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Las trampas del tiempo

Miguel d'Ors

Reseña del libro "Las trampas del tiempo" de José Cereijo.

File: Las trampas del tiempo.pdf

Referencia

Miguel d'Ors, “Las trampas del tiempo,” accessed May 23, 2019, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1452.

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Title

Las trampas del tiempo

Subject

Libros

Description

Reseña del libro "Las trampas del tiempo" de José Cereijo.

Creator

Miguel d'Ors

Source

Nueva Revista 066 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

Rights

Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

text

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LAS TRAMPAS DEL TIEMPO José Cereijo Hiperión, Madrid, 1999 70 páginas José Cereijo (Redondela, Ponteveninguna ruina, ninguna ausendra, 1957) es un poeta elegiaco. Y cia... Y la poesía universal se vería esto implica que es un poeta partiprivada de bastantes de sus mejores cularmente sensible a la temporalimomentos. dad. Los poetas elegiacos, y la elePero el tiempo sí existe, y nosotros gía como subgénero de la lírica, vivimos dentro de una tradición culexisten sencillamente por dos tural que nos mueve a fijarnos ante motivos: porque existe el tiempo y todo en lo que su paso nos quita. Por porque, según una arraigada tradieso ha habido y habrá tantos poetas ción cultural y sentimental, el que canten sus tristes efectos. A ellos tiempo desgasta, transforma y aniviene a sumarse José Cereijo con este quila todo lo creado. Si no hubiese libro, el segundo que publica. tiempo, si todo cuanto acontece se El tiempo está presente no sólo produjese en un puro presente en el título del volumen y en el —como, según los teólogos, aconcolofón caligramático que lo cierra tece en la Eternidad y, según los crítrazando la silueta de un reloj ticos literarios, en la poesía de Jorge (cuya peana es una línea que reza: Guillén—, o si al menos no estu«Témpora tempore tempera»), viésemos habituados a reparar, más sino también en los títulos de cada que en lo mucho que su transcurrir una de sus tres partes: tres advernos va enriqueciendo, en sus efecbios —de tiempo, por supuesto— tos negativos —eso que los físicos que corresponden a tres momentos modernos llaman la «entropía»—, distintos: «Ahora», «Entonces» y nadie lamentaría ninguna pérdida, «Nunca». Es en la primera de esas partes dad de alcanzar la felicidad: «No donde se aborda de modo más frontal acierto a ser feliz. Todas las cosas que el tema del tiempo y sus consecuenbusco, que poseo, que me aguardan, cias, «el modo en que el polvillo íntimamente están en otra parte a impalpable del tiempo, que no es que no sé llegar» (p. 17); «Ycómonos nada, termina por borrar lo que parece, pese a todo, que es la vida somos, por volverlo en un fuimos una fiesta, aunque siempre suceda en melancólico y lúcido» (p. 18). Con otra parte» (p. 25). melancolía y lucidez, el poeta nos Los poemas agrupados en la sechabla de la muerte como parte de la ción «Entonces» parecen orientarse existencia humana, del envejecer, de más bien hacia el futuro, ya que se la fugacidad del hombre frente al caracterizan por su tono didáctico o cíclico retorno de la Naturaleza, del moral, que a veces incluso se plasma deseo de felicidad mientras corre el en la lengua propia de las máximas tiempo y va llegando la muerte, de los («Echate a caminar...», «No pienefectos destructivos de la temporalises que tu vida es un vehículo...», dad, y de la poesía como medio (falso) «Aprende a conocer y amar esta para vencerla, adoptando bien una existencia...», «Créeme: di a la actitud de desengaño nihilista —«Y vida...»). Las actitudes nihilistas y mi ser, vaso inútil en manos de un estoicas reaparecen insistentemenenfermo, rodará silencioso a estrete, aunque alguna vez (véanse «Insllarse en la nada» (p. 23)—, bien una tante» o »Enigma») se canta tamestoica conformidad con la realibién una belleza «que no descifra ni dad—« Morir, todos morimos; ser destruye el Tiempo» (p. 45). hombre es ser mortal. No te des La última sección, «Nunca», importancia» (p. 11)— y un resuelto comprende una serie de poesías de propósito (que trae a la memoria cieramor. O más bien de desamor: amotas páginas de Francisco Brines) de res que nunca han llegado a ser, disfrutar ávidamente la dicha que amores rotos sobre todo, casi siemaquélla nos permite —«Amar, amar pre con el tiempo como escenario. la vida sin esperanza alguna, sabiénPermítaseme reproducir aquí, para dola tan frágil, y tan corta»—. deleite del lector, «Si te vas», uno de los poemas de amor más originales, En un segundo plano se dibujan inteligentes y emocionados que he otros temas, entre los que se destaca leído en los últimos años: de forma muy especial la imposibiliSi te vas, sé feliz. Y no pienses puede considerarse esencialmente que es sólo original. Más bien predominan en un generoso impulso quien dicta él convicciones que todo el mundo estas palabras, ha expuesto mil veces. Pero lo que o el viejo afecto, vivo todavía: importa es la modulación personal también es el orgullo. que cada poeta hace de esos mateQue la dicha nos sea preferida riales mostrencos que la tradición es triste, nada más. Pero que el ha dejado ante sus manos. En los tedio, versos de José Cereijo hay un inteligentísimo análisis de las emociones; la grisura, el cansancio, imágenes sugerentes, precisas e aparezcan también mejores que intensas; una dicción de tono pronosotros pio y sostenido, de un gris apagado; a los ojos de aquél a quien amamos, un extraordinario sentido musical y que prefiera su carga a nuestro un magnífico pulso para ajustar con alivio... precisión de relojero cada elemento También por egoísmo, ya lo ves; del texto. Estamos ante uno de los si es que puedes, mejores libros de poesía de los últipor favor, sé feliz. mos meses. En rigor —casi huelga señalarlo—, nada de lo que este volumen ofrece MIGUEL DORS