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Tres miradas sobre Isaiah Berlin

Alfonso López Perona

Reseña de las últimas novedades bibliográficas de Isaiah Berlin: biografía, libro de semblanzas y una recopilación de artículos.

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Alfonso López Perona, “Tres miradas sobre Isaiah Berlin,” accessed December 2, 2022, http://repositorio.fundacionunir.net/items/show/1408.

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Title

Tres miradas sobre Isaiah Berlin

Subject

Política y sociedad

Description

Reseña de las últimas novedades bibliográficas de Isaiah Berlin: biografía, libro de semblanzas y una recopilación de artículos.

Creator

Alfonso López Perona

Source

Nueva Revista 065 de Política, Cultura y Arte, ISSN: 1130-0426

Publisher

Difusiones y Promociones Editoriales, S.L.

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Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, All rights reserved

Format

document/pdf

Language

es

Type

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Tres miradas sobre Isaiah Berlin Alfonso López Perona comenta las últimas novedades editoriales relacionadas con Isaiah Berlin: una biografía, un libro de semblanzas y una recopilación de artículos, que revelan un creciente interés por el humanista de Oxford. l ensayista canadiense Michael Ignatieff tuvo la suerte de conocer Ea Isaiah Berlin durante sus años de formación universitaria en Oxford. Como tantas otras personas que tuvieron ese mismo privilegio, se quedó fascinado por la brillante personalidad del pensador de Riga, y muchos años después ha escrito una biografía que recorre magistralmente tanto el curso vital como la evolución intelectual de su personaje. Sorprende que un estudioso de las ideas estéticas y políticas haya tenido una vida tan rica y variada. Quizá su temprana condición de emigrante desde su Letônia natal, pasando por el Petrogrado revolucionario, hasta el Londres de los años veinte, le imprimió un cierto carácter errabundo que luego se traduciría en sus años de servicio diplomático en las embajadas británicas en Washington durante la Segunda Guerra Mundial y en Moscú, inmediatamente después. Sus numerosos viajes a Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y a Israel, le permitieron conocer lo más granado de las clases política e intelectual de esos países. La nómina de los que trató asiduamente, muchos de los cuales se contaban entre sus amigos, incluye nombres como Pasternak y Anna Ajmátova en Rusia; Raymond Aron en Francia; Chaim Weizmann y David Ben Gurion en Israel; Georges Kennan, John F. Kennedy, Katherine Graham, Arthur Schlesinger, entre otros, en Estados Unidos. En Inglaterra, Sir Isaiah fue consultado por Churchill y por Thatcher, trabó amistad con poetas, economistas, filósofos, miembros de la alta sociedad e incluso espías. Stephen Spender, Keynes, Ayer, Burguess, Blunt, desfilan por las páginas de esta biografía al hilo de su relación con Berlin. Ignatieff pone de relieve la personalidad compartida entre su triple faceta de judío por familia, ruso por nacimiento y británico de adopción, educación y afinidad. Berlin trasladó esta naturaleza triple al mundo de sus investigaciones e intereses intelectuales, entre los que figuraron el pensamiento ruso del XIX y los orígenes intelectuales del movimiento sionista, todo ello tratado con el distanciamiento y la ironía de un profesor de Oxford. Precisamente Oxford ocupó un lugar central en su vida, no sólo por su formación en el Corpus Christi College, primero, y su adscripción posterior en calidad de fellow en el All Souls, sino también porque fue el centro de su vida académica y privada. En esta Universidad contribuyó decisivamente a dar entidad al Wolfson College, utilizando para ello sus conexiones con los medios empresariales judíos. Berlin acabó su vida cargado de honores y reconocimientos por su fecunda labor intelectual. Ennoblecido por MacMillan con el título de Sir en 1957, recibió doctorados honoris causa en Harvard, Yale, Oxford, Cambridge, Bolonia y otras muchas Universidades, y los Premios Jerusalén, Erasmus y Agnelli, entre los más conocidos. A su muerte, en noviembre de 1997, era quizá la figura más destacada del pensamiento en lengua inglesa. Quizá lo más llamativo de su obra es que se trata del único liberal racionalista que se ha adentrado en el mundo del irracionalismo, no ya para criticarlo, sino también para realzar lo que tiene de fecundo y de necesario complemento al pensamiento ilustrado y racional, ISAIAH BERLIN. SU VIDA insuficiente a veces para abarcar la tremenda Michael Ignatieff complej idad de lo humano. A lo largo de su biografía, Ignatieff nos introduce a las principales Taurus ideas y obras de Berlin, y nos ilustra sobre su parMadrid, 1999 ticipación en muchos de los debates que han 478 páginas configurado las ideas de nuestro siglo. Cuando todo lo anterior se sabe hacer con amenidad y claridad expositiva, resulta evidente que nos encontramos ante un libro esencial para todo aquél que quiera comprender a esta gran figura y al mundo en el que le tocó vivir, y al que enriqueció con sus ideas. Es ésta la última colección de ensayos de Berlin, recopilados por su principal albacea intelectual, el profesor Tomás Hardy. Hay que felicitarse de esta versión al castellano, no sólo por el interés indudable de los estudios que componen el libro, sino también porque viene, junto con las traducciones de los otros ocho títulos anteriores de la producción berliniana, a formar un corpus casi completo de los trabajos de Berlin sobre Historia de las Ideas. Y decimos casi completo porque Berlin fue un tanto descuidado a la hora de conservar y difundir el fruto de su pensamiento. De hecho, su obra se encuentra dispersa entre una serie de manuscritos, textos mecanografiados, grabaciones de conferencias pronunciadas en diversos foros académicos a lo largo de muchos años o transcripciones de las mismas, de tal manera que no es del todo descartable que las fuentes de sus trabajos no estén completamente agotadas, y puedan aparecer nuevos artículos inéditos en el futuro. Este volumen reúne nueve ensayos de temática muy diversa, como diversas han sido también las preocupaciones intelectuales de Berlin. Sería inútil buscar en ella el enunciado de un sistema teórico rígido y de pretensiones globalizadoras. Nada más radicalmente opuesto al sentido más profundo del pensamiento de nuestro autor. Así, en el primer ensayo de los que componen el volumen, «El sentido de la realidad», Berlin aborda el problema de la naturaleza y el significado de la historia y cuestiona la pretensión historicista de construir un esquema unificador de la multiplicidad de elementos, ya heterogéneos de por sí, que componen el proceso histórico. Se trataría, como señala en su prólogo Patrick Gardiner, de mostrar que la historia se somete a leyes ineluctables que explican el pasado y sirven para predecir el futuro, idea a la que Berlin contrapone una concepción que abarca la serie de interrelaciones humanas y eventos múltiples que configuran la realidad. El segundo de los ensayos, «El juicio político», versa sobre las cualidades necesarias para el ejercicio de lo que clásicamente se ha denominado «el arte de gobernar». Dicho arte requeriría una sabiduría práctica orientada a evaluar situaciones específicas, mediante la percepción de lo que es empíricamente viable. Este artículo y el anterior recogen dos conferencias pronunciadas EL SENTIDO DE LA REALIDAD. SOBRE LAS IDEAS a mediados de los años cincuenta, en medio de un Y SU HISTORIA clima intelectual dominado por teorías sociales especulativas marcadas por las ideologías totaIsaiah Berlin litarias, y reflejan por ello las preocupaciones de un periodo específico. Taurus Entre los restantes ensayos, mencionaremos Madrid, 1998 399 páginas «La revolución romántica: una crisis en la historia del pensamiento moderno», otro de los temas predilectos de Berlin. No cabe exagerar el impacto que tuvo el movimiento romántico en las concepciones éticas, estéticas y políticas de la Europa de la época. La fuerza con la que el subjetivismo romántico erosionó el mundo de certidumbres objetivas, universales y racionales de la Ilustración, cambió dramáticamente la cultura occidental, de manera tal que hoy día no tenemos más remedio que considerarnos herederos de dos tradiciones, por más enfrentadas que ambas puedan parecer. Finalmente, aludiremos al último de los trabajos que se integran en el libro: «Rabindranath Tagore y la conciencia de nacionalidad». Aparece aquí el tema del nacionalismo, uno de los más importantes del debate político e ideológico actual, en su doble vertiente de «fuerza irracional y avasalladora», pero también de «deseo de reconocimiento» que, añade Berlin, «brota, no pocas veces, de un sentido ultrajado y herido de dignidad humana». El texto de esta conferencia, pronunciada en 1961 en Nueva Delhi con motivo del centenario del nacimiento de Tagore, plantea el problema del choque entre una potencia colonial dominante y la cultura de un país dominado, lo que algunos han dado en llamar «aculturación», y la imposibilidad de retroceder a la situación previa al hecho colonial sin incurrir en un grave empobrecimiento. Al fin y al cabo, el colonialismo ha sido, pese a sus muchas lacras, una de las formas más poderosas de comunicación entre sociedades a lo largo de la Historia. La necesidad del robustecimiento del sentimiento nacional, como requisito previo a un orden internacional entre iguales, ocupa buena parte de estas reflexiones, mal acogidas en su momento por una opinión pública intoxicada de tercermundismo antioccidental. Hasta fecha muy reciente han sido raros entre nosotros, casi inexistentes, los estudios sobre la obra de Sir Isaiah Berlín (19091997), reflejo, quizá, de los escasos títulos de su numerosa producción vertidos al castellano. El «pensamiento único» imperante por estos pagos en los años sesenta y setenta consideraba poco atractivas las ideas de Berlin, tan alejado de las diversas corrientes marxistas entonces prevalecientes en el mundo académico. La obra colectiva editada por los profesores Badillo OFarrell y Bocardo Crespo colma, en buena medida, ese injusto olvido de la obra berliniana. Los editores han reunido cuatro « Semblanzas » sobre este excepcional filósofo judío, oriundo de la Letónia prerrevolucionaria, recriado en Inglaterra y formado intelectualmente en el Oxford de entreguerras. De las cuatro, todas ellas excelentes, destacaríamos las de Henry Hardy, discípulo directo de Berlin, y el brillante artículo de Mario Vargas Llosa, quien define lapidariamente a Sir Isaiah como «humanista moderno». Y en efecto lo fue, interesado por tan diversas facetas de la cultura como la filosofía y la música, la literatura o las ciencias físicas, sin olvidar sus penetrantes análisis sobre la historia de las ideas políticas. Siguen inmediatamente tres trabajos de Berlin inéditos en lengua castellana que sirven de buena introducción para el lector que se aproxima por primera vez a su obra. Por último, se incluyen siete ensayos, todos, menos uno de Hardy, de autores españoles, entre los que se cuentan los dos editores del libro. Con ellos, esta nueva y brillante generación de estudiosos españoles de la filosofía política ha realizado una importante contribución a la difusión y conocimiento del mensaje del autor de Against the Current. Así, Pablo Badillo estudia en un trabajo profundo y sistemático la concepción de Berlin sobre la libertad, conteniLA MIRADA DESPIERTA da en uno de sus ensayos de más repercusión, DE LA HISTORIA «Two Concepts of Liberty» (1958). ParticularIsaiah Berlin mente ilustrativo resulta el tratamiento de la idea de pluralismo, concebido éste por Berlin Pablo Badillo OFarrell como un valor que debe tener primacía entre y Enrique Bocardo Crespo todos los de ámbito social, frente al relativis[editores] mo del que le acusara el ilustre profesor de la Tecnos Universidad de Chicago y eminente filósofo Madrid, 1999 conservador, Leo Strauss. Badillo se detiene 448 páginas también de manera especial en lo que acertadamente estima como una de las principales aspiraciones de la construcción teórica de Berlin: la búsqueda de puntos de contacto entre su personal visión racionalista de la acción humana y las formulaciones de los autores contrailustrados. Por su parte, Enrique Bocardo aborda la polémica determinismoindeterminismo, en relación al problema del libre albedrío y sus implicaciones psicológicas y epistemológicas. Este tema central de toda construcción ética es analizado por Bocardo desde las perspectivas de Kant y Schopenhauer, con sus derivaciones en Wittgenstein, y la interpretación que hace Berlin de él. Joaquín Abellán trata del paralelismo entre Max Weber y Berlin. Juan Bosco DíazUrmeneta, traductor y editor de un interesante libro de Berlin (El Mago del Norte, Tecnos, Madrid 1998), que ya fue comentado en el número 56 de Nueva Revista, discurre sobre el concepto de experiencia práctica en Berlin. Elena García Guitián se ocupa del de liberalismo pluralista, y José Manuel Sevilla escribe sobre el papel privilegiado que el filósofo napolitano Juan Bautista Vico ha ocupado en los trabajos que sobre historia de las ideas ha realizado nuestro autor. El volumen se completa con una bibliografía de Berlin a cargo de Henry Hardy y con una nota biográfica de los coautores del libro. Como ya hemos señalado, estamos ante el primer ensayo plural y ambicioso publicado en nuestro país sobre uno de los pensadores capitales de la segunda mitad de este siglo. Ningún otro autor contemporáneo ha versado con tanta originalidad y lucidez sobre aspectos esenciales de la Cultura moderna, tales como el sentido de la Ilustración y sus críticos, el movimiento romántico o sobre la literatura y el pensamiento rusos del XIX, hitos de la cultura moderna imprescindibles para comprender muchas de las corrientes políticas y artísticas que han marcado nuestra época. En Berlin se dan juntas, como certeramente señalan Badillo y Bocardo, erudición, sencillez y vivacidad de estilo, sin hermetismos ni pedanterías que, por lo común, sólo buscan ocultar la vacuidad de lo que se dice. De ahí que la lectura de sus textos sea a la vez un ejercicio provechoso para enriquecer nuestro bagaje de conocimientos sobre una pluralidad de temas y un auténtico placer intelectual. Por todas estas razones, la obra que reseñamos constituye una descollante aportación al conocimiento de una figura señera en la historia de las ideas, así como una lectura amena y gratificante. APUNTES PARLAMENTARIOS Víctor Márquez Reviriego Publicaciones del Congreso de los Diputados [Serie IV: Monografía 28] Madrid, 1996 882 páginas crítico como el autor pueda sentirse Apuntes Parlamentarios es el modescomo en su propia casa en la casa de to título con el que Víctor Márquez la democracia, el Parlamento. Así lo Reviriego nos presenta un extraordemuestra en todas las crónicas pardinario libro. Su lectura nos zambulamentarias que con acierto se comlle en el río de la historia de nuestra pilan en este libro. democracia. Lo hace en su cauce más definido, el Parlamento, y en un La crónica parlamentaria bien tramo tan pleno de interés como es hecha, y es el caso, es siempre una el de su nacimiento. Esto le da un fuente de extraordinario valor hismayor atractivo. Sus páginas son toriográfico para escribir la historia un apasionante ejercicio de rafting política y social de un país. El siglo sobre las aguas vigorosas de nuestra XIX español es buen ejemplo de ello. vida política. Sus recodos, riscos y No es posible tener cabal conocirápidos —propios de las aguas de miento de tantos episodios, de una u alta montaña— son recorridos con otra índole, como protagonizamos soltura de ganchero experto, crónien el siglo de las Constituciones, sin ca tras crónica, por el autor. La aludir a las crónicas parlamentarias metáfora la aplica él mismo a los de la época. diputados constituyentes, a los que Las nuevas tecnologías de la inforllama gancheros en las aguas del mación, la inmediatez de la noticia, consenso. podían hacer creer que la crónica ya no es tan importante. Debiera ser lo Prueba de la buena salud de contrario. La abundancia de mercannuestra democracia es que un periocía, de información, requiere lo que dista tan libre y tan dotado de juicio los familiares de fallecidos en el lado se denomina en las redes de comunirepublicano. Esta decisión es más, cación, un «navegador». Este es el mucho más, que la expresión contapapel que con inteligencia, picardía ble de la reconciliación. y perspicacia realiza magistralmente Víctor Márquez Reviriego para ayuLa elaboración de la Constitudar al lector a seguir el hilo de una ción, sus trabajos, disquisiciones, etapa crucial de nuestra historia. etc., ocupan parte muy principal de las crónicas que recoge el libro. En Dotado de una intensa sensibiliellas se aprecia el enorme esfuerzo dad democrática, el autor pone el para hacer del consenso la forja, al acento en la anécdota que sirve para tiempo flexible y resistente, sobre la ilustrar o realzar un comportamienque se alzó la arquitectura constituto, un valor o una coordenada clara cional, bajo cuyo cobijo los españode nuestra transición. Es fácil hacer les hemos sabido convivir. un repaso rápido de algunos ejemplos. La amargura de las «dos EspaEn esos primeros años en que ñas» enfrentadas se supera con la nuestra democracia comenzó su democracia, asentada en un sólido andadura, asistimos a hechos insólipacto de reconciliación, de no dejar tos y relevantes que trascienden en fijar la vista atrás. La expresión más mucho las paredes del Congreso y gráfica está en el Congreso de los del Senado. El PSOE abandona el Diputados recién designado por primarxismo. Sólo hace unos años de mera vez en unas elecciones demoesto y ya se ve como antediluviano. cráticas y libres en la sesión celebraEn las aulas universitarias de hoy da el 13 de julio de 1977. Este día se cuesta explicar a nuestros jóvenes inauguran las Cortes Democráticas. en los primeros de su veintena qué En la mesa de la Presidencia, por significó en la historia mundial y razón de edad, ocupa lugar destacaespañola esta ideología derrumbada do Dolores Ibarruri. «Las dos Espadefinitivamente con el muro de ñas se han reconciliado y pueden Berlín. Otro hito en nuestros derevivir en paz». Será tan solo dos años chos humanos: la Constitución después cuando la otra cámara, el garantiza que todos tienen derecho Senado, adopte una resolución a la vida, incluyendo el nasciturus, absolutamente impensable unos al tiempo que el 16 de mayo de 1978 meses antes. En efecto, en septiemse suprime la ominosa pena de bre de 1979 se reconoce pensiones a muerte. A «trote borriquero», dice con quedó en la retina de millones de su gracejo Víctor Márquez Revirieespañoles. go, se cierra el pacto constitucional. El lenguaje franco del autor nos Había prisa por llegar, no fuera ser habla de diputados «culiparlantes», que los salteadores de caminos, que «eladolfato», «absilexia», «voceros», los había y muy ávidos, lograran su «constitucionalitis». Son novaciopropósito de que nuestra Constitunes lingüísticas con las que describe ción se quedara en el anaquel de las un tiempo, unos modos y unas non natas, que dice la doctrina. No instituciones que entonces eran nuefue así. El bautizo democrático y vas para todos, y que hoy forman el popular se produjo el 6 de diciembre sólido vagaje de una historia política de 1978. Los españoles decidieron de la que podemos sentirnos colecticonsagrar el pluralismo político, la vamente orgullosos. Monarquía parlamentaria, la mayoEn estas páginas se valora el traría de edad a los 18 años, los partidos bajo de unos políticos de muy diverpolíticos y los sindicatos, la unidad sas ideologías, que tratan de estar a de la Nación española y el derecho la altura de una sociedad —la espade las autonomías y nacionalidades, ñola— pujante, renovada y con la independencia del Poder Judicial ganas de futuro. De sus grandezas y y un largo etcétera. Su resultado, miserias, afanes y desfallecimientos, anunciado por Rodolfo Martín hace crónica el más acreditado ganVilla, un verdadero servidor de lo chero de las aguas de nuestra histopúblico en mayúsculas, avaló la ria parlamentaria, Víctor Márquez puesta en marcha de nuestra conviReviriego. vencia. La imagen del momento JOSÉ MARÍA MICHAVILA