logrado reformas mínimas, que representan un punto de partida en materia fiscal, electoral, judicial, energética yde pensiones. Se tienen planes y programas para mejorar el sistema educativo y disminuir los niveles de pobreza más lacerantes.México ha transitado desde la triple obturación de los ámbitos económico, político y social, hasta la apertura al mercado, a la competencia políticay a la movilidad social. Del machismo que todo lo confía a la expresión dela fuerza, a la consideración de condiciones de vida más humanas paratodos. De la indolencia ante el retraso y la marginación de millones, a la concienciación de que es necesario terminar con las condiciones de incapacidad, miseria y dependencia de cerca del 50% de la población. Frente a unsistema cuasifeudal y clasista, la evolución social lleva, poco a poco, a la integración y al reconocimiento mutuo.LAS OPORTUNIDADESPor su posición geográfica, por sus recursos naturales, por el tamaño de supoblación, México es un país de oportunidades. Es un país joven, que enlas encuestas mundiales sobre felicidad ocupa los primeros lugares. Con independencia de cómo se defina la felicidad, el país tiene la dinámica deuna sociedad en la que muchas cosas están por hacerse. Y en la que se vivesiempre de la esperanza, de que los mejores días están por venir. Magia ymito; imaginación y desenfreno; pero también gozo por la vida, innovacióny apertura al futuro.87ABRIL 2009MÉXICO, ENTRE EL RIESGO Y LA OPORTUNIDADMéxico ha podido capear el temporal financiero mundial, aunque sufriendo una fuerte caída de su moneda, perdiendo empleos y con una fuerte recesión en la actividad económica. Su situación es comparativamentemejor que la de años anteriores. Gracias a la implantación de políticas macroeconómicas sanas ha sido posible abatir la inflación, aumentar las exportaciones, mantener un tipo de cambio flexible, evitar los déficits fiscales,generar la más elevada tasa de reservas internacionales de su historia yatraer inversión extranjera en términos competitivos respecto a otras economías emergentes.En la coyuntura, han operado a favor del país un sistema financiero mássano, las bajas de tasas de interés, un sector inmobiliario que ha sido fundamental en el crecimiento de los últimos años y que comparativamente estámucho mejor estructurado que en otros países. Las coberturas petroleras—que en este caso operaron a favor— permitirán que la baja en los preciossea menos radical para México, al menos en 2009, y desde luego hay queconsiderar los planes contracíclicos, que impulsarán la infraestructura y generarán empleos, si las trabas burocráticas no lo impiden.El país cuenta, además, con un segmento de trabajadores con gran cualificación, que son capaces de altos índices de productividad y de estándares de calidad globales. La población económicamente activa alcanza hoy los45,5 millones de personas, cuando la población total supera los 110 millones de habitantes, y llegará a ser de 65 millones en el año 2020. Éste es elbono poblacional que México puede hacer efectivo para sí mismo y para sussocios comerciales, si logra mejorar sus estándares educativos y generar losempleos necesarios para los jóvenes. La estructura poblacional, en esta crisis, se convierte en una oportunidad, pues México es un país que todavíapuede jugar, simultáneamente, con las variables del mercado interno y delmercado externo.Aunque su moneda ha sufrido fuertes embates devaluatorios, las exportaciones no se incrementan de manera sustancial, debido a la recesión global, que limita la demanda y el comercio. Pero se está abriendo un área de88NUEVA REVISTA 122FELIPE GONZÁLEZ Y GONZÁLEZoportunidad para que los productores nacionales con visión competitiva yglobal desplacen las importaciones de países que parecían imbatibles, perocuyos productos se vuelven caros para el mercado interno. México es unpaís con grandes oportunidades para trabajar en él y desde él.LA FALTA DE INSTITUCIONALIDADEl mayor riesgo para México estriba en congelar el proceso de cambio quese inició a finales del siglo XX. Las reformas entonces operadas han llegadoa su límite. Se necesitan con urgencia reformas de segunda y tercera generación, para poder seguir avanzando y no quedarse fuera de las pautas deprogreso. Las reformas estructurales que se empezaron a gestar en 1983deben ser culminadas.Se pueden mencionar muchos y muy variados riesgos, desde la posibilidadde dejar de ser una potencia petrolera, hasta el colapso del Estado, pasandopor los críticos niveles alimentarios, sanitarios y educativos, que pueden provocar una descomposición de las oportunidades en amenazas y peligros.Frente a los problemas de narcotráfico, de violencia criminal e inseguridad, de corrupción, de monopolios públicos y privados, de sindicalismos explotadores, de contubernios de grupos de presión y de partidos políticos, deliderazgos populistas que acentúan la pobreza y la dependencia, se alza lafalta de institucionalidad como el gran problema del país.Muchos de los gobiernos estatales y municipales carecen de los más elementales criterios de actuación profesional en su desempeño, lo que propicia la corrupción, el dispendio y las alianzas mafiosas para hacer avanzarproyectos particulares muy redituables. En el gobierno federal, aunque la corrupción ha disminuido en los altos cargos, se padecen lacras ancestrales.Ante los problemas de gobernabilidad institucional que padecen los poderes federales, los gobernadores y alcaldes adoptan, muchas veces, la actitud de un cacique o de un señor feudal. Son administradores de los recursos que la Federación les asigna, pero evaden la rendición de cuentas y lasauditorias. Pueden usar los recursos públicos y los poderes estatales para89ABRIL 2009MÉXICO, ENTRE EL RIESGO Y LA OPORTUNIDADhacer avanzar sus ambiciones políticas, sin ser sometidos a juicios de responsabilidad. No tienen necesidad de mejorar el ambiente productivo, de bajarlos costes de transacción o de promover una real y decidida competitividaden sus estados, porque la facultad de imponer impuestos y recaudarlos espreponderantemente federal.El tejido de complicidades en la Federación y en los estados, lleva a quegrupos de presión —oportunistas y que quieren maximizar sus prebendas—frenen todo avance económico. Se aprovechan las fallas institucionales paragenerar cadenas económicas informales, que con el paso del tiempo pasande la ilegalidad a la criminalidad. Se distribuyen, por su medio, desde «productos piratas» hasta drogas, pasando por toda una serie de bienes y servicios que se producen sin respetar las leyes laborales, fiscales o ecológicas, yque permiten, bajo el disfraz de una actividad de subsistencia, crear la redcapilar de la logística delictiva. Se privatizan los beneficios y se socializan loscostes, hipotecando el futuro del país.La ausencia del Estado de derecho fomenta el autoritarismo, la autocracia y los mesianismos políticos. La vieja aspiración liberal de pasar a ser unpaís de seres humanos iguales bajo el principio de la ley, vuelve a ser ridiculizada. Las ambiciones personales se imponen, y utilizan las estructurasinformales de la política, como son el clientelismo, la corrupción y la discrecionalidad, para medrar con el poder, con la manipulación de las aspiraciones populares y con la irresponsabilidad en el uso de los recursos públicos.LOS FUNDAMENTOS NO SON LOS ADECUADOSLos fundamentos del país no están bien. Por tales entiendo no las estadísticas macroeconómicas, sino las bases que permiten el desarrollo de la economía de mercado. Es decir, las garantías de la libertad, mediante la vigencia del Estado de derecho, para lograr una sociedad solidaria.Sin el reconocimiento de las exigencias de la solidaridad, el crecimientoy el desarrollo carecen de sentido. Pero sin el mercado éstas no se pueden90NUEVA REVISTA 122FELIPE GONZÁLEZ Y GONZÁLEZconseguir. Las necesidades sociales se satisfacen gracias al trabajo de las personas que, por cuenta propia o de forma asociada, producen los bienes yservicios que se requieren. Por ello, en México es vital seguir una políticaeconómica que al denunciar los defectos del capitalismo no impida la libreconcurrencia que es condición sine qua nonpara la generación de valoreconómico, político y social.En las convulsiones que ha generado la crisis especulativa mundial hayque distinguir entre el capitalismo desenfrenado y la economía de mercado,para poder mantener un rumbo de salida. El primero puede ser definidocomo una ideología que intenta anular al mercado a través de los monopolios, los cárteles y las colusiones que llevan a fijar o elevar los precios. Elcontrol y la manipulación de la información distorsionan la realidad, provocando decisiones equivocadas. Este sistema es una ficción de la libertad,porque maximiza el control y las utilidades desde una posición de fuerzaque elimina las decisiones racionales de los actores. Es, en definitiva, unjuego de suma cero, el control de la información polarizada que vuelve errático el sistema de decisiones, al disolver la confianza como ocurre con laespeculación financiera exuberante, que tiende a desvincularse de la economía productiva y que termina siendo el juego de los espejos, en dondemientras más se repite la imagen y más profunda se hace, menos realista es,aunque dé la impresión de una multiplicación inimaginable.La economía de mercado en cambio supone el desarrollo de la actividadlibre. Bajo el principio de legalidad, cada actor tiene la libertad de acometere innovar, sin que haya poderes de facto, públicos o privados, que lo impidan. El libre mercado es un proceso en el que oferentes y demandantes intercambian bienes o servicios, mediante transacciones que llevan al juego deganarganar, que es el juego del comercio.México tiene que hacer frente al desprestigio mundial que la crisis está produciendo sobre la economía de mercado. Tiene que advertir que no hay posibilidad de crecimiento sin generación de riqueza, y que ésta es fruto de unaeconomía de mercado solidaria. Frente a los liderazgos latinoamericanos91ABRIL 2009MÉXICO, ENTRE EL RIESGO Y LA OPORTUNIDAD neopopulistas, autoritarios y devastadores del capital humano y social, México debe ir más y más de prisa, en la línea de la consolidación del Estado dederecho, del mercado solidario y de la democracia como forma de vida.UN PAÍS EN CONSTRUCCIÓNLos cambios que se han operado en México son esperanzadores. Las generaciones jóvenes tienen un talante menos inercial, buscan vivir de otra manera, con más libertad, con más respeto a lo que cada uno es y piensa, sindogmatismos y con creatividad. El proceso democrático —aunque todavíainsuficiente— permite unas libertades impensables hace veinte años. Se trataahora de invertir la libertad —no tanto en acciones de la bolsa— sino enacciones que permitan a esta nueva generación producir un futuro distinto.México se encuentra en proceso de construcción. Afortunadamente nopartimos de cero, pero hay mucho que avanzar y consolidar. Hay muchoque dejar atrás y no repetir, pero es mucho más lo que hay que hacer parareinventar a la nación y abrir el futuro. México no es un país terminado, perono es un país acabado. No es un Estado fallido, pero es un Estado con muchas fallas. Es una sociedad que va hacia la igualdad, pero sin haber superado la discriminación; que busca la libertad, pero que no sabe hacer justicia; que quiere remediar los agravios, pero que no ha aprendido a sersolidario. México está entre el riesgo y la oportunidad. 92NUEVA REVISTA 122FELIPE GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ